El Balneario de Panticosa es uno de esos rincones del Pirineo Aragonés donde la naturaleza y el relax van de la mano. Situado a 1.636 metros de altitud, está ubicado en el centro de un impresionante circo de montañas en el Valle de Tena. Este complejo termal, ofrece una escapada perfecta tanto para quienes buscan descanso como para los amantes del esquí y las rutas de montaña.

Rutas de montaña
En invierno, el entorno del balneario, ofrece rutas y ascensiones sensacionales para esquiadores de montaña. En verano, las opciones se multiplican con senderos que llevan hasta ibones de origen glaciar, como el Ibón de Brazato, o travesías más exigentes como la subida al Garmo Negro. Además, la ruta de los búnkeres de la Guerra Civil permite descubrir restos históricos en un entorno natural impresionante.

Rutas de invierno: caminatas y raquetas de nieve
El Balneario de Panticosa es un punto de partida ideal para rutas invernales con raquetas de nieve. Una de las más accesibles es la subida al Ibón de los Baños, que permite disfrutar de un paisaje nevado sin gran dificultad. Para quienes buscan una experiencia más exigente, la ruta hacia el Refugio de Bachimaña es una opción espectacular, con vistas increíbles al embalse helado. Otra alternativa es la ruta hacia el Mirador de la Reina, desde donde se obtiene una panorámica espectacular del valle nevado. Todas estas rutas permiten disfrutar de la zona con total tranquilidad.
Rutas a pie desde el Balneario de Panticosa
Durante los meses sin nieve y para quienes buscan un paseo más relajado, el sendero que lleva hasta la Cascada del Pino ofrece una caminata sencilla, ideal para toda la familia y de gran belleza.

Muy cerca de Panticosa y Formigal
Para los aficionados a la nieve, la ubicación del Balneario de Panticosa es inmejorable. A apenas 10 kilómetros se encuentra la estación de esquí de Panticosa, y un poco más allá, Formigal, el dominio esquiable más grande de España. Aramón Formigal-Panticosa permite combinar jornadas de esquí con momentos de relajación en las aguas termales del balneario, un plan perfecto para un fin de semana o unas vacaciones en la montaña.

Après-ski en Marchica: la fiesta en la nieve
El esquí no acaba cuando cierran las pistas. Marchica, en Formigal, se ha convertido en uno de los puntos clave del après-ski en España. Música en directo, DJ’s y un ambiente festivo hacen de este espacio un lugar imprescindible para quienes buscan diversión tras un día en la montaña.

Gastronomía con sabor pirenaico
Después de un día «intenso», nada mejor que disfrutar de la excelente gastronomía de la zona. En Panticosa y alrededores, se pueden encontrar restaurantes que ofrecen platos tradicionales como «migas aragonesas», «ternasco asado» o excelentes «guisos de montaña» donde se puede degustar de los diferentes tipos setas de la zona, según la temporada.
De hecho, el propio balneario cuenta con opciones gastronómicas de alta calidad para quienes prefieren quedarse en sus instalaciones, con restaurantes que ofrecen desde cocina tradicional aragonesa hasta menús más vanguardistas.

Oferta hotelera en el Balneario
El Balneario de Panticosa cuenta con varias opciones de alojamiento que se adaptan a diferentes preferencias y presupuestos. Este complejo turístico, se compone de dos hoteles de cuatro estrellas, el Gran Hotel y el Hotel Continental, junto con instalaciones de bienestar de primera clase: el Espacio Termal del Gran Hotel, el balneario termolúdico Termas de Tiberio y el centro termomedicinal Balneario del Quiñón.

La experiencia gastronómica también es fundamental en todo el complejo. Diversos restaurantes y cafeterías ofrecen una selección culinaria que va desde los platos tradicionales más auténticos hasta creaciones de alta cocina, siempre elaborados con ingredientes de la máxima calidad.

Novedades destacadas de esta temporada
En el Gran Hotel, la oferta gastronómica se ha renovado con la apertura del Restaurante El Mirador para desayunos, una nueva propuesta de coctelería de tardeo en el Bar del GH y la inauguración del Restaurante El Lago. Además, el servicio de habitaciones incorpora un «room service» y minibar a la carta, nuevos «amenities» y una carta de almohadas para mayor confort. En el Espacio Termal, el aforo se limita a seis personas, con la opción de reservas exclusivas para parejas o grupos, y se presentan nuevos tratamientos y experiencias de la mano de Natura Bissé.

Por su parte, el Hotel Continental introduce una tematización gastronómica en su Restaurante Buffet y una innovadora propuesta de coctelería de tardeo en el Lobby Bar.
Una temporada plena de novedades
En el Restaurante La Brasserie y el Restaurante La Fontana, se presentan nuevas propuestas gastronómicas para sorprender a los comensales. Las Termas de Tiberio lanzan su renovada línea de cosmética del Balneario de Panticosa, con una fórmula mejorada y nuevos productos como gel de baño, agua termal, fangos termales y protección solar, todos elaborados con agua termal de la Fuente de Tiberio. Además, se estrena una exclusiva carta de tratamientos y masajes de autor. La animación también se refuerza con una tematización especial de las fiestas navideñas, programas de entretenimiento para todas las edades y sesiones de cine familiar durante toda la temporada. Por último, el Bus de la Nieve seguirá operando en festivos, fines de semana y puentes, facilitando el acceso a las pistas con un servicio exclusivo para los huéspedes de nuestros hoteles, en coordinación con los autobuses de Aramón Formigal – Panticosa.

Aventura en las alturas: pasarelas y tirolina
Pero la zona de Panticosa no es solo esquí y aguas termales. Las pasarelas de Panticosa, una espectacular ruta suspendida sobre el desfiladero del río Caldarés, ofrecen una experiencia única para los amantes del senderismo y la naturaleza. Y para los más atrevidos, en Hoz de Jaca se encuentra una de las tirolinas más impresionantes de Europa, que sobrevuela el embalse de Búbal a más de 120 metros de altura.

Aunque no todo acaba aquí: en esa misma localidad, Hoz de Jaca se estrenó el pasado 2023 la experiencia más extrema de España: el COLUMPIO DE HOZ DE JACA. Suspendido a 150 metros de altura sobre el mismo embalse de Búbal, su espectacular balanceo alcanza unos 60 metros, ofreciendo una descarga de adrenalina inigualable.
Con todo y que en lugares como China y Nueva Zelanda ya existen columpios de gran tamaño, ninguno es comparable con este, anclado directamente en la roca de un acantilado, convirtiéndolo en una atracción única en el mundo.

El «Forato os Diaples» y el Tren de Panticosa
En la ladera norte de la Sierra de Tendeñera, junto a las imponentes Peñas de Gavín, se abre una gran cavidad conocida como El Forato os Diaples, cuyo nombre se traduce como «El Agujero de los Diablos». Este enigmático lugar ha dado pie a numerosas leyendas y relatos que lo describen como una puerta al inframundo, de donde, según cuentan, surgen diablos alados.
Por otro lado, el Tren de Panticosa es una atracción turística, que opera en primavera y en la época estival y que permite recorrer el valle de una manera más relajada. Es ideal para familias y aquellos que desean conocer el entorno sin hacer grandes esfuerzos.
El «Panticuto» y la hospitalidad de sus gentes
Panticosa tiene una identidad propia y una muestra de ello es el uso del «Panticuto». Es una variante dialectal o forma de habla que se utiliza en Panticosa y otras localidades cercanas del Pirineo Aragonés. A veces, se asocia con el aragonés oriental o incluso con algunas influencias del catalán.
El «Panticuto» es una forma de habla tradicional, en la que se pueden escuchar algunas características del aragonés, con la particularidad de ciertas influencias léxicas y fonéticas que pueden recordar al catalán, debido a la proximidad geográfica y cultural de los Pirineos orientales. No es una lengua estandarizada y no se encuentra de manera generalizada, pero que aún se utiliza en contextos locales y familiares.
Esta comunidad mantiene vivas sus tradiciones y es conocida por su hospitalidad. La gente del valle hace que cualquiera que visite Panticosa se sienta como en casa.

El relax definitivo en el Balneario de Panticosa
El gran protagonista sigue siendo el balneario. Sus aguas termales, que brotan a 53ºC, han sido utilizadas con fines terapéuticos desde la época romana. Hoy, el complejo ofrece un completo circuito de spa, piscinas de contraste, saunas y tratamientos de bienestar, todo ello en un entorno idílico y de absoluta tranquilidad.

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