Otro otoño e invierno con Niña, y ya van tres años consecutivos

¿Un episodio de frío como Filomena podría de nuevo ser posible este invierno?

Tres años consecutivos de Niña en 2021, 2022 y 2023
Tres años consecutivos de Niña en 2021, 2022 y 2023

Vuelve otro final de año e inicio del próximo marcado por el fenómeno de la Niña. Lo cierto es que vamos a sumar tres años consecutivos con esta teleconexión tan mediática, que parece que no nos quiere dejar.

La Niña está presente. Las temperaturas de la superficie del mar ecuatorial (SST) están por debajo de la media en la mayor parte del océano Pacífico. La atmósfera tropical del Pacífico es coherente con La Niña. La Niña se ve favorecida por continuar durante el invierno del hemisferio norte 2022-23, con un 91% de posibilidades entre septiembre y noviembre, disminuyendo hasta el 54% en enero-marzo de 2023

Una teleconexión es una anomalía en una región climática que, pese a acaecer a muchos miles de kilómetros, tiene efectos en estas latitudes en las previsiones meteorológicas a corto y medio plazo. Por tanto, estamos ante una anomalía el Niño o su contraria la Niña, el conocido como ENSO.

Lo primero que hay que subrayar y comentar es que nunca se ha demostrado que el ENSO (El Niño-Southern Oscillation) tenga una afectación directa hacia Europa y tampoco la tiene en la Península.

Pese a ello, hay documentos recientes de la agencia de meteorológica británica, e incluso estudios del meteocat de los años ochenta, que sí muestran una posible correlación.

Que es el ENSO

ENSO es el acrónimo en inglés El Niño-Southern Oscillation. El ENSO son las variaciones de la temperatura de la superficie del mar en sus anomalías positivas (más de 0,5 grados niño) y las anomalías negativas (menos de 0,5 la niña). Dichas variaciones suelen darse durante tres meses consecutivos. No en vano, se dan en el océano del Pacífico ecuatorial, también se analizan las precipitaciones convectivas, la presión del aire en superficie y la circulación atmosférica.

Como curiosidad, el nombre del niño solía aparecer en torno a Navidad con un aumento de la temperatura superficial del agua. Los pescadores lo asociaban al nacimiento del niño Jesús y de ahí su nombre. Por tanto, la niña era como si fuera el polo opuesto al primero.

En el ámbito genérico tanto, el Niño como la Niña producen lluvias mucho más abundantes y sequías importantes en diferentes puntos del planeta sequía. Pero hay que observar cómo inicialmente esta teleconexión no tiene unos efectos claros y visibles en el continente europeo. ¿Significa que no hace nada? No, de hecho estudios de Met office (UK) cada vez más parece hay unos efectos que se van haciendo visibles a medida avanza esta ciencia.

Estas imágenes de la NOAA muy divulgativas y explicadoras de lo que es ENSO con las anomalías de temperatura y dirección de los vientos alisios:

Niña fuerte y Niño fuerte

Así de forma explicativa podríamos decir que en la fase de la Niña hay un debilitamiento de la corriente contra ecuatorial. Vale la pena observar cómo los vientos alisios se hacen más potentes y la corriente ecuatorial del sur coge más fuerza, especialmente cerca del ecuador, por tanto con temperaturas más frías hacia el Pacífico.

Vamos pues a fijar ya a microescala qué efectos puede tener el niño en nuestra casa. Utilizaremos una referencia publicada en el Meteocat con un análisis de 100 años de estudio, reproduzco texto íntegro:

“si existe alguna relación entre el clima en Cataluña y El Niño para los últimos 100 años. A partir de los datos de la tesis doctoral de Vicent Altava y Ortiz (2010) “. Caracterización y monitorización de las sequías en Cataluña y norte del País Valenciano. Cálculo de escenarios climáticos para el siglo XXI” se puede ver que la gran mayoría de sequías identificadas en el conjunto del noreste de la península Ibérica (Cataluña, Aragón oriental y el norte del País Valenciano) que se han producido desde de los años 80 del siglo XX han tenido lugar después de un episodio de El Niño”

En el gráfico siguiente del mismo artículo queda claro que, en situaciones fuertes de Niño en estas latitudes, es mucho más probable tener situaciones de sequía. Pese a ello, con episodios de niña también se han producido, pero mucho menos. Sin embargo, no se puede afirmar al 100% y recuerde que en los gráficos más generalistas no aparece representada la teleconexión.

¿Pero que entendemos por un Niño fuerte o una Niña fuerte? Esto ocurre cuando la teleconexión tiene una anomalía de 2 grados superior a la media (ya sea positiva en niño, como negativa en niña). Observamos en la siguiente tabla qué situación de anomalías estamos teniendo:

En ese otro modelo el resumen sería el siguiente;

No en vano, la mayoría de modelos sitúan su previsión por encima de -0,5 y -1, incluso alguno va hacia el -2, de ahí la declaración de la NOAA de que tendremos un invierno con niña.

En ese otro modelo el resumen sería el siguiente:

Otra Filomena, una Niña persistente…

Para finalizar, merece la pena comentar que Met office, la agencia británica de meteorología en estudios recientes, explica que una Niña puede ser favorable a situaciones de aire más frío en latitudes más bajas, especialmente en el área mediterránea.

Por tanto, un episodio de frío como la filomena podría de nuevo ser posible este invierno. Sin embargo, la gran diferencia con los dos años anteriores es que posiblemente a partir de enero podría neutralizarse, y aquí entraríamos en territorio desconocido respecto a los dos años anteriores.

Una pregunta que me hago y es que ¿puede que una Niña persistente afecte al hecho de tener menos entradas de levante como parece? Con un Niño, estos episodios pueden ser más favorables, a pesar de la sequía más general que parece provoca el Niño. Es lo que apasiona esta ciencia a hacerse preguntas.

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