Eric Keck, velocista estadounidense de los ochenta, fallece a los 52 años

Eric Keck sólo compitió tres años en la Copa del Mundo, a finales de los 80 y principios de los 90, sin lograr buenos resultados pero impresionando a todos por su envergadura y coraje

Eric Keck, velocista estadounidense de impresionante físico, ha fallecido a los 52 años. FOTO: usskiandsnowboard.org
Eric Keck, velocista estadounidense de impresionante físico, ha fallecido a los 52 años. FOTO: usskiandsnowboard.org

Eric Keck no se hizo famoso por sus resultados. El ‘descendeur’ estadounidense nunca entró en un ‘top 20’ en sus tres años compitiendo en la Copa del Mundo. Dejó huella en el equipo USA de finales de los ochenta y principio de los noventa por su carácter intrépido y su imponente físico. Ahora se ha conocido su muerte el pasado miércoles a los 52 años. Su fallecimiento se añade al reciente del noruego Finn Christian Jagge a los 54 años.

Natural de Montpelier, Vermont, Keck pasó por la Academia Burke Mountain y la Escuela Gren Mountain Valley antes de ingresar en el equipo nacional de Estados Unidos. Su ausencia de resultados es proporcionalmente inversa al coraje que exhibía con unos esquís en los pies. La primera vez que entrenó en la temible Streif de Kitzbuehel erró el salto de Mausefalle para estrellarse contra las vallas de protección. Se levantó sangrando pero indemne. No pudo decir lo mismo su compañero Bill Hudson, que media hora más tarde cometió el mismo error en el mismo sitio, yendo a caer más lejos que Keck y con un resultado claramente peor: pulmón perforado, laceraciones en un riñón, fracturas múltiples, y tres meses de visión doble. Hudson siguió un año más en la Copa del Mundo antes de dejarlo admitiendo que no estaba completamente recuperado de esa terrible caída.

Todd Schneider, AJ Kitt, Eric Keck y Steve Porino, alrededor de 1988. FOTO: usskiandsnowboard.org
Todd Schneider, AJ Kitt, Eric Keck y Steve Porino, alrededor de 1988. FOTO: usskiandsnowboard.org

Keck era un gigante de algo más de 110 kilos y que calzaba unos esquís de descenso de 230 centímetros. En su momento fue el velocista de mayor envergadura en la Copa del Mundo y formaba parte del equipo en el que brillaban AJ Kitt y Tommy Moe. Todd Schneider y Steve Porino también eran miembros del equipo. Su compañero Porino ha recordado a Eric en la página web de la federación de Estados Unidos diciendo que «en un momento en que el equipo de los Estados Unidos pasaba desapercibido, su presencia fue notoria. Todos sabían su nombre, sabían quién era. Era la cosa más grande que jamás habían visto sobre unos esquís. Era un titán, un gigante amante de la diversión. Ese tipo del que todos estábamos orgullosos de llamar compañero de equipo.Y fue un gran compañero de equipo. No había nada que no intentara, un renacentista total. Construyó ‘hot rods’ (ndr: coche viejos o clásicos modificados con motores de gran potencia), capitaneó a Columbia en su primera temporada de fútbol ganadora sin haber jugado nunca antes. Fue pastor religioso, oficial de policía y director de escuela. Simplemente no tenía miedo en ningún aspecto de la vida, y a veces le encantaba obligar a los demás a ser igual. Me hizo hacer cosas que nunca hubiera hecho …».

En 1991, con 23 años, decide dejar el esquí alpino y dedicarse al fútbol americano, primero en la Universidad de California y después en la de Columbia. Actualmente presidía la Southwick School de Northfield, en New Hampshire.

La transición del esquí al ‘soccer’, donde ejercía de ‘tackle’ defensivo, la guió Bill Egan, entrenador del equipo nacional de esquí y asistente técnico de fútbol americano en Saddleback. La intención de Keck de empezar sus estudios universitarios allanó el camino hacia este deporte. Keck deja viuda, Beth, tres hijas –Phoebe, Sion y Zachari-, un hijo, Thunder, y dos nietos.

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