Ester Ledecka entrena sobre 400 metros de pendiente nevada

La doble campeona olímpica quiere mejorar su regularidad en alpino, seguir mandando en snow y no descarta participar en los Juegos de verano de París 2024

Ester Ledecka en lo más alto del podio del super G de Pyeonchang. FOTO: Instagram E.L.
Ester Ledecka en lo más alto del podio del super G de Pyeonchang. FOTO: Instagram E.L.

Ester Ledecka dio la campanada en los Juegos de Invierno de Pyeonchang al convertirse en la primera atleta en proclamarse campeona olímpica en dos deportes diferentes en los mismos Juegos. Tenía 22 años y cuando ganó el super G de alpino por una sola centésima sobre Anna Veith, detrás había dejado un minucioso programa para cumplir ese objetivo. Una semana después ganó el oro en el gigante paralelo de snowboard.

Llegó a los Juegos de Corea del Sur con una sólida reputación en las carreras paralelas de snowboard. Venía de ganar dos Copas del Mundo consecutivas en gigante paralelo -después volvería a ganar las de 2018 y 2019- y ya era doble campeona del mundo en paralelos de snowboard. En Lachtal 2015 lo fue de slalom y en Sierra Nevada 2017, de gigante.

En febrero de 2016 debutó en la Copa del Mundo de alpino. El debut se las traía, en la mítica Kandahar de Garmisch. Ganó Lindsey Vonn y Ledecka fue 24ª de las 37 que acabaron. Empezaba el camino de un reto que debía llevarle a disputar tanto alpino como snowboard en Pyeong Chang.

La selección checa tras proclamarse campeona del mundo en Praga 72. Jan Kaplac, abuelo de Ester Ledecka, es el segundo por la derecha de la fila superior. FOTO: Hockeygods.com
La selección checa tras proclamarse campeona del mundo en Praga 72. Jan Kaplac, abuelo de Ester Ledecka, es el segundo por la derecha de la fila superior. FOTO: Hockeygods.com

Antecedentes familiares

En su familia hay antecedentes deportivos. Su abuelo Jan Kaplac se dedicó como profesional al hockey hielo y con la selección checa se colgó el bronce en los Juegos de Innsbruck 64 y la plata en los de Grenoble 68. Fue campeón del mundo en Praga 72 y subió con Checoslovaquia otras seis veces al podio para recoger tres platas y tres bronces. Siete podios en nueve participaciones en un Mundial. La madre de Ester es Zuzana, Colombová de soltera, que fue patinadora artística profesional.

Su padre es Janeck Ledecky, un famoso cantaautor, compositor y guitarrista con una carrera consolidada. Ahora su notoriedad se ha visto eclipsada por la popularidad de su hija y ya se refieren a él como ‘el padre de Ester’.

Obstinada en compaginar snow y alpino

El deporte siempre ha estado presente en su vida. Jugó a hockey pero las tablas y los esquís era lo que más le tiraba. Y desde muy pronto se enfrentó a sus entrenadores porque quería compaginar ambas especialidades. Su obstinación acabó imponiéndose y, tras haberse consolidado en el snow, decidió atacar el alpino trabajando con un entrenador específico para cada disciplina. El esfuerzo físico que requiere disputar al más alto nivel dos deportes distintos requiere de una cuidada programación.

En la temporada 2018 logró su primer ‘top ten’ en la Copa del Mundo de alpino. Fue en el segundo descenso de Lake Louise, donde Shiffrin estrenó palmarés en esta disciplina, y tuvo que pasar poco más de un año para que volviese a entrar entre las diez mejores. En diciembre de 2019 le llegó su primer, y hasta el momento único, triunfo en la Copa del Mundo de alpino, en el primer descenso de Lake Louise.

Llegó la gran recompensa tras una racha de irregularidad en resultados en la que volvería a caer. Pese a ello ha acabado décima de la general absoluta y segunda en el Globo de descenso. Y esa es un faceta que la checa de 25 años quiere corregir en alpino, porque en snow sigue mandando.

Entrenando en 400 metros de bajada

Suspendidas las Copas del Mundo, Ledecka pasó la cuarentena junto a sus padres y después encontró un lugar cercano a la estación de Cervenohorské, donde se ha instalado desde hace tres semanas. Llegó a un acuerdo con la dirección de la estación, que le permite entrenar sobre nieve respetando las medidas sanitarias y bajo la supervisión de sus entrenadores, los hermanos Ondrej y Thomas Bank, y de su preparador físico, el militar Milos Machytko. Lo hace de seis a ocho y media de la mañana en apenas 400 metros de pendiente, remontada por un quad.

Los Juegos de París 2024, su próximo desafío. FOTO: Instagram E.L.
Los Juegos de París 2024, su próximo desafío. FOTO: Instagram E.L.

Admite que el confinamiento no le ha ha resultado problemático porque «no soy muy social; no me ha afectado demasiado. En casa de mis padres tenía algunos aparatos de gimnasio y aquí puedo entrenar mejor».

Su siguiente reto: participar en los Juegos de Verano de París 2024, en las pruebas de windsurf que se disputarán en la Polinesia francesa. Otra estrella del alpino, Ivica Kostelic, también se ha hecho este desafío, en su caso en vela olímpica.

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