Reunión de delegados técnicos de alpino de la FIS en Barcelona

Más de 150 delegados técnicos de alpino de la FIS mantuvieron en Barcelona unas reuniones de trabajo para ponerse al día de las novedades y reciclar sus conocimientos

Parte de los delegados técnicos de alpino de la FIS que se reunieron en Barcelona FOTO: RFEDI

 

Barcelona acogió este pasado fin de semana la reunión de actualización internacional de delegados técnicos de esquí alpino de la FIS, que congregó a un total de 155 técnicos procedentes de España, Andorra, Francia e Italia. Son reuniones anuales en las que se instruye a los delegados acerca de las novedades que se refieren a la competición, en cualquiera de sus ámbitos, y que sirven para reciclar conocimientos.

Como explicó May Peus, presidente de la RFEDI, al abrir las jornadas de trabajo, «esta actualización está dentro del Plan Estratégico que se presentó hace un mes y tiene un doble objetivo: formar a los delegados técnicos españoles y por otra parte tender puentes institucionales con la FIS y los países cercanos como son los que han participado en el evento y así reforzar las relaciones”.

Super G, descensos a dos mangas y paralelos

Como es habitual en estas reuniones de delegados FIS los rumores son comentados por sus participantes. Uno que había crecido en los últimos tiempos apuntaba a la desaparición del super G a medio plazo, algo que fue rotundamente desmentido por uno de los delegados españoles. Más cuerpo toma la posibilidad de los descensos a dos mangas, algo que las televisiones llevan reclamando desde hace tiempo pero que a los organizadores no es algo que les atraiga. «Para las televisiones es atractivo porque de este modo tendrían más tiempo de retransmisión pero para los organizadores supone un verdadero quebradero de cabeza», asegura uno de los delegados.

La FIS no está demasiado por la labor, pese a que le está dando vueltas a la manera de captar más aficionados delante del televisor y en las pistas. «Ya se han hecho descensos a dos mangas cuando la pista no tiene el desnivel necesario o por falta de nieve en la zona baja. Pero eso supone hacer dos trazados, lo que significa disputar la carrera en dos pistas a menos que se disponga de una muy ancha. En el descenso sobre todo lo que prima es la seguridad y hacer dos mangas en dos pistas distintas implica doblar el vallado, escapatorias, zonas de evacuación y un largo etcétera».

Otra de las cuestiones que se había barajado para atraer público es la de incrementar el número de pruebas paralelas pero la FIS también se muestra reacia a ello. «Existe el problema de que el portillón de salida funciona de un modo mecánico y transmite los datos a un sistema electrónico, con lo cual siempre hay un desajuste -por ínfimo que sea- al haber dos portillones. Muchas organizaciones no quieren ni oír hablar de los paralelos porque conllevan muchas horas de trabajo en pistas y, además, los corredores tampoco se muestran muy partidarios de esta modalidad», concluye el participante en estas jornadas de trabajo.

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