El suceso se produjo el pasado miércoles cuando una cabina del teleférico de la estación francesa de l’Alpe d’Huez colisionó con una grúa de construcción. El accidente dejó hasta 23 heridos, tres de ellos graves. Así lo informaba este jueves el ayuntamiento y la prefectura de Isère.
«La mayoría de las personas tuvieron lesiones por shock y conmoción cerebral. Se confirma que todos los que fueron hospitalizados ya han sido dados de alta», dijo Jean-Yves Noyrey, alcalde de l’Alpe d’Huez.
Una de las cabinas del teleférico -abierto durante la temporada de verano para el turismo-, transportaba a unas cincuenta personas en la línea Pic Blanc. Ésta chocó con el brazo articulado de un camión grúa, que en aquel momento trabajaba en las obras de la estación. La colisión tuvo lugar a las 9,30 horas a una altura de 2.700 metros.
El conductor reaccionó correctamente y evitó un mal peor
Los teleféricos están diseñados para estabilizarse en caso de frenado repentino, pero cuando chocó contra la grúa, la cabina se inclinó y las personas que iban a bordo se deslizaron hacia delante», agregó el alcalde. «Pensaron que iban a morir, pero el conductor reaccionó bien dando marcha atrás para enderezar la cabina».
En total, hubo 23 víctimas, entre ellas tres personas con heridas graves que recibieron atención de urgencia y 13 con lesiones menos graves. La mayoría fueron atendidas en la clínica de Huez y cinco fueron trasladadas al Hospital Universitario de Grenoble.
El rescate se llevó a cabo con treinta bomberos y siete especialistas en rescate de montaña del CRS de los Alpes. Además, se movilizó una unidad de emergencia médico-psicológica en el polideportivo de la localidad.
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