Con todas las estaciones abiertas y nieve de calidad excepcional, la gastronomía se consolida esta Semana Santa como uno de los puntos fuertes para los visitantes. Las estaciones de FGC –La Molina, Vall de Núria, Vasllter 2000, Espot Esquí, Port Ainé y Boí Taüll-, suman un total de 36 puntos de restauración. Las seis estaciones de montaña apuestan por productos locales que refuerzan el vínculo con el territorio y las comunidades de montaña.
Vallter: restauración con vistas desde la Brasería Marmotes
La estación del Ripollès propone, en la Brasería Marmotes, una nueva carta para disfrutar de un espacio de descanso panorámico situado a 2.535 metros, equipado con música ambiental y vistas espectaculares al circo glaciar.
No en vano, presenta una de las propuestas más exclusivas del Pirineo: GastroMarmotes. Esta experiencia, con salidas especiales con máquina pisa nieve a última hora de la tarde, permite a los visitantes disfrutar de meriendas y cenas de altura en un entorno de absoluta serenidad. Citas bajo reserva previa.

La Molina y Boí Taüll: referentes a pie de pista en el techo del Pirineo

En La Molina, el restaurante El Bosc se posiciona como una parada obligatoria por su calidad y ubicación estratégica. A destacar como parada obligatoria, el refugio del Niu de l’Àliga. Ubicado en la cima de la Tosa, a 2.537 metros, es icono de la estación.
Por su parte, Boí Taüll ofrece una experiencia de adrenalina y sabor en el Cow Boí, una hamburguesería con producto de calidad y del valle. Este espacio es el complemento perfecto para una estación que presume de tener la cota esquiable más alta del Pirineo en el Puig Falcó (2.751 m).

La oferta diversa destaca también en Port Ainé, Núria y Espot Esquí
Las estaciones de Pirineu365 mantienen la excelencia con espacios renovados y productos de proximidad.

Port Ainé destaca este año por el nuevo Restaurante Clots en la cota 2.100. Con una terraza completamente remodelada, optimiza el servicio al aire libre.
El compromiso con la sostenibilidad llega a Vall de Núria. El restaurante Racó de la Vall ofrece menús que cuentan la historia del valle a través de sus ingredientes locales.
Y entodos los puntos habituales de la estación, Espot Esquí apuesta por la dinamización con catas de productos locales, integrando la cultura del Pallars en la agenda del esquiador.

Esquiar en casa deja huella
Esta apuesta por la restauración propia y de calidad se enmarca en la campaña «Esquiar en casa deja huella». Al elegir los restaurantes de nuestras estaciones, los visitantes contribuyen directamente a la economía de las comarcas de montaña.
Cada comida en nuestras estaciones es, en definitiva, un apoyo al trabajo local, los productores del territorio y la sostenibilidad del Pirineo catalán.
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