Aleksander Aamodt Kilde ha esperado 50 días para recibir el Gran Globo

Siete semanas ha tardado Kilde en lograr el trofeo más codiciado para cualquier esquiador y ayer llegó a su casa el Gran Globo, que le acredita como vencedor de la pasada Copa del Mundo

Kilde, feliz por fin con el Gran Globo en su poder. FOTO: Erik Johansen NTB
Kilde, feliz por fin con el Gran Globo en su poder. FOTO: Erik Johansen NTB

Cincuentas días ha tenido que esperar Aleksander Aamodt Kilde para tener en sus manos el Gran Globo de ganador de la Copa del Mundo, el trofeo con el que todo esquiador sueña. Tercero en discordia en la lucha por la esfera entre Henrik Kristoffersen y Alexis Pinturault, Kilde se llevó el gato al agua, quizás favorecido por la abrupta conclusión de la temporada. Es el cuarto noruego en ganar el Gran Globo después de que lo lograsen Kjetil André Aamodt (1994), Lasse Kjus (1996 y 1999) y Aksel Lund Svindal (2007 y 2010).

Casi la mayor parte de las siete semanas de demora las ha pasado el Globo empaquetado en una oficina de correos eslovena. La paralización de muchos servicios a nivel mundial a causa de la pandemia Covid 19 ha sido el culpable del retraso.

Kilde lo ha recibido en su casa y se ha mostrado eufórico aunque, al igual que Federica Brignone, vencedora femenina y que recibió el trofeo a finales de marzo, hubiera deseado haberlo ganado en las pistas. “La espera ha sido larga pero ha merecido la pena porque es el mejor premio de mi carrera deportiva. Todos los que ven el Globo se quedan sin palabras; creo que le voy a llamar ‘Sonrisas’. Me siento muy feliz, la situación ha sido surrealista y ahora mi objetivo más inmediato es volver a esquiar. Por suerte este fin de semana podré hacerlo en Hemsedal, la nieve todavía es buena y las instalaciones están abiertas”, ha manifestado Kilde a la cadena noruega TV2.

Kilde tiene pensado volver a calzarse los esquís este fin de semana en Hemsedal.
Kilde tiene pensado volver a calzarse los esquís este fin de semana en Hemsedal.

Marcel Hirscher, irrepetible

El noruego le da un gran valor a su logro porque, según explica, “una medalla en unos Juegos o un Mundial es algo muy importante. Pero te lo juegas todo a un solo día. La Copa del Mundo premia la regularidad y la consistencia”. Evidentemente no se le pasa por la cabeza emular a Marcel Hirscher, vencedor de ocho Copas del Mundo consecutivas. “No creo que nadie lo pueda repetir”, dice al respecto. En cuanto a la posibilidad de volver a ganarlo la temporada que viene dice que “me gustaría repetir este sueño que he tenido desde niño. Ese será mi objetivo aunque sé que va a ser difícil. Y para conseguirlo he de ser mejor de lo que lo he sido este pasado invierno. Por una parte es fácil que se dé un cierto relajo al haberlo logrado. Pero por otro lado quiero volver a repetir esta experiencia. Y en una temporada completa”.

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