La polémica no abandona a las competiciones en paralelo

Las pruebas paralelas gozan de una buena aceptación por parte del público pero no tanta por parte de los competidores, que señalan la desigualdad de trazados y el riesgo de lesiones

Aline Danioth se lesionó gravemente una rodilla en el gigante paralelo de Sestriere y se perderá lo que resta de temporada.
Aline Danioth se lesionó gravemente una rodilla en el gigante paralelo de Sestriere y se perderá lo que resta de temporada.

Las competiciones paralelas tienen el indudable valor de ser pruebas vibrantes, con resultados ajustados y que congregan a mucho público que puede ver a pie de pista la totalidad de las bajadas. Se trata de descensos cortos, no más de 200 metros, con dos trazados paralelos en el que gana el primer competidor que cruza la meta. La polémica acompaña a este tipo de pruebas en sus distintos formatos (City Events y pruebas por equipos) porque es muy difícil conseguir dos bajadas idénticas en cuanto a su trazado; siempre uno de los dos cuenta con cierta ventaja respecto al otro.

Las quejas por el gigante paralelo de Sestriere del pasado domingo han sido numerosas e incluso la francesa Clara Direz, que estrenó su palmarés en la Copa del Mundo, ha declarado que «no sé si son realmente justas estas carreras. Tuve suerte porque siempre bajé por la pista azul y no me voy a quejar por ello. Estoy muy contenta por haber logrado mi primera victoria y no voy a criticar demasiado. Pero sí, los trazados no son iguales».

Clara Direz reconoce que los trazados en el gigante paralelo de Sestriere no eran equilibrados.
Clara Direz reconoce que los trazados en el gigante paralelo de Sestriere no eran equilibrados.

Sólo tres esquiadoras ganaron en la pista roja mientras que diecisiete lo hicieron en el trazado azul. En cuartos de final sólo Sofia Goggia ganó en la bajada roja. Mikaela Shiffrin, eliminada en la ronda de octavos, ha afirmado que «en la FIS todavía hay mucho trabajo por delante en este tipo de pruebas para mejorarlas. Siempre hay un trazado más rápido, pero hoy (por el domingo) es como si ni siquiera fuera la misma bajada en absoluto. Especialmente en las últimas cuatro o cinco puertas en el trazado azul; se puede ver sólo mirando la pista desde abajo. La pista azul era más directa que la roja».

Aumenta el riesgo de lesión

Los paralelos son carreras emocionantes pero no dejan de tener su riesgo. En un sprint corto, con el rival bajando al lado, es fácil que la presión llegue al límite. Hay una referencia visual, no como en las carreras individuales en las que cada esquiador lucha contra el trazado dando lo mejor de sí. Bajar con el rival al lado implica un punto más de tensión, buscar el límite y eso conlleva riesgo de lesiones. Ayer la principal víctima fue la suiza Aline Danioth, que se perderá lo que queda de temporada al romperse el cruzado anterior derecho en la ronda de octavos y está previsto que hoy pase por el quirófano. También en octavos de final cayó Coralie Frasse-Sombet cuando competía con la noruega Kristin Lysdhal. Las dos se cayeron al  ismo tiempo y la francesa se llevó la peor parte al lesionarse una rodilla, aunque todavía no ha trascendido el alcance de su lesión.

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