Nathalie Birli, triatleta secuestrada y agredida, consiguió pactar con su agresor para que la liberara

La trialeta austriaca de 27 años, que salió a entrenar en bicicleta, fue atropellada y retenida seis horas

El calvario de la deportista, mamá de un bebé de 14 meses
El calvario de la deportista, mamá de un bebé de 14 meses FOTO: N. Birli

Nathalie Birli, triatleta austriaca de 27 años, vivió hace algunos días un calvario. La deportista salió a entrar con su bicicleta, mientras su marido se quedaba en casa con el bebé de 14 semanas. Atropellada por una furgoneta, el drama no hacía más que comenzar.

La austriaca, afincada en Graz, fue además golpeada y secuestrada por un hombre que la obligó a subir a su coche.

«tras la caída tenía el antebrazo izquierdo roto. El hombre de la furgoneta me golpeó con un palo de madera en la cabeza, me ató con cinta aislante y me tiró al asiento trasero», explica Nathalie al diario Krone.at

La paliza dejaba inconsciente a la deportista, hasta que despertó desnuda y atada a una silla con los ojos tapados en casa del secuestrador. El hombre, que llevaba un cuchillo, le dijo que la liberaría al día siguiente.

«Me obligó a beber vino y aguardiente. También me metió en una bañera con agua fría e incluso quiso ahogarme. Él siempre iba con un cuchillo en la mano y estaba lleno de odio», prosigue Birli.

Birli, novena en el Campeonato de Europa de 2014, sufrió una fractura de cráneo y de un brazo. El agresor, un jardinero perturbado, cambió de actitud cuando ella vio las orquídeas que tenía en el jardín.

La sangre fría de Birli fue clave

Ella le contó que también tenía orquídeas ya que le gustaban mucho. Fue entones cuando el hombre cambió de actitud radicalmente y comenzó a explicarle sobre su padre fallecido, una madre alcohólica y una novia que lo había traicionado.

La triatleta le dijo que por favor no la matara, que tenía un bebé que la necesitaba. Por lo que pactó con él que todo habría quedado en un accidente y en lugar de un secuestro. Finalmente accedió y la llevó incluso a su casa.

«Gracias a Dios que fui capaz de liberarme, y que estoy bien, excepto por un brazo roto y una lesión en la cabeza», escribió Birli.

Fuente de información

Krone.at

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