Pese a su grave lesión, el veterano Hannes Reichelt no va a retirarse

El austriaco de 39 años, campeón del mundo de super G en 2015, se ha fijado el Mundial de Cortina 2021 como su gran reto tras destrozarse la rodilla derecha el sábado en Bormio

Hans Reichelt en la conferencia de prensa junto al Dr. Karls Goser. FOTO: ÖSV
Hans Reichelt en la conferencia de prensa junto al Dr. Karls Goser. FOTO: ÖSV

A Hannes Reichelt, uno de los más veteranos de la Copa del Mundo a sus 39 años, ni se le pasa por la cabeza colgar los esquís después de haberse lesionado de gravedad el sábado pasado en el segundo descenso de Bormio. El esquiador de Salzburgo, campeón del mundo de super G en Vail-Beaver Creek 2015, ha ofrecido una rueda de prensa el día después de ser operado en la clínica Kettenbrücke de Innsbruck de una rotura del cruzado anterior y una lesión ósea en el ligamento capsular externo de la rodilla derecha.

«Estoy bastante bien, teniendo en cuenta las circunstancias. Debo esperar a iniciar la rehabilitación y quiero tomarme el tiempo que sea necesario. Pero tengo muy claro que quiero volver a competir y mi objetivo será el Mundial de Cortina d’Ampezzo 2021», ha explicado Reichelt.

Demuestra el mismo espíritu combativo que mostró hace casi seis años, cuando domó la terrible Streif de Kitzbuehel con la espalda a trozos y enloqueciendo a todo un país. Al día siguiente se le diagnosticó una hernia discal, el problema físico más importante a lo largo de su trayectoria, y tuvo que renunciar a los Juegos de Sochi.

La lesión sufrida el sábado en la siempre complicada Stelvio reviste gravedad porque además de romperse el cruzado anterior, saltaron los ligamentos externos y los meniscos externo e interno. «Se le ha extirpado entre un 30 y un 40% del menisco durante la operación. La recuperación es posible y la voluntad de hierro de Hannes va a marcar la diferencia», ha dicho el doctor Karls Goser, responsable de la intervención quirúrgica.

Reichelt y Neumayer, Nochevieja en el hospital. FOTO: ÖSV
Reichelt y Neumayer, Nochevieja en el hospital. FOTO: ÖSV

«Inmediatamente sentí que se había roto algo en mi rodilla y me dejé caer. A causa de la poca visibilidad no vi una pequeña irregularidad del terreno, que fue lo que provocó la lesión», ha señalado el esquiador, que pasará la Nochevieja en el hospital de Innsbruck junto a su compañero de equipo Christopher Neumayer, también lesionado el lunes en la combinada de Bormio y que tampoco podrá volver a competir esta temporada.

No ha sido 2019 un año demasiado bueno para Reichelt, que se vio involucrado en la operación ‘Aderlass’, una investigación antidopaje que se inició en el pasado Mundial de fondo de Seefeld y que involucró a esquiadores nórdicos y alpinos y ciclistas. Finalmente Reichelt ha sido exonerado de cualquier cargo. «Sí, 2019 ha sido una mierda. Lo único bueno que me ha pasado ha sido el nacimiento de mi hijo», ha explicado Reichelt, casado con la ex esquiadora italiana Larissa Hofer.

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