El esquí de montaña es uno de los deportes invernales con un gran peso específico en Andorra. De la mano de Grandvalira Mountain Guides (GMG), la actividad posee cada año más adeptos. Con diversos itinerarios repartidos por todos los sectores del centro invernal, los guías de montaña titulados ayudarán a descubrir con total seguridad los paisajes más salvajes de Andorra.

FOTO: Saetde
Conocido también como Skimo, el deporte es una de las joyas de la estación andorrana. Y es que cada día son más los que se calzan las botas y los esquís con piel de foca en busca de un entorno seguro sin aglomeraciones. Sea para huir de la multitud y adentrarse en un entorno de naturaleza soberbia, el esquí de montaña debe practicarse con cautela, sobre todo este inverno por la gran cantidad de nieve. Así lo explica Joan Marc Xarpell, jefe de Grandvalira Mountain Guides (GMG).
«Cierto que es un deporte que ha crecido mucho. La mayoría de clientes viene para poder disfrutar de la actividad evitando el riesgo de aludes e ir a lugares que uno sólo no va». Y añade que » un 30-40% de clientes que llegan a GMG no ha probado nunca el esquí de montaña».
Como deporte es uno de los más satisfactorios que otorga la montaña. Sin embargo, sí requiere un nivel en pista antes de salir a lo desconocido.
«La actividad se dirige a un esquiador intermedio, que puede deslizar tranquilamente por una pista roja», prosigue.
Grandvalira Mountain Guides, acompañantes indispensable
GMG se alza en el área del Pas de la Casa, Grau Roig y Encamp, en Grandvalira. La escuela tiene igualmente presencia en Ordino Arcalís. Los guías del GMG serán los acompañantes perfectos no sólo para mejorar la técnica, sino para conocer los entresijos de las montañas y las medidas de seguridad antes de lanzarse a la aventura. Además, la escuela ofrece un servicio de material para los clientes.
«Los amantes del skimo quieren ampliar sus conocimientos en montaña, como saber leer las zonas de aludes. Buscan la seguridad y vuelven para seguir aprendiendo», asegura Xarpell. Y añade que, «asesoramos a los clientes con el material, por lo que pueden probarlo de forma gratuita durante las salidas antes de comprar».

FOTO: Ordino Arcalís
Las salidas incluyen desde las primeras aproximaciones, para esquiadores intermedios, como la coronación de las cumbres más emblemáticas de Grandvalira Resorts, dirigidas a los más osados.
Los circuitos balizados siluetean una gran cantidad de opciones para todos los aficionados, desde iniciados hasta expertos. Dichos itinerarios se alzan dentro del dominio de las estaciones y están a disposición del público, con el forfait Mountain Pass, con un horario similar al del alpino, incluso ampliado.
«Para iniciarse, lo mejor es comenzar en los circuitos de Pas de la casa, Grau Roig, Encamp y Ordino Arcalís, itinerarios que marcamos nosotros y que no revisten peligro».

Con profesionales con los guías de GMG
Con un edificio específico en Grau Roig, Grandvalira Mountain Guides abre un amplio espacio con una zona de catering, vestuarios y duchas. El asesoramiento de los guías titulados resulta indispensable para optimizar la mejor jornada en la montaña. Los precios para una salida de cuatro horas cuestan a partir de 183 euros. Los grupos podrán ser de hasta seis personas del mismo nivel e incluye un pequeño suplemento.

FOTO: Grandvalira Mountain Guides
Con el permiso de la meteorología, los amantes de las alturas podrán subir a una cima de 2.900m. A destacar, la Serrera, Estanyó o diversas travesías durante una jornada más larga o día entero.
Para niveles altos, GMG dispone de un producto de perfeccionamiento. Para ello, aplica técnicas de cuerda para canales, piolets, crampones o escalada en hielo, siempre acompañado por guías de montaña titulados.
«Desde GMG transmitimos los valores de la montaña. Hay que ser paciente, que es lo que a veces hace falta, y salir cuando las condiciones de la montaña son buenas», finaliza el jefe de GMG.
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