Marco Odermatt comienza a tope el fin de semana en Kitzbühel

El suizo, con la mirada al descenso del sábado, se impone en el supergigante de Kitzbuehel y supera por tres centésimas a su compatriota Franjo Van Allmen

Podio con Marco Odermatt, Franjo Van Allmen y Stefan Babinsky
Podio con Marco Odermatt, Franjo Van Allmen y Stefan Babinsky FOTO: FIS Alpine

Marco Odermatt no defraudó en Kitzbühel y se impuso este viernes en el supergigante de la Copa del Mundo de esquí alpino, antes del descenso del sábado. Saliendo con el dorsal número 13 bajo un sol radiante, Odermatt superó a su compatriota Franjo Van Allmen por tan solo tres centésimas de segundo.

Ambos recorrieron los mismos tramos en el Streif, pero Odermatt logró terminar con algo más de velocidad en la última sección empinada. El austriaco Stefan Babinsky terminó tercero, a 0,25 segundos de Odermatt. No lo tuvo fácil el esquiador de Stans, de 28 años. Tras bajar Von Allmen con el dorsal ’10’, tuvo que mostrar su mejor versión para alargar su magnífica racha de resultados y volver a encontrar el éxito que ya logró el pasado año.

Marco Odermatt no defrauda en Kitzbühel

Odermatt sonrió en la meta, pero sin estallar de alegría, consciente de que acababa de arrebatarle el liderato a su compañero de equipo, quien no pudo evitar soltar una pequeña maldición cuando Odermatt le arrebató la victoria.

«No fue perfecto hoy. Tuve una buena salida y un buen final, pero a mitad de camino, cometí algunos pequeños errores», declaró Odermatt tras la carrera, que fue extremadamente reñida, con 25 esquiadores terminando con un segundo de diferencia.

Odermatt, que logró su octavo triunfo de la temporada y el 52 en la Copa del Mundo, lidera la general de la Copa del Mundo con 1.205 puntos, 587 más que el brasileño Lucas Pinheiro Braathen y 627 más que el noruego Atle Lie McGrath.

También va 1º en la de supergigante con 425, con 158 de ventaja sobre el austríaco Vincent Kriechmayr, séptimo en esta prueba lastrado por un primer tramo muy flojo.

Odermatt, a por el descenso del sábado

El prodigio del esquí suizo comienza su fin de semana en Austria con la mejor nota, y sueña con ganar el legendario descenso de Kitzbühel el sábado, la carrera más prestigiosa del circuito, algo que hasta ahora se le ha escapado.

Una anomalía en su extraordinario palmarés, que incluye títulos olímpicos y de campeón del mundo, además de cuatro Globos de Cristal consecutivos, es que Odermatt nunca ha ganado el famoso descenso austriaco. En 2024. Terminó tercero y segundo en las dos carreras de descenso programadas, ambas ganadas por el francés Cyprien Sarrazin, y en 2025, al día siguiente de su victoria en el Super-G, quedó sexto. Desde hace varios inviernos,

Odermatt ha hecho del descenso de Kitzbühel uno de sus principales objetivos de la temporada. Este año, ha puesto aún más énfasis en el entrenamiento de velocidad, dejando de lado parcialmente el eslalon gigante. Hasta el momento, ha ganado tres de las cuatro primeras carreras de descenso del invierno (tres victorias y un segundo puesto).

«Hoy gasté mucha menos energía que el año pasado en el Super-G, así que espero estar listo mañana. Tengo muchas ganas», enfatizó el esquiador suizo, dos semanas antes del inicio de los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina (del 6 al 22 de febrero).

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