Josef Ferstl emula a su padre 40 años después y gana en Kitzbuehel

Josef Ferstl se ha convertido en el primer alemán en ganar un super G en Kitzbuehel y lo ha hecho cuarenta años después de la segunda y última victoria de su padre, Sepp, en el descenso de la Streif

Josef Ferstl, primer dorsal, acaba de hacer el mejor tiempo. Le espera más de una hora de angustia hasta saberse vencedor.

Josef Ferstl ha sido el vencedor del super G de Kitzbuehel por delante de Johan Clarey, segundo a ocho centésimas, y de Dominik Paris, tercero a diez. Ha sido una victoria sorpresa en una prueba muy ajustada, en la que los siete primeros han quedado agrupados en 27 centésimas y en el mismo segundo han entrado 18.

Ferstl, de 30 años, es el primer alemán que gana un super G en Kitzbuehel y hasta hoy sólo tenía una victoria en la Copa del Mundo, la del super G de Val Gardena de 2017. En aquella ocasión lució el segundo dorsal. Anteayer fue séptimo en el descenso y hasta hoy contaba únicamente con un ‘top 5’ en su haber y no es un habitual de los ‘top 10’. Pero hoy ha salido el primero en la Streifalm, una variante de la mítica pista, para marcar un tiempo que nadie ha sido capaz de rebajar. Casi una hora y media de suplicio para este esquiador, que ha tomado el relevo de Thomas Dressen, lesionado y ganador del descenso aquí el año pasado, que finalmente ha visto recompensada una trayectoria irregular, marcada por una grave lesión que le hizo perder casi toda la temporada 2016.

Sepp Ferstl, doble ganador en la Streif hace cuatro décadas, felicita a su hijo Josef tras confirmarse la victoria.
Sepp Ferstl, doble ganador en la Streif hace cuatro décadas, felicita a su hijo Josef tras confirmarse la victoria.

Su padre, doble ganador en la Streif

Ferstl ha ganado 41 años después de que su padre, Sepp, ganase ‘ex aequo’ con Josef Walcher el descenso de la Streif. Y un año después, en 1979, ganó el descenso en solitario. Papá Ferstl, en la actualidad de 64 años, se retiró con otra victoria en la Copa del Mundo, en la combinada de St. Anton de 1977. Además, fue plata en la combinada del Mundial de Garmisch de 1978 y se quedó a sólo tres centésimas del bronce en el descenso.

Hoy su hijo se ha lanzado a conquistar su segunda victoria en la Copa del Mundo sin referencias, sobre un trazado muy bacheado y una nieve dura, marcando el mejor tiempo sólo en el primer intermedio, lo que da cuenta de lo regular que ha sido en su bajada.

Dominik Paris, tercero, se va con un balance excelente de Kitzbuehel.
Dominik Paris, tercero, se va con un balance excelente de Kitzbuehel.

Por más que lo han intentado, nadie ha rebajado su tiempo. Nadie hasta que ha salido Dominik Paris, el ganador del descenso del viernes, al que se le ha ido la carrera en el último parcial cuando estaba en disposición de luchar por la victoria. Ha perdido momentáneamente el control del esquí exterior y su opción de ‘doblete’. El italiano se ha quedado a una décima del alemán.

Más cerca lo ha tenido Vincent Kriechmayr, que ha encarado el tramo final con poco más de dos décimas de ventaja y se le han ido casi cuatro en los baches previos a meta para acabar siendo cuarto. Matthias Mayer, campeón olímpico de la disciplina, lo ha rondado pero ha acabado quinto a 18 centésimas.

Al borde del ataque de nervios

Lo apretado de los tiempos tenía a Ferstl en un sinvivir. Sus muecas de desesperación cuando algún rival tenía opción de arrebatarle el trono contrastaban con sus expresiones de euforia cuando comprobaba que seguía siendo el más rápido.
El veterano francés Johan Clarey (38 años), con el dorsal veinte, ha sido el último susto para Ferstl. Clarey lo ha pasado mal en la zona intermedia pero lo ha bordado la segunda mitad del trazado. Al final se ha quedado a ocho centésimas para repetir, mejorando una plaza, su podio de hace dos años en el descenso.

También inesperada la segunda plaza de Johan Clarey.
También inesperada la segunda plaza de Johan Clarey.

Por fin Ferstl ha respirado tranquilo y se ha podido abrazar a Sepp, su padre. Los dos han vivido una semana de nervios y emociones. “Si alguien me hubiera dicho que iba a ganar con el dorsal número uno me habría reído de él”, ha comentado el vencedor, que define Kitzbuehel “como la sala de estar de mi casa”. “No he dormido en toda la noche. Y ahora no me lo creo lo que acabo de ver, alguien me tiene que pellizcar”, ha declarado un eufórico Sepp.

Josef ha detallado que “he salido con el 1, el dorsal que nadie quiere. No me quedaba otro remedio que atacar y es lo que he hecho. No tenía nada que perder y al parecer no lo he hecho tan mal”. Las ausencias de Jansrud, Svindal y Franz propiciaron que el primer dorsal fuese para el alemán.

Su compatriota Dominik Schwaiger ha finalizado duodécimo en su mejor resultado en la Copa del Mundo, después de una cuarta plaza en el gigante paralelo de Alta Badia de 2015.

En la Copa del Mundo de descenso Vincent Kriechmayr es líder con sólo tres puntos  sobre Matthias Mayer y en la general absoluta Marcel Hirscher se mantiene con 445 respecto a Henrik Kristoffersen. La Copa del Mundo masculina vuelve este martes con el slalom de Schladming.

CLASIFICACIONES

Super G de Kitzbuehel

 

Copa del Mundo de super G

General Copa del Mundo

Deja un comentario