Sierra Nevada sigue abierta para la práctica del esquí hasta el próximo 4 de mayo. La estación de esquí del sur de Europa siempre tiene buena nieve después de Semana Santa. Siempre ha sido así. La meteorología le da la razón.
Sierra Nevada suma hasta 150 cm de nieve
Las nevadas tardías, como suele suceder cada temporada, le otorgan nieve de gran calidad a Sierra Nevada. Todo ello, y junto a la altitud, orientación de sus pistas y también la ausencia de humedad, procuran unas condiciones de nieve inigualables.
Estos elementos, sometidos a los caprichos puntuales de la meteorología, hacen del mes de abril un periodo ideal para subir a Sierra Nevada para disfrutar del deporte blanco con sol y temperatura agradable.

La estación concentra el pisado de las pistas de madrugada
Pero la nieve primavera hay que saber esquiarla o, por lo menos, conocerla. Por los efectos del mayor tiempo de insolación en primavera, la nieve acaba cada jornada muy húmeda, tras haber desprendido mucha agua. Así, por la caída abrupta de temperaturas de la noche, la nieve amanece cada mañana muy dura, a veces demasiado.
De esta forma, la estación cambia la estrategia de pisado en esta época del año. En primavera no se pisan las pistas por la tarde-noche, sino que los maquinistas concentran todo el pisado durante la madrugada. Con ello se consigue atenuar el endurecimiento de la nieve en el momento más frio del día y acercar el acondicionamiento de las pistas a la hora de la apertura al público de la estación.

FOTO: Sierra Nevada
Esquiar en Sierra Nevada con la conocida “nieve cremita”
Cuando la estación está operativa, el usuario debe iniciar su jornada de esquí por las pistas más soleadas o por las situadas a menor altitud. A medida que avanza el día, el área de Borreguiles es la opción perfecta, antes de lanzarse por las pistas rojas de Veleta o Laguna. Sin duda, estas últimas son las que otorgan las mejores condiciones de nieve a mediodía, si no hay contratiempos meteorológicos. Es la famosa ‘cremita’ de Sierra Nevada, una suerte de nieve gourmet que en su adecuado punto de fusión permite esquiarla de manera fácil y agradable.
Al final del día, cuando el cansancio hace mella, hay que tener especial cuidado con la última transformación de la nieve: la nieve papa. Este tipo de nieve, ya con mucha agua, conviene eludirla para evitar enganchones o lesiones. En caso de ser necesario, es una nieve que se esquía retrasando un tanto la posición, evitando que el esquí se acelere y se descontrole. De esta forma, son muchos los esquiadores expertos que optan por bajar de Borreguiles a Pradollano en telecabina para concluir la mejor jornada primaveral.
 (1).png)
























