
Nos encontramos en uno de los rincones más espectaculares del Pirineo: el Circ de Colomèrs. Se halla entre el Naut Aran y la Vall de Boí, en el Parc Nacional d’Aigüestortes i Estany de Sant Maurici, en el corazón del Pirineo Leridano. Se avecina una jornada épica para los cerca de 30 entusiastas de la montaña invitados por Helly Hansen para celebrar y compartir el Open Mountain Month, el mes de las montañas, será una experiencia inolvidable.
Los montañeros ascienden al Tuc de Balaguera con helly Hansen
Acompañados por los guías de montaña de Carros de Foc, el ascenso al Tuc de Balaguera (2.753m) se llevó a cabo desde el Refugi de Colomèrs (2.158m). La aproximación al refugio se realiza por la pista de Tredós, de 1,6 Km, que conduce hasta la presa y el lago, donde se hallan los refugios antiguo y nuevo de Colomèrs.

FOTO: Txema Trull i Lola Ruiz
El sendero asciende entre bosques y torrentes hasta alcanzar el entorno del refugio, y deja el lago a mano izquierda y en pleno corazón del circo glaciar de Colomèrs. Todavía hay restos de vías donde las vagonetas iban cargadas con piedras y el material para crear la presa en los años 70.
La salida comenzaba a las ocho de la mañana. Antes de salir del refugio, se revisó todo el material. La lluvia estaba prevista por la tarde, por tanto, había margen todavía para iniciar la ascensión hacia el Tuc de Balaguera. A medida que se iba ganando altura, los lagos de origen glaciar quedaban al fondo, mientras el paisaje se volvía cada vez más alpino. En apenas 2,5 km se había acumulado un desnivel de 400m, permitiendo a todo el equipo disfrutar de unas vistas privilegiadas sobre las montañas.
Una ascensión de lujo
El tramo clave de la ascensión se encuentra en dos neveros que hay que pasar con crampones y piolet, todavía en junio. El primero, técnico y casi vertical, es para avanzados y expertos. Por la izquierda, hay una escapatoria que se realiza a pie fácilmente. Ambos coinciden en un llano que todavía está nevado en junio y donde hay que calzarse los crampones y sacar el piolet para atacar el segundo nevero antes del Tuc de Balaguera.

FOTO: Txema Trull i Lola Ruiz
Superado el nevero, se alcanza la parte superior del itinerario y finalmente la cima del Tuc de Balaguera. Allí, el esfuerzo queda ampliamente recompensado por la inmensidad del paisaje pirenaico salpicado por sus lagos de origen glaciar. Tras las fotos de rigor, ante un panorama de belleza inigualable como es el Circ de Colomèrs, empiezan a caer las primeras gotas y, por tanto, hay que apresurarse para el descenso.
Compartir estos momentos, el de haberlo conseguido y el camino realizado es lo más valioso. La Infinity Minimallist Jacket, junto con la Lifaloft y el baselayer Lifa de Helly Hansen fueron imprescindibles tanto para la subida como la bajada. Tras un descenso de siete horas de ruta, apareció el refugio de Colomèrs. La lluvia ya no pudo aguantarse y empezó a caer con todo el equipo ya a resguardo en el refugio.
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