Ainsley Proffit, la gran esperanza del esquí alpino estadounidense

La esquiadora de St. Louis no tiene un palmarés significativo porque siempre ha competido con rivales tres o cuatro años mayores, pero los técnicos estadounidenses le auguran un gran futuro

Ainsley Proffit, de 19 años, tiene ante sí el doble reto de entrar en la Copa del Mundo y representar a Estados Unidos en los Juegos de Pekín 2022. FOTO: usskiandsnowboard.org
Ainsley Proffit, de 19 años, tiene ante sí el doble reto de entrar en la Copa del Mundo y representar a Estados Unidos en los Juegos de Pekín 2022. FOTO: usskiandsnowboard.org

La trayectoria de la estadounidense Ainsley Proffit, de St. Louis, Missouri, y de 19 años, no llama excesivamente la atención. Su palmarés sólo cuenta con dos victorias en slalom en sendas pruebas FIS en Estados Unidos durante la temporada 2017-2018 y este invierno se proclamó subcampeona estadounidense junior de gigante. La esquiadora de St. Louis lleva tres inviernos compitiendo en la Nor-Am Cup con dos novenas plazas como mejor resultado. Pero hay que tener en cuenta que en el circuito norteamericano compite contra esquiadoras que, como mínimo, le llevan una ventaja de tres o cuatro años.

Como Magdalena Egger, triple campeona del mundo junior, Proffit es una esquiadora técnica. Pese a su magro palmarés, fue seleccionada hace dos años para formar parte del equipo USA de desarrollo. La pasada temporada estuvo bregándose en carreras en su país y en Canadá, con incursiones en cuatro carreras en Suiza, dos en Italia y una en Alemania, entrando en el ‘top 10’ en estas tres últimas. Una de las peculiaridades de Proffit es que es la primera deportista de Missouri en entrar en el equipo USA de alpino.

Ainsley Proffit cumplirá su tercer invierno en el equipo de desarrollo del equipo de EE.UU. FOTO: Instagram A.P.
Ainsley Proffit cumplirá su tercer invierno en el equipo de desarrollo del equipo de EE.UU. FOTO: Instagram A.P.

Se ha criado deportivamente en la pequeña estación de Hidden Valley, ubicada en Wildwood, a apenas 50 km. de St. Louis. Es un dominio modesto, de 26 pistas en 0,2 kilómetros cuadrados de extensión y un desnivel que no llega a los cien metros. Pero a Ainsley le ha sobrado para ir descubriendo paso a paso su talento.

De Missouri a Colorado

Allí estuvo cuatro años, de los ocho a los doce, y en sus primeras competiciones todos se sorprendían de sus orígenes en Missouri, donde sólo existen dos dominios de alpino (el otro es Snow Creek) y no es precisamente este estado una gran cantera de esquiadores alpinos. «Me preguntaban en qué lugar de Europa había estado entrenando y compitiendo cuando nunca había salido de Hidden Valley, al lado de mi casa», ha explicado Proffit lo que le decían cuando le abordaban en competiciones locales.

En el podio tras acabar tercera en la final nacional del circuito NASTAR, con siete años.
En el podio tras acabar tercera en la final nacional del circuito NASTAR, con siete años.

Llegó a Hidden Valley después de unas vacaciones familiares en Crystal Mountain, al norte de Michigan. Allí quedó atrapada por el esquí a los siete años. Pidió a sus padres que la llevasen a una estación más grande y se fueron a Colorado, a Keyston Resort. En un telesilla de esa estación coincidió con un ‘pistard’ que la había visto bajar y le propuso apuntarse a una carrera NASTAR, el programa de carreras de esquí y snowboard recreativo más importante del mundo. Ganó la primera carrera e hizo segunda en la segunda. Participó en la final nacional del circuito para acabar tercera. Tenía siete años. El invierno siguiente ya estaba entrenando en Hidden Valley para al cabo de cuatro años, con doce, seguir a su entrenador para prepararse en Vail, Colorado. Dos meses de prueba en primera instancia y a invierno completo a continuación. Sus padres rotaban sus estancias en Vail para poder cuidar de su hermano en St. Louis.

 

 

«La única condición que me pusieron mis padres es que me entregase hasta el fondo en cada entrenamiento», explica Ainsley, que prescindió de la escuela durante sus años en Vail para poder alcanzar deportivamente a chicas mayores que ella. A nivel internacional debutó con 16 años en un gigante FIS en Cardrona (Nueva Zelanda) con una 17ª plaza. Y seis meses más tarde obtuvo su primera victoria en una carrera FIS, un slalom en Snowbird, Utah. Sus padres siempre han estado apoyándola; su madre se ha convertido en una experta en los ránking FIS, marcándole las carreras en las que ha de estar para sumar el mayor número de puntos.

Su familia transformó la empresa de ropa infantil para fabricar y donar tres mil mascarillas. FOTO: Instagram A.P.
Su familia transformó la empresa de ropa infantil para fabricar y donar tres mil mascarillas. FOTO: Instagram A.P.

Sus objetivos inmediatos son debutar en la Copa del Mundo y representar a su país en los Juegos de Invierno de Pekín. Durante la cuarentena del Covid-19 la familia Proffit transformó su pequeña industria de ropa infantil para fabricar tres mil mascarillas que fueron donadas al Hospital Cardinal Glennon Children’s en St. Louis, al Departamento de Policía de Chicago, a médicos de emergencias en Seattle y médicos y pacientes pediátricos.

 

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