La Célula de Hadley y sus posibles consecuencias de este no tiempo

Se trata de un patrón de circulación atmosférica que se produce en la zona ecuatorial de la Tierra y su expansión podría influir en los patrones climáticos

Célula Hadley
Célula Hadley

No hay forma de que llueva, llevamos tres años de sequía y de momento este inicio del 2024 no es muy prometedor y la Célula Hadley podría estar detrás de ello. Esta semana se podrán alcanzar temperaturas récord por una burbuja cálida y una dorsal anticiclónica que nos hace de escudo. Y, sobre todo, el problema es recurrente.

Con el cambio climático, la Célula de Hadley puede experimentar una cierta expansión hacia los polos

De este planteamiento surgen muchas dudas. ¿Este no invierno se debe al niño? Añadir que la sequía dura hace tres años y teníamos niña. El Atlántico Norte está con unas anomalías positivas muy marcadas, ¿puede ser una causa, suficiente?

Uno de los temas con estudios es el posible crecimiento de la célula Hadley. En el siguiente post vamos a explicar que es, cuál es su funcionamiento, y qué efecto puede tener sobre todo en la Península Ibérica.

Célula Hadley
Célula Hadley

Que es la Célula Hadley

La Célula de Hadley es un patrón de circulación atmosférica que se produce en la zona ecuatorial de la Tierra. Esta célula desempeña un papel fundamental en la redistribución de calor a escala global y está vinculada con la formación de las zonas de convergencia y divergencia, influyendo en los patrones climáticos. Por tanto, sin esta célula, sumado a las otras dos tendríamos un clima muy diferente con un planeta mucho más calentado y árido en diferentes zonas.

La Célula de Hadley puede contribuir a la ampliación del anticiclón y cambios en los vientos alisios que le rodean

Añadir que la Célula de Hadley es la causante de los desiertos como el Sáhara y un anticiclón persistente como La Azoria. A medida que el aire caliente se eleva al ecuador, se mueve hacia los polos a grandes altitudes.

El anticiclón de las Azores se está haciendo mayor

Aproximadamente a los 30 grados de latitud, el aire comienza a descender hacia la superficie, creando zonas de presión atmosférica elevada. Esta región de descenso de aire es la que contribuye a la formación del anticiclón de las Azores. El descenso de aire también contribuye a la formación de zonas áridas o desérticas en la superficie, como es el caso del Desierto del Sáhara. Esta región experimenta una falta significativa de precipitación, puesto que el aire descendente es seco y no soporta la formación de nubes y lluvia. Por tanto, si como algunos estudios apuntan esta célula se hace mayor el descenso del aire ya no pasaría en estas regiones subtropicales y afectarían mucho más a la Península, arrastrando el anticiclón de las Azores con muchos más días con altas presiones y menor precipitación significativa.

El estudio, publicado en Nature Geoscience, viene a demostrar que el anticiclón de las Azores se está haciendo mayor. Añadir que se está expandiendo, ocupa más espacio así como su cuña y sería esta expansión el responsable de las anómalas condiciones de sequía que afectan a todo el Mediterráneo occidental, incluyendo la Península.

La causa sería la concentración de dióxido de carbono en la atmósfera, que implicaría que el enfriamiento del aire ya no se produciría en latitud 30 grados, sino en latitudes más cercanas a nosotros, por tanto, estaría relacionada con el cambio climático. Si es así, ya podemos ir calzándonos.

Éste sería el funcionamiento de la Célula de Hadley:

Calentamiento en el ecuador

Las zonas ecuatoriales reciben una gran cantidad de radiación solar directa. Esto provoca un calentamiento intenso del aire en esta región. El aire caliente en la superficie resulta menos denso y, por tanto, empieza a elevarse.

Ascenso del aire

El aire caliente y húmedo asciende a la troposfera superior a medida que se mueve desde el ecuador hacia los polos. A medida que el aire asciende, se enfría por expansión, provocando la condensación del vapor de agua y la formación de nubes. Este proceso tiene lugar a una elevada altitud y crea una zona de baja presión en la troposfera superior.

Circulación a gran altitud

El aire resfriado comienza a moverse hacia los polos a gran altitud. Esta corriente de aire superior se conoce como la corriente en JET subtropical y se desplaza hacia los polos, creando una zona de viento fuerte a gran altitud.

Descenso del aire

El aire enfriado vuelve a descender hacia la superficie terrestre aproximadamente a los 30 grados de latitud tanto en el norte como en el sur. En esa región, el aire es ahora más seco y pesado, creando una zona de presión elevada y provocando un descenso de aire hacia la superficie. Esta área de descenso de aire contribuye a la formación de las zonas áridas o desérticas conocidas como las zonas subtropicales.

Circulación de la superficie

En la superficie, el aire descendente se mueve de nuevo hacia el ecuador para completar el ciclo de circulación. Esta corriente superficial forma parte de los vientos alisios, que se mueven del este hacia el oeste a nivel del mar.

Cambios de presión y volumen que experimenta el aire

El aire se enfría en la Célula de Hadley a medida que se eleva a través de la troposfera, la capa más baja de la atmósfera terrestre. Este proceso está vinculado con los cambios de presión y volumen que experimenta el aire a medida que se mueve verticalmente:

Ascenso del aire caliente: En el ecuador, la radiación solar incide de forma más intensa, calentando el aire en la superficie. El aire caliente, al ser menos denso, comienza a elevarse.

Expansión del aire: A medida que el aire se eleva, se encuentra con una presión atmosférica más baja en altitudes más elevadas. Con la disminución de presión, el aire se reduce de volumen, provocando un enfriamiento adiabático (sin intercambio de calor con el entorno).

Condensación y formación de nubes: A medida que el aire se eleva, también se reduce su temperatura. Cuando el aire húmedo se enfria hasta un punto donde su temperatura llega al punto de rocío, se produce la condensación del vapor de agua contenido, formando nubes. Este proceso de condensación libera calor latente en el entorno.

Núcleos de condensación: La formación de nubes puede requerir la presencia de partículas como núcleos de condensación, pequeñas partículas de polvo u otras sustancias en la atmósfera que sirven como puntos de inicio para la condensación del vapor de agua.

Una expansión de la Célula de Hadley puede contribuir a la ampliación del anticiclón

La Célula de Hadley es sólo una de las células de circulación atmosférica que opera en la Tierra, y se combina con otras células, como las de Ferrell y Polar, para formar patrones más complejos de circulación atmosférica que influyen en los patrones climáticos regionales.

Resumiendo, hay estudios que sugieren que, con el cambio climático, la Célula de Hadley puede experimentar una cierta expansión hacia los polos. Esta ampliación puede influir en la ubicación y la fuerza del anticiclón de las Azores. Una expansión de la Célula de Hadley puede contribuir a la ampliación del anticiclón y cambios en los vientos alisios que le rodean, afectando mucho más a la península Ibérica, trayendo más sequías, Las interacciones atmosféricas son complejas, y el cambio climático puede afectar a varios factores que influyen en esta dinámica, toca seguir investigando y esperar nuevos estudios científicos, pero la cosa no pinta muy bien cómo lo explicado sea una realidad, que quizás ya estamos viviendo.

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