Un calentamiento estratosférico repentino traerá un cambio de tiempo

El vórtex es como un ciclón persistente, cuyos vientos giran en sentido contrario al de reloj, toma el aire frío y lo va acumulando, creando un auténtico congelador
El vórtex es como un ciclón persistente, cuyos vientos giran en sentido contrario al de reloj, toma el aire frío y lo va acumulando, creando un auténtico congelador FOTO: Meteociel.fr

EL VÓRTEX DEJARÁ DE GIRAR DE OESTE A ESTE PARA HACERLO DE ESTE A OESTE, LO CUAL TRAERÍA CAMBIOS DE PATRONES Y PULSACIONES FRÍAS IMPORTANTES EN MARZO A TODA EUROPA

Para los que nos encanta el vórtex estratosférico, todo apunta a que alrededor del 18 de febrero se producirá un evento importante, un SSW lo que llamamos un repentino calentamiento estratosférico. Tendremos reversión de vientos, es decir el vórtex dejará de girar de oeste a este para hacerlo este a oeste.

Tal y como ocurrió en el 2018, debido a un repentino calentamiento estratosférico, cuando una gran ola siberiana invadió la Europa central, podría volver a ocurrir aunque la afectación es por el momento una lotería

Este invierno ya tuvimos uno, pero sin llegar a provocar reversión de vientos. De hecho, en el gráfico de abajo puede observarse cómo la temperatura pasó de los -70 a los casi -35. Mientras, para el día 20 esperamos el núcleo cálido -4 a 10 hPa a 25 km de altitud. Observamos que en el mismo lugar del calentamiento a 10hP (unos 25 km), tenemos una masa muy fría a 850hPa (unos 1500m) que por sí sola es ciclónica, generando subsidencia y, por tanto, calentamiento y el vórtex va perdiendo frío. Vemos que hacia el 23 de febrero está completamente roto.

El calentamiento puede tener reflejo entre 1 y 2 semanas, desestabilizando el troposférico y llevando pulsaciones frías importantes y cambios de patrones tanto en la zona eurasiática como Canadá/EEUU, por ahora todavía no se puede saber.

¿A partir de ahí que pasaría? Por ahora sus efectos desde el calentamiento pueden tener reflejo entre 1 y 2 semanas, desestabilizando el troposférico y llevando pulsaciones frías importantes y cambios de patrones tanto en la zona eurasiática como Canadá/EEUU, por ahora todavía no se puede saber.

El calentamiento repentino estratosférico (SSW) o vórtex estratosférico

Primero de todo y antes de entrar propiamente con el análisis de las proyecciones, explicar muy brevemente que un SSW es ​​lo que se conoce con un calentamiento repentino estratosférico. Cada invierno de forma natural nace lo que conocemos como vórtex estratosférico. Nace por el eje inclinado de la tierra, donde hace que el sol deje de incidir en el Ártico. Por tanto, la capa de ozono deja de almacenar calor, y a medida que avanza el invierno se acumula mucho frío.

Este vórtex está centrado sobre el vórtex troposférico que es donde tenemos el frío que nos puede afectar. Me gusta imaginarme los dos vórtex como si fueran una peonza. El punto de encima sería el estratosférico (mucho más pequeño) y la peonza en sí el troposférico. Si se desestabiliza el punto de arriba, es decir el estratosférico, éste hace desestabilizar el troposférico, que sería cuando la peonza empieza a coger movimientos más anchos y erróneos.

El vórtex puede definirse como un ciclón persistente, cuyos vientos giran en sentido contrario al de reloj. Por tanto, toma el aire frío y lo va acumulando, creando un auténtico congelador

¿Podría llegar el frío a estas latitudes?

Es en este momento cuando el frío pata negra nos puede afectar a latitudes más bajas, pero cuidado ese frío puede ir hacia EE.UU. o Canadá o ninguno en Europa. Y pese a ir a Europa puede ocurrir como en el 2018 donde se produjo una gran siberiana, pero que a nosotros no nos afectó porque cogió la Europa central. Por tanto, en caso de producirse no podemos afirmar que nos llegará a nuestras latitudes.

Si miramos un sinónimo de la palabra vórtex vendría a ser remolino, chupador. Por tanto, lo podemos definir como un ciclón persistente, concretamente se forma un área de baja presión con un movimiento muy fuerte de vientos en sentido contrario al de reloj. Con este movimiento, lo que hace es tomar el aire frío y lo va acumulando, creando un auténtico congelador que a lo largo del invierno se va cargando con mucho aire frío y cogiendo temperaturas muy por debajo de cero. Si esta corriente, que normalmente mantiene el aire frío en el Polo Norte, se rompe o se debilita lleva mucho aire frío a latitud media, mucho más lejos del ártico. Añadir que, en algunos casos, este frío ha logrado afectar a la circulación atmosférica, cambiado incluso el patrón del verano haciéndolo más suave y lluvioso.

Como define la NOAA el vórtex en su página web:

Los calentamientos estratosféricos repentinos (SSW) son aumentos de temperatura grandes y rápidos en la estratosfera polar asociados con una inversión completa de los vientos climatológicos del oeste en invierno. Estos eventos pueden tener impactos sustanciales en el clima de la superficie invernal, tales como brotes de aire frío extremo en Norteamérica y Eurasia, o el calentamiento en Groenlandia.

La siberiana del 2018

El último frío de pata negra que tuvimos en el continente se podría asemejar a la siberiana que afectó en el 2018. El gráfico siguiente muestra claramente cómo se produjo un calentamiento estratosférico (SSW). La temporización de este fenómeno, después de dos semanas, no queda nada clara, ya que podría tener efectos muy importantes a corto plazo, pero también a medio plazo como hemos comentado pueden afectar en primavera y verano.

Primero miramos la temperatura que tenemos ahora mismo, tomaremos la altura de 10 hPa que vendrían a ser unos 25 km hacia arriba. ¿La pregunta es que es un calentamiento súbdito? El resultado es que en menos de una semana la temperatura suba unos 25 grados, por tanto, una subida muy notable a aquellas latitudes. Por ejemplo, que esté en -70 y en una semana pase a -45, es decir una subida de 25 grados. ¿Qué nos muestra hasta ahora el gráfico? Pues que hemos tenido un SSW de nivel menor, con no afectación a los vientos zonales, y por tanto aparentemente sin repercusiones. Vientos zonales ¿que son?

Un evento menor de calentamiento repentino estratosférico (SSW) comenzó a un nivel de 30 hPa en el hemisferio norte alrededor del 26 de enero de 2023.

Que son los vientos zonales

Los vientos zonales son los vientos que nos miden la consistencia del vórtex. Todo ello quiere decir que si son fuertes (van a mucha velocidad), el aire frío está encapsulado y difícilmente escapara del Ártico.

Por tanto, debemos mirar los gráficos de lo que se llaman los vientos zonales, si estos vientos se encuentran fuertes, mantendrán velocidades de 20 a 40 m/s. En caso de que se debiliten podrían bajar hasta cero m/s y provocar incluso lo que llamamos reversión de los vientos.

El SSW hará girar los vientos de este a oeste

Resumiendo, los vientos no girarían de oeste a este sino de este a oeste. En este caso tendríamos un evento fuerte de SSW que provocaría un vórtex split (división de vórtex) con las consecuencias antes explicadas.

Vamos a observar los ensambles modelo Europeo, y los del modelo GFS que nos muestran que el viento irá perdiendo fuerza e incluso llegará al cero. Es en este momento cuando se producirá la reversión de este viento y dejará de girar de oeste hacia este para hacerlo de este hacia oeste. Será entonces cuando consideramos que se ha producido un SSW importante.

Estas repercusiones podrían ver la luz hacia finales de mes o más bien en marzo. Reitero, no queda nada claro la temporización, pero si miramos proyecciones, hay que ver las anomalías de presión que habría a partir del 13 de marzo. Éstas serían muy significativas, afectando a todo el continente europeo y a nosotros. Por tanto, podría tratarse de una situación de bajas presiones, traducido con lluvia, frío, agua y nieve.

He intentado explicar un concepto muy complejo de la forma más simple que he sabido. Ahora toca esperar si las proyecciones de los ensembles se cumplen, y se produce el SSW. Hasta ahora todo es retórica, y de momento no ha pasado nada, es simplemente una proyección de modelos.

Deja un comentario