El cobro de los rescates en Cataluña por imprudencia flagrante se reduce a ocho en una década

Con importes que en algunos casos llegan a los 3.000 euros, la tasa entró en vigor en octubre de 2008 con el fin de concienciar de la importancia de actuar con prudencia

Una imagen del cuerpo de Bombers
Una imagen del cuerpo de Bombers FOTO: bombers GRAE Generalitat

La Generalitat ha cobrado hasta ahora ocho rescates por la imprudencia evidente de las víctimas, con importes que en algunos casos han rondado los 3.000 euros. Unos rescates contabilizados  desde el 2008, año que entró en vigor la tasa que creó el tripartito para concienciar de la importancia de actuar con prudencia.

En una entrevista a Efe, el director general de Prevención, Extinción de Incendio y Salvamento, Manel Pardo, destacaba que: “la iniciativa, que entró en vigor en octubre de 2009, un año después de su creación, ha tenido un buen impacto, ya que su objetivo no es recaudatorio, ni como castigo, sino potenciar la prevención para reducir la cifra de rescates”.

Desde que el tripartito instauró en octubre de 2008 la tasa, que tras un año de periodo de pruebas permitía a los Bomberos cobrar los rescates a las víctimas que hubiesen actuado con una manifiesta imprudencia, la Generalitat ha activado este mecanismo en ocho casos: 2 en 2011, ya con CiU en la Generalitat, 1 en 2013, 2 en 2014, 1 en 2015 y 2 en 2018.

El precio que se hace pagar a las personas rescatadas varía en función de los medios movilizados para su evacuación. De esta forma, la factura cobrada por la Generalitat oscila entre los 507 euros y los 2.880 euros.

Rescates, mejor prevenir que curar

En este sentido, la última decisión de cobrar o no los rescates, según Pardo, la tienen los técnicos. Después de analizar el incidente, se determina si ha habido algún tipo de negligencia o imprudencia grave.

“Se aplica el cobro sólo en casos de imprudencia manifiesta, cuando no hay ningún tipo de duda. Si existe una mínima duda no se aplica”, ha resaltado Pardo, que ha reconocido que la mayoría de los casos analizados quedan descartados, como demuestra la estadística de cobros, con menos de uno al año de media en la última década.

Se trata de una apuesta a largo plazo y muchos ciudadanos no reaccionan hasta que salta la emergencia

Entre los casos, donde se la evidencia de la imprudencia grave o negligencia han sido demostrados, destacan por ejemplo el cruce del río Muga en coche, pese a que el acceso estaba cerrado por inundaciones. También el de un esquiador que quedó atrapado en un alud fuera de pistas y con el acceso cerrado.

“Son casos clarísimos”, ha insistido Pardo, que ha asegurado que el objetivo de la Generalitat es que el cobro de esta tasa se reduzca “a cero“, a cambio de que los ciudadanos actúen con mayor prudencia.

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Elperiodico.com 

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