Lindsey Vonn se plantea dejar de competir de inmediato

Lindsey Vonn decidirá en los próximos días si sigue compitiendo o se retira definitivamente, después de que sus limitaciones físicas se hayan evidenciado este fin de semana en Cortina d'Ampezzo

Lindsey Vonn, cabizbaja tras quedar eliminada del super G de Cortina d'Ampezzo.
Lindsey Vonn, cabizbaja tras quedar eliminada del super G de Cortina d'Ampezzo.

Un ‘clic’ ha sonado este mediodía en la cabeza de Lindsey Vonn tras no poder acabar el super G de Cortina d’Ampezzo, en el mismo escenario donde pisó su primer podio de la Copa del Mundo hace 15 años. La ironía del destino ha querido escenificar el relevo de dos campeonas estadounidenses. Mientras Vonn se quedaba en un rincón a media pista, cabizbaja tras saltarse una puerta y quedar eliminada, a Mikaela Shiffrin le quedaban veinte minutos para hacerse con la victoria en el super G (ha ganado los tres en los que ha tomado parte). 23 años contra 34.

El adiós de Lindsey Vonn en Cortina 

Tras anunciar que volvía a competir en las pruebas de velocidad de St. Anton, canceladas por mal tiempo y recuperado el descenso en la estación de los Dolomitas, este fin de semana era muy importante para la campeona de Minnesota. Sus sensaciones le permitirían calibrar hasta qué punto sería capaz de igualar o batir el récord de victorias en la Copa del Mundo de Ingemar Stenmark (86). Le falta cuatro para empatar. Pero ni las sensaciones ni los resultados han sido buenos.

Mantiene el talento; falta la garra

Decimoquinta en el primer descenso, se la vio agarrotada y temerosa. Normal después de no competir en nueve meses. El sábado, en el segundo descenso, ganó seis plazas para acabar novena. Pero las vibraciones tampoco fueron buenas. No ha perdido un ápice de talento pero le falta el empuje y decisión de las ganadoras.

El super G de hoy era una puerta a la esperanza. Carrera más técnica, podría encontrar ahí un atisbo de luz. Pero tampoco. Abandono en la Olympia delle Tofane, donde ha ganado doce veces, seis super G y otros tantos descensos.

Sofia Goggia le entrega un ramo de flores. Instantes después, lejos de las cámaras, Vonn rompería a llorar.
Sofia Goggia le entrega un ramo de flores. Instantes después, lejos de las cámaras, Vonn rompería a llorar.

Se ha quedado por unos momentos pensativa en la pista hasta que ha decidido bajar hasta meta, aguantar el tirón, saludar sonriendo a los casi cincuenta mil aficionados congregados y agradecer el ramo de flores que le ha ofrecido Sofia Goggia. Lejos ya de las cámaras su rostro se ha ensombrecido y han aflorado las primeras lágrimas. Nadia Fanchini estaba cerca y ha comentado que “la he visto llorar. Me dijo que todo iba bien pero su abatimiento se palpaba; ha sido un duro golpe para ella”.

Llegar al límite

Minutos después, ante la prensa, ha admitido que las molestias físicas le afectan más de lo que había previsto hasta el punto de plantearse si colgar los esquís de manera inmediata. “He llegado a lo máximo que puede soportar mi cuerpo, que me impide hacer lo que quiero. No soy capaz de esquiar como yo sé y como yo quiero. Hoy no he podido aguantar.El dolor en la rodilla es muy intenso. No sé qué pensar ni qué hacer. Ahora mismo no estoy segura de ir a Garmisch (descenso el sábado 26 y super G domingo 27). Ni tampoco estoy seguro de seguir esquiando. Los próximos días reflexionaré sobre todo esto por si hay que tomar decisiones difíciles”, ha manifestado Vonn.

Le han pedido su opinión sobre el progreso de Mikaela Shiffrin en las carreras de velocidad y ha dicho que “es genial que haya otra estadounidense en lo más alto del podio”.

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