Julien Lizeroux decide seguir compitiendo pese a sus 40 años

Decidido a colgar los esquís al final de la pasada temporada, Julien Lizeroux ha cambiado de opinión y a sus 40 años seguirá compitiendo pese a quedar fuera del 'top 30' de la clasificación de slalom

Julien Lizeroux seguirá siendo el más veterano de la Copa del Mundo la próxima temporada. FOTO: Instagram J.L.
Julien Lizeroux seguirá siendo el más veterano de la Copa del Mundo la próxima temporada. FOTO: Instagram J.L.

Julien Lizeroux cumplió 40 años el pasado mes de septiembre. La inconclusa Copa del Mundo pasada tenía que suponer su adiós a la competición. Pero el esquiador francés, nacido en Moutiers, pese a ser relegado (al menos administrativamente) al equipo B nacional para el próximo invierno, ha decidido seguir una temporada más en activo.

Subcampeón del mundo de slalom y combinada en Val d’Isère 2009, con tres victorias en la Copa del Mundo y seis podios más, Lizeroux debutó en el circuito mediada la temporada 2000, sin lograr acabar los cinco slaloms en los que tomó la salida. Tres años antes compitió por primera vez con el equipo de Francia en la Copa de Europa. En enero de 2001 obtuvo sus primeros puntos en la Copa del Mundo, en el slalom de Wengen, y esa misma temporada lograría su primer ‘top 10’ en Shigakogen.

Perseguido por las lesiones, resurge en 2009

En 2002 se lesionó en el slalom inaugural de Aspen y se pasó el año en blanco. El retorno a la competición fue desastroso, sin lograr acabar ninguno de los 19 slaloms en los que tomó la salida entre noviembre de 2001 y enero de 2005. Nueva lesión y vuelta a empezar en la campaña de 2006, comenzando a despuntar a final de temporada. Adquiere una buena regularidad que le permite acabar entre los diez primeros en diez de los once slaloms de 2008. Pero el podio era un territorio prohibido para Lizeroux hasta que en 2009 logra el primero al ganar el slalom en Kitzbuehel.

El Mundial de Val d’Isère 2009 le llegó en un momento pletórico de confianza y de estado de forma. En la combinada firma una espectacular remontada que le hace subir 24 puestos y colgarse la plata a nueve décimas del campeón, Aksel Lund Svindal.

Seis días más tarde, en la clausura del Mundial, vuelve a ganar la plata, esta vez en el slalom al acabar a 31 centésimas de Manfred Pranger, oro.

Aprovecha su estado de forma para subir una semana después al podio como segundo en la combinada de Sestriere y obtener su segunda victoria en la Copa del Mundo nueve días después en el slalom de Kranjska Gora.

Concluye la temporada con un tercer puesto en el slalom de las finales de Are, acabando tercero en la general de la especialidad, ganada por su compañero Jean Baptiste Grange.

En 2010 no empieza a ‘carburar’ hasta el mes de enero, cuando acaba tercero en Zagreb y logra su tercera y última victoria en el slalom de Adelboden tras una segunda manga memorable, en la que remontó once puestos y dejó a Marcel Hirscher en la segunda plaza a 34 centésimas. Dos podios más, segundo en Kitzbuehel y tercero en Kranjska Gora cierran su invierno más brillante en la Copa del Mundo. Acabó segundo en el Globo de slalom a 22 puntos del austriaco Reinfried Herbst y noveno en la general absoluta. En esta temporada participó por primera vez en unos Juegos, en Vancouver, con una novena plaza en slalom. Su siguiente y última cita olímpica, en Sochi, la saldó con una 15ª plaza.

La rodilla izquierda le deja dos años en el dique seco

El camino hacia los Juegos rusos no fue de rosas precisamente. La rodilla izquierda empieza a dar problemas pero no le impide ser segundo en el City Event de Munich de 2011 y decide parar en vísperas del Mundial de Garmisch para poner remedio. Le sustituye en ese Mundial un joven Alexis Pinturault, 19 años, y Lizeroux ve desde la grada cómo Jean Bapstiste Grange gana para Francia un título mundial 28 años después de que lo lograse Michel Vion, también de Moutiers como él, en la combinada de Schladming 82.

Con su compañero y amigo Jean-Baptiste Grange. FOTO: Twitter J.L.
Con su compañero y amigo Jean-Baptiste Grange. FOTO: Twitter J.L.

La cirugía es la única salida que le queda si quiere seguir compitiendo. Ello le cuesta la temporada 2012 y 2013. La En la Copa del Mundo 2014 pasa desapercibido, con una 17ª plaza como mejor resultado. En 2015 tampoco mejoran las cosas y en 2016 empieza a hacer algunos ‘top 5’ para lograr en 2017 un podio intrascendente en la prueba por equipos de las finales de Aspen. Su ocaso es tan innegable como apreciada y cohesionadora su presencia en el equipo francés.

Decidido a colgar los esquís

La pasada temporada se mantuvo esta deriva. No acabó cinco de los seis primeros slaloms en los que tomó parte. Pero sumar puntos con 40 años en tres de los cuatro slaloms de enero (25º en Adelboden, 15º en Kitzbuehel y 12º en Schladming) le supuso una gran inyección de moral. De todos modos tenía decidido colgar los esquís.

Celebrando con el equipo francés el segundo título mundial de Grange en Vail 2015. FOTO: Instagram J.L.
Celebrando con el equipo francés el segundo título mundial de Grange en Vail 2015. FOTO: Instagram J.L.

La suspensión de la temporada por la epidemia de coronavirus le hizo cambiar de decisión, cuando acumulaba 166 presencias en la Copa del Mundo. En una entrevista en L’Equipe explica que «me costó coger el ritmo de competición, no me sentía a gusto. Varios ‘caballitos’ hicieron que se me acumulasen las dudas. Suerte que en enero cambiaron las cosas porque hasta entonces estuve de un humor de perros y convencido de que tenía que retirarme. Gastaba demasiada energía para no rendir como quería en los momentos importantes. Pero en las clásicas de enero volví a sentirme a gusto esquiando y mejorando los resultados. Aunque acabar fuera de los 30 primeros en la general de slalom ha sido algo frustrante». (Acabó el 37º, ndr)

Marcha atrás consensuada

Tras hablar con David Chastan, máximo responsable del equipo francés, y con Simone del Dio, entrenador de los slalomistas galos, decidió seguir con el consentimiento de estos. Chastan dice que «Julien estaba decepcionado por no haber esquiado como quería y seguramente se habría retirado si la temporada hubiese llegado hasta el final. No acabó entre los 30 mejores en slalom y eso va en su contra. Pero también es cierto que en enero acabó varias veces entre los 15 primeros, que siempre ha sido coherente y que su presencia no va a frenar la evolución del equipo. Además, sabe muy bien que por detrás están creciendo esquiadores con futuro y ambición, como es el caso de Théo Letitre (22 años)».

El italiano Del Dio afrima que «Lizeroux siempre ha sido ambicioso, es un competidor nato y a nivel físico todavía puede rendir; su energía me sorprende. Empezó mal la temporada pero luego demostró que sigue teniendo nivel. Tiene experiencia, es fuerte mentalmente, aporta mucho al grupo, no tiene problemas en el plano físico o técnico y sólo él sabe cuándo debe parar».

Lizeroux en el slalom de Madonna di Campiglio de la temporada 2016. FOTO: Instagram J.L.
Lizeroux en el slalom de Madonna di Campiglio de la temporada 2016. FOTO: Instagram J.L.

Seguirá entrenando cuando se reanuden las sesiones, en principio dentro de una semana, con los Noël, Pinturault, Muffat-Jeandet y Grange y el de Moutiers asegura que «desde 2014 no hago planes más allá de una temporada. Tras decidir seguir, mantengo esta línea».

Récords de longevidad

Ya la pasada temporada era el esquiador más lóngevo del circuito, seguido de su compatriota Johan Clarey y del alemán Hannes Reichelt, ambos de 39 años. Clarey fue la pasada temporada el esquiador más veterano en subir a un podio de descenso en la Copa del Mundo. Y lo hizo por dos veces, en el de Beaver Creek (3º) con 38 años y once meses y en el de Garmisch (2º) con 39 años y un mes.Por su parte, Reichelt ha decidido seguir compitiendo una vez se restablezca de la grave lesión que sufrió en Bormio.

El suizo Didier Cuche es el ganador más veterano en la Copa del Mundo, con su victoria en el super G de Crans Montana 2012 con 37 años y siete meses. Esa misma temporada ya se había impuesto en los descensos de Lake Louise, Kitzbuehel y Garmisch.

Como ejemplo de longevidad encontramos al sueco Patrik Jaerbyn, que se retiró en 2012 con 42 años y que ostenta la condición de ser el esquiador más veterano en subir a un podio. Fue en el super G de Val Gardena 2008, con 39 años y ocho meses. Va a tenerlo difícil Lizeroux para emular a Jaerbyn al corresponderle un dorsal más allá de los 30 primeros.

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