Braathen remonta 28 puestos para ganar un slalom de locos en Wengen

Lucas Braathen remonta 28 plazas para ganar el slalom de Wengen por delante de Daniel Yule y Giuliano Razzoli, y en el que todos los favoritos no han cumplido las expectativas

Lucas Braathen ha remontado 28 puestos para acabar ganando un slalom que ha sido una montaña rusa.
Lucas Braathen ha remontado 28 puestos para acabar ganando un slalom que ha sido una montaña rusa.

Lucas Braathen ha sido el vencedor de una auténtica locura de slalom que se ha vivido en la Maunlichen de Wengen. El noruego de 21 años ha remontado nada menos que 28 plazas, para ganar por 22 centésimas a Daniel Yule y por 29 a Giuliano Razzoli.

La pista ha presentado una nieve dura pero de poco agarre en la primera manga, en la que Henrik Kristoffersen ha sido el más rápido saliendo con el primer dorsal. Quien más se le ha acercado ha sido Manuel Feller, a once centésimas. El resto, por encima del medio segundo.

Empezando por Sebastian Foss Solevaag, que se lesionó en una mano en el slalom de Adelboden y tuvo que pasar por el quirófano. Clément Noël sigue sin encontrar la precisión de otras temporadas y ha empatado con Ramon Zenhaeusern, otro que se busca y no acaba de encontrarse.

Estos cinco han entrado en seis décimas. Los siguientes, por encima de las ocho. Alexis Pinturault sigue errático y se ha dejado segundo y medio para arreglarlo en la segunda manga y acabar noveno. No es que sea otro de una carrera a otra; ya lo es en dos mangas. Kristoffer Jakobsen, colíder hasta hoy en slalom junto a Solevaag, no ha acabado la primera.

Joaquim Salarich, decepcionado al ver que no pasaba el corte.
Joaquim Salarich, decepcionado al ver que no pasaba el corte.

Salarich y Del Campo, en el portillón

Joaquim Salarich, cuyos resultados han permitido a Juan del Campo estar en el portillón, no ha estado demasiado a gusto. Empieza a transmitir confianza en su esquí, aunque equivoque línea o ataque el palo a destiempo. Se ha liado en el muro cuando ya se había dejado un segundo en los dos primer intermedios. Y un desequilibrio final le han dejado lejos del corte. Del Campo se ha salido en el mismo sitio donde Joaquim ha sufrido la inestabilidad citada.

Un marcaje diabólico

Johnny Davidson, entrenador noruego, se ha encargado de dibujar la segunda manga. Un arma cargada por el diablo. La nieve ya no era la de la primera bajada y el tramo central ha sido un calvario para todos menos para Braathen, que se ha colado en la manga decisiva acabando penúltimo a 2″04 de su compatriota Kristoffersen.

Braathen se ha aprovechado de una pista limpia para derrotar a los 27 que venían detrás.
Braathen se ha aprovechado de una pista limpia para derrotar a los 27 que venían detrás.

Se ha comido literalmente la bajada, como si la hubiera hecho varias veces. Y donde los demás han ido atascándose sucesivamente el noruego de madre brasileña ha volado y ha superado a un ritmo vertiginoso todo el trazado, dejando a 1″64 a Armand Marchant, el que le había precedido en la salida de la segunda manga.

Braathen, que asombró al mundo del esquí la temporada pasada al ganar el gigante de Soelden con 20 años, ha vuelto a asombrar, por más que hoy el factor suerte algo ha tenido que ver. Tras su primera victoria en la Copa del Mundo no había vuelto a brillar, teniendo que superar una grave lesión de rodilla que se produjo en Adelboden tres meses después de su triunfo. Desde entonces, apenas había entrado en un par de ocasiones en los ‘top 10’. Hace una semana, en el gigante de Adelboden, se paró antes de afrontar el muro. Allí se dejó hace un año el ligamento izquierdo. «Tuve miedo y paré.  Hay muchas carreras por delante y preferí parar», admitió el noruego.

Razzoli vuelve al podio seis años después

Giuliano Razzoli, el veterano (37 años) campeón olímpico de slalom en Vancouver 2010 y con sólo dos victorias en la Copa del Mundo, ha confirmado su segunda juventud con una regularidad en las últimas carreras que hacía mucho que no se le veía. Noveno en la primera manga, ha creído en sus posibilidades y ha peleado hasta el último palo. Se ha dejado segundo y medio ante Braathen pero le valía para ponerse segundo. No pisaba un podio desde este mismo slalom de Wengen en la temporada 2016, cuando fue segundo por detrás de Kristoffersen.

Giuliano Razzoli, de vuelta al podio tras seis años, está viviendo una segunda juventud.
Giuliano Razzoli, de vuelta al podio tras seis años, está viviendo una segunda juventud.

Daniel Yule, que ha salido a continuación, ha enviado al italiano a la tercera plaza. Empieza a volver a ser poco a poco regular pero lejos del que asombró a todos ganando tres slaloms en enero de 2020. Vuelve al podio un año después de hacerlo en Schladming.

Los cinco mejores de la primera manga tampoco han podido con Braathen, ojiplático hacía rato. A Alexander Vinatzer la desgracia no deja de perseguirle y se ha vuelto a caer al cruzársele los esquís. Ha sido entrando en la última pendiente, cuando llevaba un tiempo que podría haber sido de podio. Zenhaeusern ha vuelto a encadenar errores para perder once puestos y acabar 15º, Noël se ha desequilibrado entrando el muro y ha ido pasando apuros para acabar octavo. Quedaban tres por salir y Braathen empezaba a entrar en trance.

El error de Kristoffersen

Los tres mejores en la primera bajada tampoco han inquietado al noruego. Foss Solevaag no ha encontrado el ritmo adecuado y ha bajado tres plazas para ser sexto. Braathen ya tenía podio asegurado. Feller no ha sido inmune a la problemática entrada en el muro, donde ha llegado cediendo ya un segundo para acabar quinto, por detrás de su compatriota Fabio Gstrein, a tres centésimas de u n podio que perdió en Adelboden tras ser el mejor en la primera manga emparado con Feller.

Kristoffersen trata de asimilar que se le ha escapado una victoria que tenía en el bolsillo.
Kristoffersen trata de asimilar que se le ha escapado una victoria que tenía en el bolsillo.

Quedaba Kristoffersen. Ha partido con una renta de 2″04. Ha esquiado con garra y superando los problemas mejor que los demás. A cuatro puertas del final, en una triple, llevaba casi segundo y medio de ventaja cuando ha enfilado un palo y ha quedado eliminado. Braathen lloraba, reía, miraba como un sonámbulo. Había ganado una carrera absolutamente de locos. El precedente que se acerca a su proeza es el de Marc Berthod, que ganó en 2007 en Adelboden siendo 27º en la primera manga. El noruego ha sido 29º. Pero ha reído el último, que es el que mejor ríe.

La Copa del Mundo de slalom la lidera Foss Solevaag con 18 puntos de ventaja sobre Yule mientras que Odermatt manda en la general con 390 puntos sobre Kilde. La Copa del Mundo masculina vuelve el fin de semana que viene en Kitzbuehel, con dos descensos (viernes y sábado) en la terrible Streif y un super G el domingo.

CLASIFICACIONES

Slalom de Wengen                                  Copa del Mundo de slalom

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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