Lina Quesada: “Cada vez hay más mujeres que practican el alpinismo pero faltan patrocinios”

La alpinista andaluza, que a sus 49 años ha completado ya cinco ochomiles, quiere motivar a las mujeres para que suban a la montaña

La alpinista en la cima del MansaluLa alpinista en la cima del Mansalu
La alpinista en la cima del Mansalu FOTO: Lina Quesada

La alpinista andaluza Lina Quesada, que ha ascendido ya cinco ochomiles, reconoce que cada vez hay más mujeres que practican alpinismo. Una actividad de la que entiende la “dificultad” para poder encontrar apoyo económico para afrontar estas aventuras.

La andaluza ha hollado el Cho Oyu (2005), el Gasherbrum II (2006), el Everest (2008) por la cara sur -siendo la primera andaluza que lo coronaba-, el Broad Peak (2014) y en Manaslu (2017) y ahora ya piensa en el sexto ochomil.

“A lo mejor podemos ser más débiles que un hombre a la hora de cargar una mochila, subir una pendiente de nieve o escalar en roca. Pero es cierto que hay grandes montañeras en el mundo que han demostrado que la misma montaña que sube un hombre la puede subir una mujer”, ha manifestado en una entrevista con Efe en Ceuta.

La falta de apoyos es muy importante en este deporte. “Yo empecé un poco mayor a hacer alpinismo y en Andalucía no es fácil encontrar empresarios que se involucren en esta modalidad”, señala.

La alpinista andaluza en su andadura al Dahulagiri
La alpinista andaluza en su andadura al Dhaulagiri
CRÉDTIOS: Lina Quesada

El alpinismo, un deporte que apasiona

La alpinista ha dejado claro que el deporte del alpinismo requiere demasiados sacrificios como para que a una no le apasione. Añade que una de las ventajas que tienen las mujeres es que al pesar menos pueden subir y bajar más rápido. “Tenemos mucha resistencia física y nuestra fortaleza mental es muy grande”.

No obstante, tiene claro que si una mujer lleva adelante un embarazo y soporta esos dolores durante nueve meses puede soportar los rigores de la montaña como el frío, el mal tiempo o el mal de altura.

Lina Quesada, sevillana de 49 años que se aficionó hace más de veinte años, descubre que le agrada motivar a las mujeres para que se impliquen y cada vez haya más mujeres en la montaña. “Todas las trabas que he encontrado para poder desarrollar mis proyectos hace que me identifique mucho con todas esas mujeres que se ven incapaces”, prosigue.

En su opinión, quiere desmitificar que no haya sitio en los clubes de montaña para las mujeres. “Por lo que ejemplarizo que se puede, que tenemos un hueco y debemos prepararnos para conseguir los retos”.

El próximo objetivo de Lina Quesada, ascender al K2

La andaluza ha hollado el Cho Oyu (2005), el Gasherbrum II (2006), el Everest (2008) por la cara sur -siendo la primera andaluza que lo coronaba-. Sin obviar, el Broad Peak (2014) y en Manaslu (2017) y ahora ya piensa en el sexto ochomil.

“Quería intentarlo en el 2019 pero estoy buscando financiación porque encuentro ayudas puntuales. Pero no tengo una marca de referencia que me equipe, es un deporte caro y a lo mejor la mujer no ha llegado a esa cota de autonomía económica para permitírselo. Yo quiero ascender el K2”, ha comentado a Efe.

Lina Quesada, que tiene por delante en el palmarés de ochomiles a las asturianas Rosa Fernández y Eva Zarzuelo ambas con seis. Ha entendido que “el alpinismo se ha puesto de moda, y los programas de televisión y las revistas han contribuido mucho a su difusión”.

Y en el lado femenino la contribución también ha sido positiva. “Te encuentras en la montaña que van muchas hijas con sus madres y muchos padres con hijos, con lo cual están teniendo una herencia”.

Tiene claro que Edurne Pasabán sigue siendo el espejo mundial femenino. “Ha sido la primera mujer en el mundo conseguir los catorce ochomiles, lo cual es un hito histórico. Y añade que va a seguir haciendo montaña después de haber sido madre”.

La alpinista ha participado en las “X Jornadas de Montaña” de Ceuta con una conferencia sobre “Ascensión al Manaslu. Se trata de la montaña de los espíritus, considerada como la octava montaña más alta del planeta con 8.163 metros y la cual ascendió sin oxígeno.

“La montaña no es cómoda y se tienen que formar, porque se puede perder la vida en cualquier montaña fácil. De ahí que hay que estar bien informado de todo y ir con cabeza siempre a la montaña”, ha añadido. EFE

Deja un comentario