Tras un invierno seco, la nieve sumó enormes gruesos en primavera

Imagen de Arcalís a fecha de 29 de mayo del 2024
Imagen de Arcalís a fecha de 29 de mayo del 2024 FOTO: Elisabeth Esporrín

LA TEMPORADA ESTUVO MARCADA POR POCA PRECIPITACIÓN Y DÍAS CÁLIDOS EN EL PIRINEO, Y LA PRIMAVERA POR GRANDES NEVADAS Y FRÍO

El pasado invierno dejó poca nieve, con episodios cálidos, en el Pirineo catalán. Por el contrario, en primavera cayeron nevadas importantes y se registraron periodos fríos que han permitido ver nieve en las cumbres a principios de junio.

Pese a que el balance final de la temporada 2023-2024 ha sido deficitario, las nevadas tardías han devuelto el pulso a la sequía y siguen llenando los pantanos con el deshielo.

El servicio Meteocat ha publicado este domingo el balance de nieve invierno-primavera, en el que subraya el déficit de esta precipitación en toda la temporada en el Pirineo, los días de lluvias en cotas altas habidas en invierno y los periodos fríos de la primavera.

Invierno con poca nieve en el Pirineo

La pre temporada estuvo marcada por la ausencia de nevadas en el Pirineo. No fue hasta finales de octubre y comienzo de noviembre cuando comenzó a caer la nieve en las cumbres altas.

Indica el balance que la acumulación de nieve fue escasa en los meses de diciembre, enero y febrero. Así mismo, hubo largos periodos cálidos en la montaña y algunos episodios incluso en cotas muy altas.

Primavera con abundantes precipitaciones 

Por contra, señala, en los meses primaverales de marzo, abril y mayo, «la temporada se ha alargado para los amantes de la montaña gracias a diversas nevadas abundantes y condiciones de frío para la época a partir de mediados de abril».

Incide el balance que en los meses de marzo y mayo ha habido breves periodos con grosores «excedentarios para la época», sobre todo en el Pirineo y Prepirineo oriental.

Imagen muy blanca de @OrdinoArcalis el 18 de mayo

La zona Ter-Freser ha sido nuevamente el sector con una temporada de nieve más precaria por lo que hace al grueso y continuidad de la nieve. La última nevada apreciable a dos mil metros de altura se registró el pasado 12 de junio, con gruesos de unos cinco centímetros.

Temporada de esquí muy modesta

Meteocat reseña, además, que los episodios de lluvia en cotas muy altas en plena temporada invernal no hicieron aumentar los grosores de la nieve, pero sí recular el manto ya existente.

Los gruesos de nieve han sido inferiores a lo habitual en el fondo de los valles del Pirineo. Y cuando ha caído, «lo ha hecho en general de manera muy modesta, con excepción de alguna en la primavera en poblaciones elevadas de la vertiente sur».

La nieve ha sido igualmente excesivamente generosa en los Alpes. Vídeo de finales de mayo.

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