Primoz Roglic recuerda sus tiempos como saltador con la bicicleta a cuestas

Primoz Roglic se está confirmando como una de las estrellas del ciclismo, ha acudido a Innsbruck a reconocer el trazado del próximo Mundial y no ha podido evitar recordar su época de saltador

Primoz Roglic, con su bicicleta en lo alto del trampolín de Bergisel en Innsbruck
Primoz Roglic, con su bicicleta en lo alto del trampolín de Bergisel en Innsbruck

Primoz Roglic es un esloveno de 28 años que en 2007 se proclamó campeón mundial junior por equipos de saltos de esquí. Pero su progresión en este deporte no fue a más y decidió probar con el ciclismo. Hace apenas una semana se llevó la victoria en el Tour de Romandía, prueba suiza por etapas World Tour que sirve de excelente banco de pruebas del Giro de Italia. Roglic, además, ha ganado esta temporada la Vuelta al País Vasco o Itzulia, también de la máxima categoría en el ciclismo profesional, algo que nadie había logrado en la misma temporada desde que Laurent Jalabert las ganase en 1999.

Roglic, que ya sabe lo que es ganar etapas en el Tour y el Giro, se ha convertido en un ciclista que rinde muy bien tanto en la montaña como en las contrarrelojes, especialidad en la que el año pasado se proclamó subcampeón del mundo. Días después de ganar la carrera suiza, se desplazó a Innsbruck, donde el 30 de septiembre se disputará el Mundial de ruta para profesionales sobre un trazado muy exigente con rampas de hasta el 25%.

Roglic ha estado en Innsbruck para reconocer el trazado del próximo Mundial de ciclismo
Roglic ha estado en Innsbruck para reconocer el trazado del próximo Mundial de ciclismo

Roglic no ha podido evitar parar en Bergisel, donde se halla el trampolín olímpico de la ciudad austriaca. Y subió a la rampa con la bicicleta a cuestas para fotografiarse y recordar los viejos tiempos como saltador. «He saltado muchas veces desde aquí y es una sensación muy agradable volver. Tras correr en Romandía decidí inspeccionar el trazado del Mundial de Innsbruck antes de ir a reconocer algunas etapas del próximo Tour de Francia. El trazado del Mundial es muy exigente pero me gusta», dice Roglic, que se inició hace seis años en el ciclismo y ha experimentado una fabulosa evolución en este deporte.

Roglic ha comentado que «saltar desde un trampolín es más fácil, pero mucho más peligroso, que subir una montaña en bicicleta. Lo importante en ambas cosas es tener confianza en uno mismo».

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