Investigan por homicidio imprudente a los dueños de Le Constellation

Acusan por negligencia a la pareja de franceses que dirigían bar incendiado en Suiza

Una imagen de la fiesta de fin de año, con bengalas en las botellas
Una imagen de la fiesta de fin de año, con bengalas en las botellas FOTO: TCU

La fiscalía del cantón de Valais investiga por homicidio imprudente a los gerentes de ‘Le Constellation’, en Crans-Montana, el local en el que murieron 40 personas y 119 resultaron heridas en el incendio de la fiesta de Nochevieja.

Le Constellation, una institución de Crans-Montana convertida en una trampa mortal

Con sus letras rojas sobre fondo negro, el letrero de Le Constellation, ubicado al pie de una residencia con balcones de madera y rodeado de tiendas de alquiler de esquís, es apenas visible. El bar ha sido un popular y punto de encuentro entre los jóvenes de la estación alpina durante años.

Los dueños, una pareja francesa, estar acusados de homicidio imprudente, lesiones corporales negligentes e incendio por negligencia. Así lo ha indicado la Fiscalía de Valais en un comunicado en el que destacan que se aplica el principio de presunción de inocencia.

El accidente ha provocado profunda tristeza y conmoción en todo el país. La prioridad más absoluta es ahora mismo la identificación de las víctimas. También ha comenzado una revisión exhaustiva de la normativa de seguridad contra incendios, la cual será clave para saber de quien es la responsabilidad del grave suceso.

Le Constellation, toda una institución en Crans-Montana

El bar-restaurante, regentado desde 2015 por una pareja francesa, «es una institución en Crans-Montana», afirma Elliot Alvarez, de 21 años, residente de este pequeño pueblo de la región del Valais, en el suroeste de Suiza, situado a 1.500 metros de altitud.

Tanto para lugareños, como esquiadores, el bar era compañero inseparable de la estación suiza. En Nochevieja, Le Constellation se convirtió en una trampa mortal cuando su sótano se incendió, cobrándose la vida de 40 personas —según el último recuento del viernes— y dejando heridos hasta a 119 personas, la mayoría jóvenes, suizos o de otras nacionalidades.

«Íbamos a menudo. Es cierto que en invierno es un lugar animado, con mucha gente. Pero también es un sitio donde solíamos tomar algo antes de cenar, antes de ir a otro sitio», declaró el joven residente. Y añadió que también conocíamos muy bien al personal, algunos de los cuales se hicieron amigos con el tiempo», añadió el joven. Una de las camareras que conocía falleció.

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