La FIS, desorientada ante la programación de un invierno incierto

La FIS, con su presidente Gian Franco Kasper a la cabeza, se halla inmersa en un escollo nada fácil de resolver como es la planificación de la próxima temporada

Sarah Lewis, secretaria general de la FIS, y su presidente Gian Franco Kasper tienen ante sí un problema complicado de resolver.
Sarah Lewis, secretaria general de la FIS, y su presidente Gian Franco Kasper tienen ante sí un problema complicado de resolver.

Tanto la Copa del Mundo de esquí alpino como el Mundial de Cortina d’Ampezzo permanecen en la más absoluta de las incertidumbres. El deporte no escapa a las exigencias sanitarias de una pandemia que no se sabe cómo va a evolucionar. Con el Congreso de la FIS previsto en Pattaya para dentro de una semana y obviamente anulado, pese a la reticencia de su presidente Gian Franco Kasper en mantenerlo, el deporte blanco todavía no sabe cómo será su próxima temporada de competición.

Kasper, que en el Congreso en Tailandia debía dejar la presidencia después de ejercerla durante 22 años, tampoco lo tiene muy claro. En una entrevista a Skinews.ch admite que, de momento, todo son especulaciones. No ya del calendario de competición sino de la posibilidad de seguir la rutina de pretemporada con entrenamientos en el Hemisferio sur, sea en Sudamérica o en Nueva Zelanda.

Kasper dejará el cargo después xde ejercer de presidente de la FIS durante 22 años.
Kasper dejará el cargo después xde ejercer de presidente de la FIS durante 22 años.

Medidas sanitarias, seguramente restrictivas, de los gobiernos de cada uno de los países que acojan entrenamientos o competiciones, un exceso de desplazamientos para los atletas y carreras sin público son incógnitas, nada fáciles, a despejar. La limitación de aforo o la prohibición de asistencia de aficionados asegura un impacto negativo en la economía de las estaciones que acojan las carreras.

Un calendario imposible

Kasper lo sabe y tanto él como su equipo de gobierno debería pronunciarse lo antes posible. No hay calendario pero el dirigente suizo insiste en no rebajar la densidad de una agenda a todas luces sobrecargada y excesiva, cuestión de la que los propios deportistas llevan tiempo quejándose. En la entrevista, Kasper da largas a los cambios en el calendario diciendo que hay tiempo hasta otoño. La reticencia a suspender la pasada Copa del Mundo, que cuando se hizo se hizo tarde y mal, da una idea del ‘modus operandi’ que rige en la FIS.

El positivismo de Sarah Lewis

Su secretaria general, la británcia Sarah Lewis, tampoco tiene la varita mágica que pueda aportar algo de claridad al problema. Lewis, que se presenta como candidata a suceder a Kasper junto a Urs Lehman, Mats Arjes y Johan Eliasch, reconoce que nadie es capaz de evaluar las consecuencias del Covid-19.

Sarah Lewis, una de las candidatas a suceder a Gian Franco Kasper al frente de la FIS.
Sarah Lewis, una de las candidatas a suceder a Gian Franco Kasper al frente de la FIS.

Propugna Lewis actuar con pensamientos positivos y espera que tanto la Copa del Mundo como el Mundial puedan llevarse a cabo, mientras asegura que la FIS está inmersa en un ‘brain storming’ para proponer soluciones que permitan implantar medidas que los saque del atolladero.

No hay un criterio a seguir y se da por válido un calendario de 80 carreras en quince países. A día de hoy es algo absolutamente inimaginable. Hay propuestas como la de concentrar varias carreras en u solo dominio, lo que haría más fácil la organización y daría cierta flexibilidad a costa de perjudicar a las estaciones que se vean excluidas de un calendario en el que las pruebas se disputamente mayoritariamente en Europa. Qué ocurrirá con las carreras en Estados Unidos, Canadá, China o Japón es otro de los temas a decidir. De momento la FIS se muestra reticente en recortar el calendario aunque no haya dicho ni sí ni no.

Hay muchas cuestiones por resolver y la evolución de la epidemia va a marcar el camino a seguir. Y mientras se contempla qué pasa en el día a día se está perdiendo un tiempo esencial. El futuro es una incógnita pero el tiempo pasa inexorable. Preparar toda una temporada improvisando se antoja algo fuera de toda lógica. La papeleta que tiene ante sí la FIS no es nada despreciable.

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