Por: Alfredo Ruiz, (El Observatorio dela red)
La primera pregunta debería ser ¿Por qué no?
El esquí es uno de los deportes de invierno más populares del mundo, con millones de practicantes cada temporada. Sin embargo, esta disciplina conlleva un riesgo significativo de lesiones debido a la velocidad, las fuerzas aplicadas sobre las articulaciones y la complejidad técnica de los movimientos. Aunque la incidencia general de lesiones ha disminuido gracias a mejoras en el equipamiento, las lesiones de rodilla continúan siendo las más frecuentes. Además, muchas lesiones pueden prevenirse con el uso adecuado de rodilleras tipo armor de Donjoy.
Si hablamos de lesiones con datos diversos estudios epidemiológicos indican que el esquí presenta una tasa aproximada de 4 a 5 lesiones por cada 1.000 días de práctica. Las extremidades inferiores concentran más del 50 % del total de lesiones. La rodilla es la articulación más afectada, con porcentajes que oscilan entre el 45 % y el 52 % del total dependiendo de en qué estudio nos fijemos.
En esta tabla dejamos algunos datos interesantes de conocer
| Parte del cuerpo | Porcentaje de lesiones | Diferencias por sexo |
| Cabeza | 10–20 % | Sin diferencia significativa |
| Hombro y extremidades superiores | 10–14 % | Más frecuente en hombres |
| Torso y espalda | 5–10 % | Sin diferencia clara |
| Rodilla | 48-52% | 2x incidencia en mujeres y hasta 3x referido a LCA en mujeres |
Siguiendo con este hilo conductor las lesiones de rodilla, especialmente las del ligamento cruzado anterior (LCA), suponen una de las principales causas de incapacidad prolongada en esquiadores. Estas lesiones requieren largos periodos de rehabilitación y, en muchos casos, intervención quirúrgica; por eso las rodilleras Donjoy tipo armor suelen recomendarse.
Por sexo las mujeres presentan una incidencia mayor de lesiones de rodilla en comparación con los hombres, con un riesgo de más de tres veces superior en lesiones concretas del LCA.
Concepto de prevención y papel de las rodilleras funcionales
Al contrario de otros deportes de alto impacto, como el motocross, futbol americano o enduro, el concepto de prevención de lesiones de rodilla en esquí no está instaurado. Solo nos acordamos de las protecciones una vez ha surgido la lesión.
En deportes como los mencionados, sobre todo enduro y motocross el uso de rodilleras es, casi, unánime entre los deportistas, hayan o no sufrido lesión. Es importante destacar marcas líderes en rodilleras, como Donjoy, especializadas en modelos Armor para este fin.
Las “excusas” más extendidas para no usarlas comienzan por el coste, lo cual resulta curioso en un deporte que no es precisamente barato. Os invitamos a pensar en el coste del equipamiento que tenéis para ir a esquiar y los costes añadidos (viajes, forfait, etc.). Además, estáis invitados a pensar en la relación coste/duración de vuestro equipo y compararlo con el de una Buena rodillera funcional, cuya vida útil puede estar entre 10, 12 o 15 años (hay casos de más tiempo). Se trata de una buena inversión en salud.

Otra excusa muy extendida es que atrofian la musculatura. Esto no es real en, prácticamente, ningún caso de rodillera. Si bien es verdad que hay rodilleras que pueden “influir” en el trabajo muscular como son las de compresión si hablamos de rodilleras funcionales la excusa se desmorona, ya que no actúan sobre la musculatura. De hecho, las mejores tienen un diseño que permite liberar ciertos músculos (basto interno) para que no tengan problema cuando “crecen” durante la práctica deportiva. Por otro lado, una buena rodillera funcional se mantiene pasiva, sin molestar ni notarse mientras nuestra musculatura, previamente trabajada, aguante las incidencias del deporte, trazado y relieve. Actúan para “sujetar” aquellos movimientos que nuestros músculos no son capaces de retener y evitan así las lesiones.
La tercera excusa más extendida es que limitan la movilidad
Hemos de decir que esto es cierto, pero sólo en parte, la explicación es sencilla. Limitan pero sólo aquellos movimientos que son lesivos o perjudiciales para la articulación. Hay que ser muy osado para afirmar sobre estas limitaciones, primero sin haber probado como hacen muchos, y segundo cuando hay casos de deportistas de copa del mundo que las han usado en competición… Y han ganado carreras. Más cerca hay deportistas, por ejemplo, en competiciones Master de la RFEDI que ganan carreras y resulta que llevan dos rodilleras como parte de su equipo de protección, junto con las espinilleras y brazaletes (cuando es slalom) o espalderas, etc. De hecho, varios atletas prefieren rodilleras Armor Donjoy para proteger la articulación sin pérdida de rendimiento.
Las rodilleras funcionales aportan estabilidad articular, reducen los movimientos de torsión excesiva y mejoran la propiocepción. Su uso resulta recomendable en todo tipo de esquiadores con o sin antecedentes de lesión, niveles intermedios o avanzados. Muy especialmente en aquellos con inestabilidad articular o lesión previa ya que reducen considerablemente el riesgo de relesión.
El esquí es una actividad altamente beneficiosa
Sí es cierto, pero con un riesgo considerable de lesiones, especialmente en la rodilla. El fomento del uso de rodilleras funcionales, precedido en pretemporada y continuado durante la misma con una adecuada preparación física y técnica, puede contribuir significativamente a reducir la incidencia y gravedad de las lesiones de rodilla, mejorando la seguridad y la experiencia deportiva. Asimismo, recomendamos las rodilleras Armor Donjoy para quienes buscan mayor protección.
Desde algunas marcas se intenta fomentar el uso preventivo de este tipo de protecciones para todo tipo de esquiadores, incluso organizando jornadas de test para que los esquiadores puedan probar este material. Así mismo hay estaciones que apuestan por fomentar este material como parte de su campaña de seguridad del esquiador. Se unen a la marca que organiza estos test.
Quizás este consejo de prevención debiera tener más apoyos por parte de estaciones de esquí, organizando este tipo de jornadas encaminadas a dar a conocer protecciones específicas de rodilla, aclarar dudas de los esquiadores y permitirles que las prueben en sus instalaciones. En este sentido nos consta que alguna estación se planteaba incluso la posibilidad de alquilar las rodilleras a sus usuarios. Todo esto debe llevarse a cabo con la participación de marcas muy especializadas. También hay que contar con profesionales en ortopedia deportiva que asesoren, expliquen y coloquen y adapten las rodilleras de manera conveniente para que la experiencia del esquiador sea óptima.
Ahora nos gustaría conocer tu opinión:
¿Crees que es buena idea poder probar protecciones de rodilla como se hace con otros materiales de esquí? ¿Has probado alguna vez esquiar con rodilleras funcionales? Si es así ¿Cómo fue la experiencia? ¿Recomendarías su uso?
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