Ventron y Tolvmannabacken, vender o reinventarse para encarar la crisis

La estación francesa de Ventron y la sueca de Tolvmannabacken cierran puertas; mientras la primera espera un comprador la segunda se convertirá en un dominio reservado para el MTB

Ventron, en los Vosgos, fue donde Clément Noël se inició en el esquí. Ahora el dueño quiere cerrarla ante la oposición vecinal.
Ventron, en los Vosgos, fue donde Clément Noël se inició en el esquí. Ahora el dueño quiere cerrarla ante la oposición vecinal.

Las estaciones de Ventron en Francia y de Tolvmannabacken en Suecia han decidido echar al cierre ante la difícil situación económica que arrastran desde hace años. Muchas estaciones de esquí de tamaño pequeño, y también mediano, se ven obligadas a hacer malabares para no cerrar sus cuentas anuales en números rojos. Varios son los factores que contribuyen a esta situación y el meteorológico es uno de los principales. El calentamiento global que provoca disminución de precipitaciones es un quebradero de cabeza para las empresas del sector. Ha obligado a invertir en nieve artificial y renovar periódicamente unas infraestructuras muy costosas. La guinda de landemia ha estrechado aún más el cerco.

Ventron, en venta la cuna de Clément Noël

Este es el caso de Ventron, en los Vosgos, donde la estación l’Ermitage-Frère Joseph ya no abrirá este invierno. La decisión ha suscitado una rápida reacción en contra por parte de los habitantes de la zona, que aglutinados en la Association Ventron Animation, ya han recogido dos mil firmas pidiendo que l’Ermitage-Frère Joseph siga abierta según informa ledauphine.com.

Thibaut Leduc, gerente de la estación ha manifestado ante esta iniciativa que «es lo que me hubiese gustado ver hace siete años. Pero nadie movió un dedo cuando nuestros problemas se hicieron públicos».

 

Brigitte Vanson, alcaldesa de Ventron, ha señalado por su parte que «la estación tiene un carácter vinculante de servicio público y necesita el visto bueno del Ayuntamiento para cerrar». Leduc asegura que se ve obligado a cerrar por la escasez de nieve. «No puedo hacer nada contra el calentamiento global», asegura el gerente, que tiene un proyecto inmobiliario para atraer el turismo las cuatro estaciones del año y en el que con una inversión de veinte millones de euros pasaría de a trabajo de 35 a 70 personas. Vanson pretende que «la estación siga abierta y que además el proyecto de Leducq, aprobado por el Ayuntamiento y el departamento de los Vosgos, encuentre acomodo».

L’Ermitage-Frère Joseph es una modesta estación familiar de once pistas accesibles por siete remontadores, con circuitos de fondo y de raquetas. Es famosa por ser el escenario donde Clément Noël empezó a mostrar su talento y donde en el club local, el US Ventron, se formaron el saltador Paul Brasme y el especialista en combinada Antoine Gérard.

La estación sueca de Tolvmannabacken cambia los esquís por la bicicleta.
La estación sueca de Tolvmannabacken cambia los esquís por la bicicleta.

Del esquí al pedal en Tolvmannabacken

No sólo el factor climático puede llevar al cierre; también una comunicación deficiente y una fuerte competencia en el mercado puede abocar al mismo. Es lo que le ha ocurrido a la estación sueca de Tolvmannabacken (Doce hombres en la colina es su traducción), una estación en el sudeste del país a unos 300 kms al sur de Estocolmo. Durante mucho tiempo fue una de las punteras con sus seis pistas y seis remontadores que salvan un desnivel de algo menos de 150 metros. Su clientela ha ido disminuyendo paulatinamente ante la competencia de otras estaciones cercanas, su mala comunicación comparada con la facilidad de trasladarse a otros ‘resorts’ más al norte y unos grosores de nieve que van a menos año tras año más.

Tolvmannabacken ha sido adquirido por el especialista de MTB Oscar Härnström.
Tolvmannabacken ha sido adquirido por el especialista de MTB Oscar Härnström.

Ante esta perspectiva el grupo Branäs, que gestiona otras cinco estaciones en Suecia, tomó la decisión de vender el pasado septiembre tras un último ejercicio en el que se facturó seis millones de coronas suecas (587.000 euros) para registrar un déficit de un millón (97.800 euros). Anders Källström, responsable del grupo Bränas, ha explicado que «el tamaño de la estación no es el adecuado para nuestra empresa. Se ha invertido mucho y se ha perdido mucho también. Las pocas precipitaciones de nieve del año pasado y la pandemia de coronavirus nos ha llevado a una difícil situación financiera. Ahora nos concentramos en otros dominios más grandes».

Ya se sabe quién es el nuevo propietario. Se trata de Oscar Härnström, ‘biker’ profesional de MTB especialista en cross y descenso. No se sabe cuánto ha pagado por la estación pero ya ha anunciado que el esquí y el snowboard se han acabado en Tolvmannabacken. Su intención es convertirla en un parque de bicicletas, con actividad durante ocho meses al año y con espacios para distintas modalidades de MTB. Härnström asegura que «he competido en mountain bike por todo el mundo y es un deporte que sigue al alza. Suecia lleva varios años de retraso respecto a otros países europeos y creo que Tolvmannabacken puede convertirse en un centro de referencia».

La de Oscar Härnström podría ser una buena salida para estaciones españolas que languidecen cada invierno. Una reinvención a tiempo seguro que abriría un nuevo panorama a su futuro.

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