M. Belén Silvestris, la joven argentina que hace historia en el Everest

María Belén Silvestris en el Everest junto al sherpa Sonam
María Belén Silvestris en el Everest junto al sherpa Sonam FOTO: Instagram @belsilvestris

LA ALPINISTA TIENE 34 AÑOS Y SE HA CONVERTIDO EN LA SUDAMERICANA MÁS JOVEN DE LA HISTORIA EN COMPLETAR LAS «SIETE CUMBRES», UN DESAFÍO QUE PASA POR ESCALAR LAS MONTAÑAS MÁS ALTAS DE CADA CONTINENTE

La argentina María Belén Silvestris se ha convertido en una de las personas más jóvenes de Sudamérica en hollar la cima del Everest. La chica estuvo dos meses aclimatándose y completó su hazaña el 21 de mayo, un ascenso que lo logró en siete días.

El cuerpo de María Belén Silvestris respondía bien a la falta de oxígeno en cada una de sus aventura, incluso tras una conmoción cerebral en Nueva Zelanda

La historia de Silvestris comenzaba en 2015 en un viaje por el Tibet. Al ver el campo base del Everest decidió subirlo algún día. No sabía nada de montañismo, pero quería intentarlo.

Tras meses de entrenamiento, comenzó por el Kilimanjaro (5.895m), su primer reto. La argentina descubrió que su cuerpo respondía bien a la falta de oxígeno, un requisito indispensable para los montañistas y una gran motivación para ella.

La montañera se propuso completar el Seven Summits

A partir de aquí, se propuso en completar el desafío de las Siete Cumbres (Seven Summits), que consta en escalar las montañas más altas de cada continente.

“Fui probando y a medida que escalaba otras montañas, me iba bien y mi cuerpo se iba adaptando, fui ganando confianza para cumplir este sueño”, relató Silvestris tras completar el Everest.

No en vano, sumó en su haber el monte Elbrus (Rusia), el Aconcagua (América del Sur), el Macizo Vinson (Antártida) o el Denali, en Alaska, un gran desafío para ella.

El Monte Kosciuszko, en Australia, fue su sexta y antepenúltima cima antes de subir al techo del mundo. Sin embargo, el 26 de diciembre de 2023, Silvestris sufrió una conmoción cerebral en Nueva Zelanda. Estuvo ingresada en un hospital cuatro días, pero tras recibir el alta y autorización de los médicos, no dudó en seguir con su desafío.

Con el Everest, María Belén completó su reto

La argentina llegaba a Nepal a principios de abril de este año. Silvestris estaba acompañada de su padre y su esposo, con quienes estuvo sus primeros 20 días. Su padre escaló con ella hasta el Campo base del Everest (5.300 m), explica Ambito.com.

En la segunda fase de aclimatación, le acompañó su marido. Durante eta etapa, los alpinistas escalan la montaña Lobuche, cerca del Everest, que tiene 6.119 metros.

El final del reto le llevaría hasta el techo del mundo, el Everest, junto al sherpa Sonam. “Nada de esto sería posible sin ellos que nos ayudan no solo a subir con seguridad, sino que marcan los caminos para que podamos subir. Son realmente admirables y nos solo porque son fuertes como nunca vi, sino que también son personas alegres, cálidas y siempre dispuestas a ayudar. Y SONAM es fuerte como pocos, y con un corazón enorme”, apunta Silvestris.

Una travesía de una semana llena de obstáculos

La travesía hasta el Everest le llevó un total de seis días de subida y dos de bajada. No fue fácil, pues tuvieron un gran susto en la cornisa Hillary Step, tal y como apunta Ambito.com.

“Un bloque de hielo donde estábamos pisando se colapsó y se cayó. Todos los que estábamos arriba de ese bloque nos fuimos para abajo. Éramos siete personas, de las cuales, gracias a Dios, todos los que estábamos enganchados a las cuerdas de seguridad quedamos colgados, y lamentablemente tres personas que no estaban agarrados a las cuerdas de seguridad fallecieron», relató Silvestris.


María Belén llegó a la cima del Everest a las 10.30 de la mañana del martes 21 de mayo. Llena de emoción por lograr el reto, era consciente de que estaba en la mitad del camino, porque le quedaba regresar.

“Sonam (sherpa / amigo de por vida) y yo llegábamos a la cumbre del Everest y con ese acontecimiento cumplía un sueño que empezó hace 9 años, casualmente en este mismo lugar. Con esta última montaña, pero la más importante y por la que empecé el desafío de las 7 cumbres, terminé ese mismo día de escalar la cumbre más alta de cada continente. Un sueño que al inicio parecía imposible e inalcanzable. Gracias a todos los que me apoyaron, me acompañaron, me levantaron cuando estaba abajo, me siguieron, me prepararon, me incentivaron, me mandaron buenas vibras, me ayudaron. Este día yo llegué a la cumbre pero definitivamente esto fue un trabajo en equipo y conmigo llegamos todos”, explicó en su cuenta de Instagram la alpinista argentina.

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