Shiffrin: «A veces me cuesta entender que lo que estoy viviendo es real»

Mikaela Shiffrin asegura que acabar la temporada con cuatro Globos de cristal forma parte de su sueño más salvaje y que a veces le cuesta asimilar que lo que está viviendo pertenece a la realidad

A Mikaela Shiffrin le cuesta asimilar que su trayectoria deportiva pertenezca a la realidad.
A Mikaela Shiffrin le cuesta asimilar que su trayectoria deportiva pertenezca a la realidad.

Mikaela Shiffrin está llamada a dominar el esquí femenino de los próximos años. La esquiadora de Vail, que hoy ha cumplido 24 años, lleva una trayectoria espectacular, con tres Grandes Globos consecutivos, seis de slalom también consecutivos, cuatro títulos de campeona del mundo de slalom del tirón, uno de super G y un oro olímpico en slalom y otro en gigante. Sus números impresionan y a este paso las 82 victorias de Lindsey Vonn en la Copa del Mundo no caerán demasiado tarde porque la de Colorado ya acumula 58 y, si las lesiones le respetan, tiene todavía por delante un largo recorrido.

La temporada no ha finalizado y una vez asegurados los Globos de slalom y el absoluto, tiene en su mano lograr los de gigante, donde lo tiene relativamente fácil puesto que su ventaja sobre Petra Vlhova, llamada a ser su rival más directa, es de 97 puntos. Esto quiere decir que para perder el trofeo de gigante la eslovaca tendría que ganar y la estadounidense no sumar ningún punto el sábado en Soldeu. Pero antes tiene otra cita en el super G, donde lidera con 300 puntos y son dos las rivales que podrían impedir su coronación: Tina Weirather, a 32 puntos, y Nicole Schmidhofer, recién coronada en descenso, a 47. De no haberse lesionado en el segundo entrenamiento de descenso Ragnild Mowinckel hubiese tenido opción de entrar en la pelea porque estaba a 53 puntos.

Shiffrin tiene la opción de ganar en Andorra los Globos de gigante y super G, que se sumarían al Gran Globo y al de slalom. FOTO: Oriol Molas
Shiffrin tiene la opción de ganar en Andorra los Globos de gigante y super G, que se sumarían al Gran Globo y al de slalom. FOTO: Oriol Molas

Un Globo de super G  no planificado

Shiffrin admite que «irme de Andorra con cuatro Globos de cristal sería uno de mis sueños más salvajes. Poder ganar el Globo de super G sería un valor añadido con el que no contaba al inicio de temporada. Y como no lo tenía previsto voy a disputarlo sin presión, con la intención de disfrutar la carrera».

Es meticulosa en su preparación y en cuanto nota algún síntoma de fatiga, sea física o mental, para. Tiene claro que el Globo de gigante sí es un objetivo planteado a principio de temporada «y por eso quiero centrarme en este Globo. Tengo confianza en lograrlo no sólo porque la ventaja respecto a Petra Vlhova es grande sino porque me encuentro en el mejor momento de la temporada. Estoy contenta y con energía para afrontar los retos».

La llamada de la pista Avet

Se aloja justo delante de la pista Avet y asegura que «la miro desde la ventana del hotel y la verda es que tiene muy buen aspecto, parece que me está llamando y destacaría la fuerte pendiente en el tramo final, que seguro será decisiva en el desenlace de la carrera».

Estuvo en las dos veces que la Copa del Mundo recaló en Andorra, en 2012 y 2016, y asegura «tener muy buenos recuerdos del país; es un lugar extraordinario e interesante para venir».

Siempre ha afirmado que los números y los récords no le quitan el sueño, que lo suyo es ir carrera a carrera. Esta temporada ha batido el récord de Vreni Schneider de 14 victorias en una misma campaña. Este invierno ya lleva quince y explica que «nunca me lo hubiera planteado y me cuesta darme cuenta que lo que estoy viviendo es real. Mi única lucha es la de ser la mejor esquiadora del mundo. Me siento motivada esquiando, me lo paso bien y los resultados llegan. No puedo pedir más».

Mikaela Shiffrin está rompiendo moldes en el esquí alpino y ya es tercera mujer con más triunfos de la historia de la competición.
Mikaela Shiffrin está rompiendo moldes en el esquí alpino y ya es tercera mujer con más triunfos de la historia de la competición.

Sabe que está haciendo historia en este deporte y su ambición es la de «seguir ganando para llevar el esquí alpino a otro nivel y demostrar al mundo cómo es de especial este deporte». Sabe que ella por si sola no hubiese llegado al nivel que tiene y por eso agradece continuamente la labor del equipo que la rodea. Cuando finalicen las finales de Grandvalira quiere pasar unos días en Barcelona para viajar después a Nueva York, antes de empezar unas vacaciones en familia. Después, de vuelta a la rutina preparando la pretemporada para seguir creciendo todavía más el próximo invierno.

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