Cambiar de nacionalidad para progresar deportivamente

Roni Remme, Adriana Jelinkova, Lara Colturi, Luisa Bertani, y Christian Borgnaes protagonizan los últimos cambios de nacionalidad para defender los colores de otra federación

Roni Remme, la última en cambiar de nacionalidad: de canadiense a alemana.
Roni Remme, la última en cambiar de nacionalidad: de canadiense a alemana.

Cambiar de nacionalidad para crecer deportivamente es práctica normalizada en la élite del esquí alpino. Dos ejemplos actuales son Estelle Alphand, que ya tenía doble nacionalidad franco-sueca, y Romed Baumann, austriaco que corre por Alemania. De cara a la nueva temporada cinco son los ‘trasvases’ de nacionalidad en la Copa del Mundo.

Se trata de la canadiense Roni Remme, que correrá con el equipo alemán, las italianas Lara Colturi y Luisa Bertani, que formarán en el equipo albanés y búlgaro respectivamente, la holandesa Adriana Jelinkova, que vuelto a su ciudadanía checa original y el austriaco Christian Borgnaes, que correrá con Dinamarca. Normalmente se pasa de un equipo o nación de alto nivel a otro de inferior rango, casi siempre porque en la selección de origen el listón está muy alto para entrar en el equipo A.

Roni Remme, de 26 años, ha decidido dejar su Canadá natal para competir por Alemania después de cinco años defendiendo en la Copa del Mundo la hoja de arce. En ese tiempo ha subido una vez al podio como segunda en la combinada de Crans Montana de 2019. En mayo se enteró que no entraba en los planes de la selección canadiense. Desde hace unos años tenía doble pasaporte al tener una abuela de origen alemán. A final de temporada ya tomó parte en los Nacionales germanos, ganando el descenso en la Kandahar de Garmisch.

Lara Colturi junto a su madre, la campeona olímpica en Salt Lake Daniela Ceccarelli. FOTO: FISI
Lara Colturi junto a su madre, la campeona olímpica en Salt Lake Daniela Ceccarelli. FOTO: FISI

El caso de la italiana de 15 años Lara Colturi es distinto. Ha competido por su país en categorías inferiores pero al dar el salto a carreras FIS, ha decidido inscribirse en la federación albanesa y adoptar esa ciudadanía. Tras la decisión está la madre de la atleta, Daniela Ceccarelli, campeona olímpica de super G en Salt Lake City 2002. Lara ha debutado este verano en pruebas FIS y en la Copa Sudamérica, con diez victorias en veinte carreras y triunfo absoluto en el circuito sudamericano. La federación italiana pretendía foguearla un par de años en la Copa de Europa, donde nunca ha corrido, y ahí nació el desacuerdo con Ceccarelli, que no ha dudado en nacionalizarse albanesa, junto a su hija, sin necesidad de autorización transalpina ya que todavía no había corrido ninguna carrera FIS en el momento del cambio.

Su compatriota Luisa Bertani, de 26 años, correrá a partir de esta temporada con el equipo rumano. Entró en la selección italiana en verano de 2018 pero su progresión no fue la que se esperaba. De las trece presencias en la Copa del Mundo sólo pudo acabar una, siendo 24ª. En marzo tomó parte en los Nacionales italianos, ganando el gigante, y en los búlgaros, subiendo al podio en slalom y gigante.

Adriana Jelinkova
Adriana Jelinkova

Adriana Jelinkova, nacida en Brno hace 27 años, debutó en la Copa del Mundo en diciembre de 2012, ya en el equipo holandés. Ahora hace el viaje de vuelta a su país de origen. En enero de 2021 se rompió los ligamentos cruzados pero pudo reaparecer al principio de la temporada pasada.

El gigantista austriaco Christian Borgnaes, de 26 años, correrá con el equipo danés después de tres temporadas en el equipo B de su país. Su padre es danés, lo que ha facilitado el trámite.

Las normas de la FIS

En su reglamento, la FIS señala que “antes de presentar una solicitud para cambiar el registro de la licencia, los competidores deben poseer la ciudadanía y el pasaporte del país para el que desean competir. Además, deben haber tenido su lugar principal de residencia legal y efectiva en el nuevo país por un mínimo de dos años inmediatamente anteriores a la fecha de la solicitud”. La excepción a esta regla es cuando el atleta haya nacido en el nuevo país de acogida o alguno de sus progenitores tenga esa nacionalidad.

En el caso de haber participado en algún evento FIS con su federación de origen, necesitan el permiso por escrito de la misma para realizar el cambio. Si no lo logra, el deportista deberá pasar un año sin competir en cualquier evento del calendario de la FIS. Estas normas son válidas cuando el competidor tiene doble nacionalidad.

 

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