Finalmente Katharina Liensberger podrá competir en el slalom de Levi, el próximo sábado, tras dar marcha atrás en su decisión de utilizar esquís Kastle, en lugar de los Rossignol, proveedor oficial del equipo alpino austriaco. Liensberger, que había decidido la pasada primavera cambiar de marca, fue advertida por la federación austriaca (OESV) que Kastle no formaba parte del Austria Ski Pool.
La esquiadora, doble subcampeona junior de gigante (Are 2017 y Davos 2018), corría el riesgo de no disputar la Copa del Mundo con el equipo de su país. Incluso se rumoreó de un posible cambio de nacionalidad y contrató un equipo jurídico para asesorarse. Finalmente ha dado marcha atrás en su decisión y hoy, fecha límite fijada por la OESV para que firmase su contrato 2019-20, ha estampado su firma. Liensberger, de 22 años, lleva una carrera ascendente y la pasada temporada se desenvolvió mejor en el gigante, un podio y ocho ‘top 10’ para acabar séptima, que en slalom, decimocuarta con cuatro ‘top 10’. En la general final fue duodécima a 24 puntos de la décima plaza.
A principios de semana ya empezó a entrenar con sus compañeras del equipo austriaco, señal que estaba dispuesta a retractarse. «Estoy contenta de volver a entrenar en la nieve. Desafortunadamente una decisión tomada la pasada primavera ha tenido consecuencias desagradables. Ha sido una experiencia que me ha enriquecido y ahora ya puedo centrarme en lo imprescindible y hacerlo con mucha motivación», ha comentado en las redes sociales.
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