
Lindsey Vonn ha hablado tras la grave caída sufrida el domingo en el descenso olímpico. La estadounidense anunciaba en sus redes sociales que tiene una compleja fractura de tibia en la pierna izquierda y que, tras dos cirugías, requerirá algunas más. Pese a ello explica que no se arrepiente de la decisión de tomar la salida en los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina.
“Ayer mi sueño olímpico no terminó como lo soñé. No fue un final de cuento de hadas, fue simplemente la vida. Me atreví a soñar y trabajé muy duro para lograrlo·, explicaba en Instagram.
“Si bien ayer no terminó como esperaba, y a pesar del intenso dolor físico que me causó, no me arrepiento. Estar en la puerta de salida ayer fue una sensación increíble que nunca olvidaré. Saber que estaba allí con la oportunidad de ganar fue una victoria en sí misma. También sabía que competir era un riesgo. Siempre lo fue y siempre será un deporte increíblemente peligroso”.
El accidente de Vonn no tuvo nada que ver con la rotura del LCA
Vonn perdió el equilibrio en un bache cuando su brazo derecho se enganchó a una puerta del descenso. Salió despedida por los aires y se estrelló con fuerza contra la pendiente, pero logró mantenerse en pie.
«En un descenso, la diferencia entre una línea estratégica y una lesión catastrófica a veces es de tan solo unos centímetros. Simplemente tomé una línea que me quedaba un poco apretada, así que mi brazo derecho se enganchó en la puerta, me desequilibró y me hizo caer. Mi ligamento cruzado anterior (de su rodilla izquierda, que se rompió recientemente, nota del editor) y mis lesiones previas no tuvieron nada que ver», continuó la «Reina de la Velocidad».

FOTO: Welt
La esquiadora estadounidense tuvo el fatal accidente 13 segundos después de comenzar su carrera en el circuito Olimpia delle Tofane, donde había ganado 12 carreras de la Copa del Mundo.
Tras una larga operación de rescate en la pendiente, fue trasladada en helicóptero al hospital de Cortina d’Ampezzo para los exámenes iniciales y luego a Treviso. Ya se ha sometido a dos cirugías en el Hospital Ca’ Foncello de Treviso.
«Desafortunadamente, tengo una fractura compleja de tibia, que ya se ha estabilizado, pero que requerirá varias cirugías para sanar correctamente», explicó.
Lindsey Vonn, la reina eterna de la velocidad
La campeona olímpica de descenso de 2010 intentaba una remontada increíble, aspirando al oro olímpico tras romperse el ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda a finales de enero.
Había reanudado su carrera el invierno pasado tras casi seis años de ausencia y era considerada una de las grandes favoritas para los Juegos Olímpicos de 2026 con un impresionante récord de siete podios en nueve carreras, incluyendo dos victorias, antes de su accidente en Crans-Montana, Suiza. No en vano, finalizó con este mensaje en redes sociales:
«Mi carrera deportiva no terminó como esperaba, y aunque tengo mucho dolor físico, no me arrepiento», insistió Vonn. Y alegó que “A veces no alcanzamos los sueños que anhelamos. Pero esa es también la belleza de la vida: podemos intentarlo. Espero que, si algo aprendieron de mi trayectoria, sea que todos tengan el coraje de atreverse a lo grande. La vida es demasiado corta para no arriesgarse. Porque el único fracaso en la vida es no intentarlo”.
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