Aramón desmonta el deficitario telecabina de la Expo de Zaragoza

El telecabina de la Expo de Zaragoza 2008, fuera de servicio desde hace casi ocho años, será desmontado por Aramón y podría ser instalado en alguno de sus dominios o ser revendido a otra estación

El telecabina de la Expo de Zaragoza será desmontado por Aramón, que deberá decidir qué uso darle
El telecabina de la Expo de Zaragoza será desmontado por Aramón, que deberá decidir qué uso darle

El telecabina de la Expo de Zaragoza 2008 desaparecerá del ‘sky line’ de la capital aragonesa nueve años después de la clausura del certamen. El Ayuntamiento de Zaragoza entregará este miércoles el permiso a Aramón-Leitner, encargada de la infraestructura, para desmontarla, llevarse los postes, cableado y las setenta cabinas. Se desconoce si será reaprovechado en algunas de las instalaciones de Aramón o será revendido a otra estación. En su momento se habló de alguna de las estaciones de Teruel e incluso de venderlo a Grandvalira.

Lo más normal es que el telecabina sea reutilizado aunque la incógnita es dónde. Lo que en Aramón tienen claro es que «si el telecabina queda almacenado se muere». Durante estos siete años de inactividad, desde que dejó de estar abierto al público, cada semana se arrancaba para dar una vuelta completa con el fin de que la instalación se mantuviera en buen uso. Las dos terminales (La Almozara y el parking del Parque del Agua), separadas entre sí poco más de un kilómetro, quedarán donde están.

En su día su instalación supuso una inversión de más de once millones de euros y desmontarlo supondrá unos 700.000 euros. Se instaló con el propósito de dale una continuidad y por ello se firmó un contrato por 25 años. Estuvo en funcionamiento dos años y ocho meses y cubría su trayecto en algo más de cinco minutos. Su mayor atractivo era sobrevolar el río Ebro.

En cuanto acabó la Expo la instalación fue deficitaria. Estuvo en funcionamiento dos años y ocho meses
En cuanto acabó la Expo la instalación fue deficitaria. Estuvo en funcionamiento dos años y ocho meses

En cuanto se clausuró la Expo empezó a ser muy deficitario, generando pérdidas de casi cuatro millones de euros entre 2009 y 2010. Cuando los números empezaron a ser negativos, Aramón solicitó al gobierno municipal, socialista en aquel entonces, que asumiese parte del déficit pero la respuesta fue negativa. En mayo de 2015 se descolgaron las cabinas de los cables para ser almacenadas en los extremos del trayecto.

Durante la Expo de Zaragoza el billete costaba 3,5 euros y cinco el de ida y vuelta y fue utilizado por 950.000 viajeros. Cuando finalizó la muestra los viajes registraron un descenso muy grande y la demanda no se reactivó ni siquiera poniendo los viajes a un euro. Además, a ese precio la instalación no resultaba rentable.

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