Fallas, la fiesta de fuego del solsticio de verano vuelve a los Pirineos

La festividad, muy arraigada en la alta Ribagorza, consiste en bajar el fuego desde lo alto de la montaña con unos troncos preparados para la ocasión

La tradicional fiesta de las fallas tiene un elemento purificador
La tradicional fiesta de las fallas tiene un elemento purificador CRÉDITOS: Valldeboi.cat

Se acerca el verano, y con él vuelven las bajadas de fallas en la comarca pirenaica de la Alta Ribagorza. Una fiesta donde el fuego, que se enciende en lo alto de la montaña y se baja hasta los pueblos con unos troncos especiales, toma el protagonismo.

Durante varios fines de semana, los diferentes pueblos de la comarca se vestirán de gala para recibir el fuego. Durro es la encargada este sábado 15 de junio, por la noche, en abrir la festividad.

Fallas, Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco

En el mundo rural las fiestas populares se aúnan con los ciclos agrarios y solares. El culto al fuego tiene un elemento purificador. Este fuego, encendido en la cima de la montaña, se baja hasta el pueblo con las fallas. Además, se pasea por las calles con el fin de purificar los malos espíritus de todos y cada uno de los lugares.

Los protagonistas encienden sus fallas antes de comenzar el descenso por la montaña
Los protagonistas encienden sus fallas antes de comenzar el descenso por la montaña

Las fallas, declaradas Patrimonio Cultural Inmaterial por la Unesco en 2015, se traducen en la fiesta de fuego del solsticio de verano en los Pirineos. En este sentido, la Alta Ribagorza es una de las zonas de Cataluña de mayor tradición en el mundo de las fallas.

Estos artilugios, troncos resinosos de unos dos metros de largo, se preparan unos días antes de la festividad. Además, en la parte más alta de la montaña, se planta un pino a modo de faro para que se visible desde el pueblo. Éste se encenderá y los falleros encenderán su falla a partir de este fuego.


Vídeo: Josep Lluís Farrero

Calendario, semana a semana

Después de Durro, las fallas teñirán de rojo el sábado próximo, 22 de junio, el pueblo de Senet. Al día siguiente llegarán hasta Boí, Casós, Pont de Suert y Vilaller. El último sábado de junio tocará el turno a Barruera, y el 6 de julio será protagonista Erill la vall. La festividad proseguirá el 19 y 27 de julio en Taüll y Llesp, respectivamente. Una edición que se cerrará en el Pla de l’Ermita el 16 de agosto.

 

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