Aleksander Aamodt Kilde; «me siento muy cómodo bajando a 120 Km/hora»

La meta del ganador del Globo de descenso y pareja de Mikaela Shiffrin -vencedora del 5º Globo de Cristal-, es alcanzar al suizo y glorioso Marco Odermatt el próximo invierno en Súper G

Aleksander Aamodt Kilde con el Globo de la especialidad en Soldeu El Tarter
Aleksander Aamodt Kilde con el Globo de la especialidad en Soldeu El Tarter FOTO: Oriol Molas

Aleksander Aamodt Kilde acapara la atención fuera y dentro de las pistas de esquí. El ganador del Globo de descenso (DH) y rey de la velocidad cierra una temporada de lujo en Grandvalira. El deportista de Helly Hansen más rápido del mundo, entre puerta y puerta de un descenso, ha encontrado la mejor velocidad de crucero junto a su chica Mikaela Shiffrin. En su haber deportivo, el noruego suma este año ocho victorias, dos segundos puestos y tres terceros en Copa del Mundo. También se apuntó la plata en descenso y en Súper G en los mundiales.

La velocidad forma parte de su ADN. El campeón del Globo de Cristal de esquí alpino en 2020 reconoce que ha sido una temporada de ensueño. Y es que, tras el parón por su rotura del ligamento cruzado anterior en 2021, Kilde ha vuelto a sentirse cómodo a 120 Km/ hora. “Me siento realmente bien de haber podido llegar. Ahora tengo que disfrutarlo, echar la vista atrás y ver todo lo que he hecho. Y Ahora quiero intentar estar en el top para el año que viene”.

Kilde durante el descenso de El Tarter en la pista Àliga
Kilde durante el descenso de El Tarter en la pista Àliga
FOTO: Oriol Molas

Muy cómodo en descenso, Kilde sabe que tiene que dominar tres disciplinas para ser completo

La pareja de Mikaela Shiffrin tiene una meta que alcanzar el próximo año para llegar a ser completo en el esquí alpino. El noruego, segundo de la general de Copa del Mundo y segundo de Súper G esta temporada, sabe que debe mejorar en Súper G para alcanzar al glorioso Marco Odermatt, ganador del Globo de Cristal. “No va a ser fácil, Odermatt es un esquiador increíble de la menara que arriesga y actualmente no comete errores, es increíble verle. Me gustaría esquiar con su consistencia, pero no lo consigo, por esto vamos a trabajar para recuperar el nivel en Súper G la próxima temporada. Tenemos que trabajar con el entrenador y con el equipo para dar ese salto y volver a plantar batalla”, dice el ganador del Globo de Descenso.

«Ha sido una temporada de ensueño y hecha realidad», dice Aleksander Aamodt Kilde.

Kilde comenzó a esquiar de pequeño hasta hacer el salto al equipo nacional de Noruega. No le teme a la velocidad, es más se siente cómodo. A destacar que en un descenso se pueden alcanzar velocidades de 120 Km en un descenso. “Todo el mundo empieza esquiando en slalom y gigante, y a mí de pequeño ya me gustaba la velocidad. Cuando entré en el equipo empecé a ir más rápido y más rápido. La experiencia me ha ayudado con creces. Es increíble la velocidad que alcanzas en un descenso, me encanta ir tan rápido, me gusta la velocidad”, prosigue.

Kilde quiere completar su carrera la próxima temporada añadiendo el gigante
Kilde quiere completar su carrera la próxima temporada añadiendo el gigante
FOTO: Oriol Molas

Así mismo, el corredor de Helly Hansen explicó en Soldeu que quiere llegar más lejos y tiene que dominar tres disciplinas, por lo que le falta una técnica. Por tanto, podría también correr ritmo en el gigante la temporada 2023-2024.

Un amor intenso con Shiffrin del cual le inspira en el terreno deportivo 

Su pareja Mikaela Shiffrin ha sido un gran apoyo y una inspiración para él. El velocista noruego explica como su novia representa un modelo a seguir. «‘Mika’ será la atleta más ganadora del mundo llegando a superar las 100 victorias. Y aún así, trabaja más duro que todos nosotros. Y eso es súper inspirador para mí y hace que yo también quiera dar un poco más», afirma.

Oficialmente juntos desde 2021, antes amigos desde hacía más de ocho años, Kilde fue un gran apoyo moral para Shiffrin cuando murió su padre. Ella le ayudó mucho tras su rotura del ligamento cruzado anterior en 2021. Un intenso trabajo de rehabilitación le llevó pronto al circo blanco.

Los dos esquiadores viven su amor intensamente cuando están juntos. El hecho de entrenar juntos en Chile el año pasado los unió todavía más. Ambos se apoyaron mutuamente en los entrenos, lo cual les ayudó a mejorar. “Tenemos un buen equilibrio y nos apoyamos mutuamente. Trabajar juntos nos ayuda mucho, y lo llevamos muy bien. Cuando estuvimos en Chile Mikaela me ganó en un entreno y eso me motivó para seguir avanzando”.

 

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