Kriechmayr repite oro y se proclama campeón del mundo de descenso

Vincent Kriechmayr se cuelga el oro también en super G e iguala a Hermann Maier y Bode Miller al proclamarse doble campeón mundial en una misma cita; hoy con Sander y Feuz en el podio

Vincent Kriechmayr posa con la medalla de oro de descenso tres días después de haber conquistado la de super G.
Vincent Kriechmayr posa con la medalla de oro de descenso tres días después de haber conquistado la de super G.

Vincent Kriechmayr, que el jueves se proclamó campeón del mundo de super G, se ha colgado hoy el oro en el descenso con una exígua centésima de ventaja sobre el alemán Andreas Sander, plata, y 65 sobre el suizo Beat Feuz, bronce.

Agria polémica

La pista Vertigine ha presentado buena nieve, que ha transformado un poco después de los primeros diez dorsales, sobre un trazado marcado por Hannes Trinkl. La polémica ha precedido a este descenso desde el primer día de entrenamientos. Kristian Ghedina, embajador de Cortina 2021, no ha ocultado su descontento con que se le haya puesto su nombre a uno de los saltos de la pista. «No es un salto real. Los organizadores construyeron un salto pero la FIS lo echó para atrás, hablando de seguridad… Ya no es un descenso, sino un super-G, incluso un gigante controlado. Cuando vamos en descenso tenemos que correr riesgos. Y después es la región a la que se penaliza porque la gente piensa que es Cortina la que no es capaz de hacer una carrera de verdad, que es un descenso de mierda. Pero no es culpa nuestra».

Beat Feuz, representante de los corredores, fue muy crítico con el diseño de la pista. Hoy ha sido bronce.
Beat Feuz, representante de los corredores, fue muy crítico con el diseño de la pista. Hoy ha sido bronce.

Tras el primer entrenamiento del descenso, las quejas fueron unánimes. «No hay mucho que decir sobre este descenso. Los que vieron el entrenamiento por televisión debieron pensar que no era un espectáculo bonito. No nos estamos divirtiendo, pero eso no cambia nada. El domingo tendremos que darlo todo», comentó Beat Feuz, campeón del mundo de la disciplina en 2017.

Bryce Bennet también fue muy claro. «No me gusta la pista en absoluto, es horrible. Cuando tomas curvas a 20 k/h no es descenso. La parte superior de la pista es muy divertida y está bien diseñada, la parte inferior también, pero la sección central es una broma. Por suerte habrá ajustes para el domingo».

Todo viene de lo ocurrido el jueves en el super G, cuando los tres primeros en tomar la salida (y después varios más) se salieron de pista tras ese salto. Markus Waldner, responsable FIS de las competiciones masculinas, se ha defendido diciendo que «hemos diseñado el acercamiento al salto de manera prudente; sabíamos que se iban a quejar. Hemos modificado el trazado para el segundo entrenamiento y no habrá quejas».

Otro punto negativo es que los participantes han de caminar un largo trecho cuesta arriba (cerca de veinte minutos) para llegar al remonte que les conduce al portillón. «Es agotador, te da vueltas la cabeza. Subir no sé cuántas escaleras con botas de esquí y el traje de neopreno que te aprieta las piernas no es lo ideal», ha dicho Maxence Muzaton. «¿Un corredor de 400 metros en el Mundial de atletismo estaría de acuerdo en hacer 25 minutos de subida a 2.000 metros de altitud antes de la final?«, se preguntaba Matthieu Bailet.

Kriechmayr da primero

Tras la modificación ha quedado un salto muy corto, al tener que llegar a una velocidad bastante inferior. Kriechmayr ha sido el primero en tomar la salida y ha bajado apurando las puertas, esquiando la línea más corta y permitiéndose arriesgar al límite al salir el primero y tener una mejor calidad de nieve.

Kriechmayr ha aprovechado a la perfección el dorsal número uno y se ha colgado el oro.
Kriechmayr ha aprovechado a la perfección el dorsal número uno y se ha colgado el oro.

Tras él se ha lanzado Andreas Sander, que ha dado la gran sorpresa acabando a una centésima de Kriechmayr con una bajada muy similar a la del austriaco pero con una línea ligeramente más ancha. El siguiente en salir ha sido Dominik Paris, gran esperanza italiana. Ha empezado muy activo y poniéndose en verde por más de tres décimas. Pero al llegar a la zona intermedia, la más complicada, se ha mostrado más conservador y ha perdido algo la trazada en la diagonal que lleva al Canalino, pagándolo en casi un segundo. Ha tratado de reaccionar recuperando seis décimas, insuficiente para subir al podio. Le han separado 47 centésimas del bronce, las mismas que a Marco Odermatt, con el que ha empatado a tiempos. El suizo ha bajado muy agresivo y muy limpio pasando puertas para lograr su mejor resultado en un descenso en la élite del alpino. La sexta plaza ha sido para Christof Innerhoffer, que como a la gran mayoría se le ha ido un mundo en la zona intermedia.

Sander se lamenta al ver que ha sido una centésima más lento que Kriechmayr.
Sander se lamenta al ver que ha sido una centésima más lento que Kriechmayr.

También a Beat Feuz, que partía como favorito y al que le ha costado más de lo normal cerrar bien las curvas. El suizo ha sido rápido en la parte alta pero quizá se ha mostrado demasiado conservador donde la pìsta empezaba a complicarse. Ha sido capaz al final de recuperar casi medio segundo, lo que le ha valido el podio.

Kjetil Jansrud defendía el título que logró hace dos años en Are pero el noruego lleva una temporada muy irregular y bastante ha hecho con acabar en la octava plaza.

Sustos de Baumann y Schieder

Romed Baumann, plata en el super G, ha estado en tiempos con una actitud muy agresiva hasta que se le ha ido un segundo en el último tercio y ha sufrido una caída en la meta, empotrándose contra las protecciones y sufriendo heridas en la cara. Peor le ha ido al italiano Florian Schieder, que ha debutado en un Mundial con una caída que le ha lesionado la rodilla izquierda y probablemente tendrá que tomarse unos meses de inactividad. Maxence Muzaton ha tenido que realizar una pirueta inverosímil para salvar una caída que podría haber sido muy fea.

Así ha acabado Baumann.
Así ha acabado Baumann.

Kriechmayr iguala a Maier y Miller

Kriechmayr se une a Hermann Maier y Bode Miller, los únicos en proclamarse campeones del mundo de super G y descenso en un mismo Mundial. El austriaco lo logró en Vail 1999 y el estadounidense en Bormio 2005.

Alemania está siendo la sorpresa de este Mundial y hasta el momento ha colocado a representantes en el podio de tres de las cuatro carreras disputadas. Baumann fue plata en el super G, Kira Weidle en el descenso y hoy Sander. Italia no responde a las expectativas y las mayores opciones de medalla las tenían en las pruebas de velocidad, con Dominik Paris tras la baja de Sofia Goggia.Los resultados inducen a pensar que se repetirá la historia, que dice que el equipo masculino nunca se ha colgado una medalla en los siete Mundiales disputados allí.

Adur Etxezarreta, por su parte, no ha logrado finalizar al saltarse la puerta previa al primer salto.

CLASIFICACION

Deja un comentario