Sarajevo aspira a compartir con Barcelona los Juegos en 2030

La capital bosnia acogería las competiciones para las que no se dan las condiciones en la ciudad catalana

La Molina fue unos de los escenarios de la candidatura Pirineus-Barcelona evaluados por el COI
La Molina fue unos de los escenarios de la candidatura Pirineus-Barcelona evaluados por el COI FOTO: FGC

Treinta y seis años, una sangrienta guerra y numerosas crisis después, Sarajevo aspira a ser de nuevo sede de unos Juegos Olímpicos de Invierno, esta vez como ciudad asociada de la candidatura de Barcelona para esa cita en 2030.

El proyecto Pirineos-Barcelona está estudiando la posibilidad de incluir a Sarajevo como socio. De esta forma, la capital bosnia podría acoger las competiciones para las que no se dan las condiciones en la ciudad catalana, según han confirmado a Efe el secretario general del Comité Olímpico de Bosnia-Herzegovina, Said Fazlagic.

El bobsleigh, el skeleton y el trineo recalarían en Sarajevo

Así, el bobsleigh, el skeleton y el trineo podrían celebrarse en el monte Trebevic, mientras los saltos de esquí podrían desarrollarse en el Igman, ambos al sur de Sarajevo.

Según Fazlagic, ya ha habido dos reuniones para tratar este tema con autoridades de Barcelona.

«Hablaron con nosotros y con las autoridades locales. Querían saber si estábamos dispuestos a la candidatura conjunta. Nuestro Comité Olímpico evaluó de forma positiva esa iniciativa», indica.

Aunque Fazlagic no precisó ni cuándo ni con quién se mantuvieron esos encuentros, varios medios catalanes han informado de que el conseller de Acción Exterior de la Generalitat, Alfred Bosch, se reunió el pasado mayo en Sarajevo con el primer ministro del Cantón de Sarajevo, Edin Forto, para tratar el asunto.

DISTRITO 11

Desde la candidatura Barcelona-Pirineos 2030 se admite que esa colaboración es posible, pero que no hay nada concreto de momento.

«Hemos hablado, mantenemos contactos, es una posibilidad real, pero no está ni mucho menos cerrada. Sería recuperar el espíritu olímpico de Barcelona 1992, cuando Sarajevo fue el distrito 11», ha señalado a Efe una fuente del proyecto olímpico barcelonés.

Distrito 11 es el nombre del amplio proyecto de colaboración entre Barcelona y Sarajevo, ciudades hermanadas, creado en 1995 y bajo el que se han ejecutado muchos proyectos para ayudar a la capital bosnia a superar el terrible asedio militar que sufrió durante la guerra civil de 1992-1995.

Por ejemplo, el pabellón «Zetra», donde se celebraron las competiciones de patinaje sobre hielo y el campeonato de hockey en los Juegos de Invierno de 1984, y la antigua villa olímpica de Mojmilo, fueron rehabilitados con ayuda de Barcelona.

En agradecimiento, la plaza en la ciudad olímpica sarajevita de Mojmilo se llama «Plaza Barcelona».

INSTALACIONES OBSOLETAS

Pero para poder ser nuevamente sede de unos Juegos, Sarajevo precisaría de mucha más labor de reconstrucción.

Los trampolines en Igman están en malas condiciones, y el canal de hielo en Trebevic, que se hallaba cerca de la línea del frente durante el asedio, está destruido y saqueado.

«Tenemos garantías de que si gana esta candidatura, los trampolines en Igman y la pista de bobsleigh en Trebevic serán reconstruidos», señala Fazlagic.

Actualmente la pista, reconstruida en parte, sólo sirve en verano para entrenamientos de las selecciones bosnia, eslovaca y polaca, pero no es segura ni reúne la condiciones para la alta competición.

«Confío en que ahora la pista podría por fin ser reconstruida completamente», declara a Efe Senad Omanovic, presidente de la Federación de Esquí bosnia y técnico de la selección de trineo.

En julio de 2019 una delegación española visitó la pista para ver su actual estado y las obras que harían falta para poder ser usada en una competición olímpica.

Según Omanovic, ya existe un proyecto de reconstrucción con un presupuesto de 15 millones de euros, pero aunque el Gobierno del cantón de Sarajevo se ha comprometido a financiar una primera fase, todo ha quedado en promesas.

SEGUNDA OPORTUNIDAD

Si Sarajevo obtiene parte de la organización de los Juegos de 2030, tendría una segunda oportunidad de entrar en el circuito de los deportes de invierno.

Tras los Juegos de 1984, cuando aún era parte de Yugoslavia, los montes de Sarajevo albergaron la final de la Copa Mundial de esquí, tres carreras de bobsleigh de la Copa Mundial, dos campeonatos mundiales en trineo, el campeonato europeo en bobsleigh a dos y a cuatro, y el Mundial de skeleton.

Pero en comparación con los fondos invertidos, nunca se ha logrado que las costosas instalaciones, como la pista de bobsleigh, la más meridional de Europa, sean sostenibles.

«Ahora podría ser todo diferente», espera Omanovic.

La construcción de la pista de bobsleigh para los Juegos de 1984 tardó 16 meses, aunque entonces no había agua, electricidad, carretera ni otras infraestructuras en la zona, y ahora todo podría completarse en un año, opina el presidente de la Federación.

Considera que la pista podría generar ingresos de entrenamientos, competiciones y turismo, y sugiere como una atracción el bobsleigh turístico, algo que existe ya en Austria o Alemania.

La organización de los Juegos de Invierno de 1984 costó entonces 142,6 millones de dólares, y la mitad de ingresos vino por la venta de los derechos de retransmisiones de televisión.

Se construyeron 2.850 nuevas viviendas, instalaciones deportivas, varios hoteles y se crearon unos 9.500 puestos de trabajo.

Sin embargo, todo fue parcialmente destruido apenas ocho años más tarde durante la más sangrienta de las guerras de desintegración de la entonces Yugoslavia. EFE

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