Ander Mirambell, un deportista acostumbrado a la vida en confinamiento

"Cuando estamos de viaje y se cancela la competición y estamos varios días sin salir del hotel"

Ander Mirambell ha tenido que renunciar al Mundial de Whistler tras un accidente con su skeleton.
8Archivo) Ander Mirambell

«La gente no se lo imagina, pero cuando estamos de viaje, hay semanas que se cancela la competición y estamos tres o cuatro días sin salir del hotel, porque hay mucha nieve. O a veces, porque tienes ‘jet lag’ y estás cansado del viaje, solo sales dos horas para entrenar y volver a tu habitación», explica el piloto de skeleton Ander Mirambell.

Mirambell (Barcelona, 17 de febrero de 1983) recuerda, en una conversación telefónica con EFE, «estar quince días sin ver el sol», a causa del mal tiempo, y entrenar prácticamente sin luz natural.

«En el deporte de invierno, nuestra vida ya es bastante de confinamiento y te acabas acostumbrando a vivir entre cuatro paredes», confiesa.

Mirambell vive el confinamiento con un bebé de cuatro meses

Las últimas semanas, este piloto catalán, pionero de su deporte en España, tres veces olímpico (Vancouver 2010, Sochi 2014 y Pyeongchang 2018) y bicampeón de la Copa América (2016 y 2020), vive un confinamiento diferente, el de una cuarentena obligada a causa del coronavirus. «Mentalmente no es que me sienta cómodo con la situación, pero no es tan nueva para mí como me hubiese imaginado», subraya.

La expansión de la pandemia le ha pillado recién finalizada su temporada, con un hijo de cuatro meses -Kai- y una mudanza pendiente. Así que no le ha quedado más remedio que pasarla, «casi con lo puesto», en el domicilio que su pareja Irina tiene en L’Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

Allí, confinado, ha empezado su particular pretemporada. Por la mañana, trabaja el tren superior durante una hora u hora y cuarto y, por la tarde, el inferior, al que le dedica más o menos el mismo tiempo.

El piloto catalán colabora con LaLigaSports

Además, Mirambell, que colabora con LaLigaSports, un proyecto de ayuda a 64 federaciones deportivas y a 4.200 deportistas de alto nivel, también se ha apuntado al teletrabajo, así que no tiene tiempo para aburrirse.

«Estamos preparando proyectos para la próxima temporada, algunos relacionados con los Juegos Olímpicos, y con ello estoy bastante entretenido. La verdad es que me lo paso muy bien trabajando en proyectos con otros deportistas», afirma.

Acostumbrado a innovar en su preparación -al ser deportista profesional de una disciplina tan poco conocida nunca lo ha tenido fácil- Ander intenta no perder la forma en estas circunstancias adversas: «Tengo muchas cosas que hacer y si no me las invento». Como ejemplo, me envía un vídeo subido a un monopatín mientras hace sentadillas y ejercicios de coordinación a la vez.

«El estrés mental de los deportistas de invierno es menor que el del deportistas que estaban, por ejemplo, preparando los Juegos Olímpicos de Tokio de este verano, pero ahora ellos ya no tienen esa preocupación. Y para nosotros la preparación física es muy importante y es ahora es cuando empezamos la pretemporada», afirma.

Mirambell recuerda que la salida no es su fuerte y que ahora no puede prepararla como le gustaría. «La parte de cardio es menos importante, porque la bajada dura un minuto. Lo importante es la salida, el trabajo de explosividad, de fuerza, de potencia. Y trabajarlo en casa es imposible», apunta con resignación.

Junto a Bernat Buscà, su preparador físico, Ander busca alternativas para no dar por perdida parte de la pretemporada, pero sabe que no tiene más remedio que asumir la realidad.

«En un mes ya he perdido dos kilos y medio, y ahora mismo trabajo para mantenerme en forma y no perder la musculatura».

El objetivo es, según apunta, aguantar como sea «hasta que esto pase» y poder «saltar a la pista de atletismo y empezar a trabajar en el gimnasio» lo antes posible.

Si todo va bien, Mirambell debería estar en Alemania trabajando la técnica de la salida, durante unos cuantos días, en junio, julio y agosto próximos. Y empezar a competir a finales de septiembre o principios de octubre en la Copa América o la Intercontinental, y luego en la Copa del Mundo.

Sabe que es difícil planificar el calenario deportivo

Sin embargo, a día de hoy, es «difícil» planificar un calendario que, según como evolucione la pandemia, podría cambiar: «Teníamos varias reuniones pactadas con la federación española que se han suspendido y aún no sabemos qué presupuesto tendremos para afrontar la temporada. Y el proyecto de jóvenes promesas, con Paula (Raúl) y Adrián (Rodríguez), también está parado».

Mientras todo la temporada está en el aire, Mirambell anima a sus dos posibles sucesores desde el confinamiento. Comparten la planificación física de Buscà y tienen su propio grupo de Whastapp, donde intenta que Paula y Adrián no se dejen ir después de tantos días encerrados por el COVID-19.

«Ahora estoy en modo ‘retro’, enviándoles vídeos míos de cuando empecé, para que vean que también sufría golpes por todos los sitios. Intento que mantengan un poco la motivación con detalles y ejercicios que voy compartiendo», explica.

Y es que para el manresano, «lo más importante en estos días de confinamiento es mantener el contacto humano», antes que cualquier aspecto físico o técnico.

«Luego haremos lo que se pueda en el tiempo que nos quede para hacer la preparación física. Ya sobreviviremos como sea, pero ahora hay que mantener esa llama, es fuego encendido para que ellos no se abandonen, tanto a nivel físico como mental, al pensar que octubre todavía está muy lejos», sentencia./ EFE

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