¿Es compatible la candidatura olímpica Pirineus-Barcelona 2030 con el cambio climático?

Un estudio revela que crecen las nevadas en la cara sur del Pirineo, pero la nieve dura menos

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La Generalitat ha reactivado la cita olímpica Pirineus-Barcelona 2030

El gobierno catalán ha reactivado la candidatura olímpica Pirineus-Barcelona 2030. Y la pregunta según los expertos es ¿habrá suficiente nieve en el Pirineo Oriental con el cambio climático?

Un reciente estudio de la Universidad de Barcelona asegura que, en los últimos 20 años, pese al calentamiento global, han aumentado las nevadas en la cara sur del Pirineo. Pese a ello, la temporada nival es más corta debido a un deshielo más rápido.

El grueso de nieve no ha disminuido los últimos 20 años

La investigación, publicada en la revista “International Journal of Climatology”, ha analizado por primera vez la evolución reciente de la nieve en las cotas elevadas del Pirineo catalán. El resultado es que en los últimos veinte años, a más de 2.000 metros de altitud, no ha disminuido la nieve. Es más, ha habido un aumento de precipitaciones en forma de nieve durante el invierno.

El trabajo ha evaluado las tendencias de acumulación de nieve, desde el año 2000 hasta el 2020, y, desde 1985 hasta 2020, en el caso de la estación meteorológica de Núria (a 1.971 metros de altura).

El estudio se ha basado en los registros meteorológicos de las estaciones de montaña del Servicio Meteorológico de Cataluña (SMC), situadas a más de 2.000 metros. No en vano, han detectado que a esta altitud ha aumentado la precipitación en forma de nieve durante el invierno.

Esta tendencia ha sido observada tanto desde el año 1985 como desde principios de los 2000, hasta el 2020.

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La nieve a 2.000 m no ha disminuido
FOTO: La Molina

Tendencia positiva en el Pirineo oriental y algo más negativa en la cara norte pirenaica

Los registros, excluidos los meses de invierno, muestran una tendencia ligeramente positiva en la mayoría de estaciones del Pirineo Oriental. Por el contrario, la cara norte pirenaica muestra una ligera tendencia negativa en cuanto a la acumulación de nieve.

Sobre la relación entre este aumento de precipitaciones de nieve con el contexto actual de cambio climático, los autores explican que;

“si bien la cuenca Mediterránea es una de las zonas del planeta que más se ha calentado en las últimas décadas, como consecuencia del incremento de gases de efecto invernadero a la atmósfera, a la altitud en la que se ha centrado el estudio, las temperaturas son bastante bajas durante los meses de invierno para propiciar precipitaciones en forma de nieve de diciembre a marzo”.

Según estos expertos, el manto nival -la nieve acumulada- responde a esta presencia de precipitaciones.

Respecto a las causas del aumento de las precipitaciones de nieve en el periodo estudiado, el fenómeno podría responder a “la variabilidad en el régimen pluviométrico, característica del clima mediterráneo”.

“Los datos del estudio demuestran la sensibilidad climática del Pirineo catalán, con sectores donde ha aumentado la precipitación en forma de nieve en las últimas décadas a pesar del contexto climático global”, aseguran los autores.

Las temporadas serán más cortas por culpa del manto nival

En cuanto a la evolución en un futuro, los investigadores señalan que los escenarios climáticos proyectados por los informes climáticos internacionales apuntan “hacia una disminución de la duración de la temporada nival por los extremos (inicio y final de temporada), más acentuada en cotas medias y bajas, en buena parte debido al calentamiento global”.

También apuntan que las últimas proyecciones de la Agencia Estatal de Meteorología para el Pirineo oriental proyectan un ligero aumento de la precipitación (en torno al 10 %).

“Sin embargo, hay que seguir tomando datos y ampliar a sectores del Pirineo donde la disponibilidad de datos es escasa, para monitorizar mejor los efectos del calentamiento global en el paisaje de montaña y la repercusión que tiene en las actividades socioeconómicas que dependen de la nieve”, aseguran los expertos.

Pese a que la nieve les pasa factura, las estaciones situadas en la vertiente norte del Pirineo occidental catalán acumulan prácticamente el doble de elemento blanco por temporada que las situadas en los sectores orientales del Pirineo catalán. Según los científicos, la configuración orográfica tiene un papel importante.

La investigación la ha encabezado el Grupo de Investigación Antarctic, Arctic and Alpine Environments (ANTALP) de la Universidad de Barcelona, coordinado por Josep Maria Bonsoms (CESBIO, Universidad de Toulouse, CNES / CNRS / IRD / UPS).

También han participado Sergi González (Agencia Estatal de Meteorología); Marc Prohom y Pere Esteban (Grupo de Climatología del Departamento de Geografía de la UB); Ferran Salvador-Franch (profesor del Departamento de Geografía de la UB); Juan Ignacio López-Moreno (Instituto Pirenaico de Ecología, IPE-CSIC) y Marc Oliva (profesor de Geografía de la UB). EFE

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