La inspección de la pista antes de competir, fundamental en los descensos

Conocer al detalle el terreno de un descenso sólo se logra con una inspección a fondo de la pista donde más tarde se va a competir, factor clave del éxito y de la seguridad del competidor

Laurenne Ross, estadounidense especialista en descenso, explica la importancia de una buena inspección previa
Laurenne Ross, estadounidense especialista en descenso, explica la importancia de una buena inspección previa

Buena parte de la clave de una victoria en una carrera de esquí es la inspección previa de la pista, en la que también se incluyen los entrenamientos. Un esquiador crece a la vez como deportista y como persona y a base de experiencias, va desarrollando habilidades que no solo le van a servir en el ámbito de la competición sino en la vida.

Aprender a inspeccionar trazados acaba inculcando la memorización, visualización, planificación, condiciones de la nieve y estrategia que, progresivamente, ayuda a fortalecer la confianza, determinación, resiliencia y, por qué no, valor.

Puede parecer una actividad tediosa y aburrida pero es fundamental para poder rendir al máximo el día de la carrera. El conocimiento del terreno permite calibrar con una mayor precisión cuál es la línea a seguir cuando se baja con el dorsal puesto.

Todo ello lo comenta a skiracing.com Laurenne Ross, la velocista estadounidense que a sus 29 años ya es una veterana de la Copa del Mundo. “La inspección y visualización de una carrera por parte de un esquiador (a) dice mucho sobre su estilo. El método está en constante evolución, de acorde con la evolución personal del atleta. Y esto es algo muy interesante y entretenido de observar porque ves cómo se introducen cambios y variaciones a medida que pasan las temporadas”, asegura Ross, que debutó en diciembre de 2009 en la Copa del Mundo y que ha subido en dos ocasiones a un podio, siempre en la segunda plaza.

Normalmente los competidores disponen de una hora para inspeccionar la pista y lo hacen acompañados de sus entrenadores. Han de aprender a hacerlo sin prisas, de un modo minucioso y parándose cuantas veces haga falta para estudiar cualquier detalle y comentarlo con los técnicos. Un acertado análisis del terreno y una adecuada estrategia puede ser la diferencia entre acabar entre los diez primeros o pisar podio.

Con los años, los competidores de esquí alpino desarrollan un gran poder de observación y adquieren una memoria admirable a base de fijarse en los detalles más nimios de una bajada, cualidades que después aplican en su vida particular una vez han dejado de competir.

Jared Goldberg admite que su primera inspección de la Streif de Kitzbuehel le supuso una sobredosis de ansiedad
Jared Goldberg admite que su primera inspección de la Streif de Kitzbuehel le supuso una sobredosis de ansiedad

Jared Goldberg es otro integrante del equipo estadounidense de velocidad. Apunta que “la inspección del recorrido es parte fundamental de nuestro deporte y una herramienta muy importante en el camino hacia la victoria. Pero más importante que la clasificación al término de la carrera es la seguridad. Sin una inspección adecuada ponemos en grave riesgo nuestra integridad física. Es por eso que hay que saber antes de salir del portillón qué línea hay que seguir, qué punto hay que tratar de evitar, dónde lanzarse y dónde esquiar con mayor precaución”.

Sólo en el descenso hay entrenamientos previos y están limitados. Además, las condiciones climatológicas y de la nieve pueden cambiar radicalmente de un día para otro en la misma pista. La Streif de Kitzbuehel es la más temida para los ‘descendeurs’. Goldberg recuerda que “mi primera vez en Kitzbuehel fue inolvidable. Nunca había visto un trazado tan absurdamente empinado. Incluso la inspección es una auténtica lucha. La primera inspección supone una sobredosis de ansiedad porque incluso en la parte baja de la pista has de ir esquivando gente para lograr llegar al remonte para volver a subir. Antes de tomar la salida por primera vez estuve en el más profundo estado de concentración que he estado en mi vida. Es una sensación aterradora siempre, pero sobre todo la primera vez. Has de saber exactamente hacia dónde quieres ir y confiar en ti mismo”.

Goldberg explica que se puede inspeccionar la pista cuantas veces se quiera dentro del horario establecido. “La primera vez me harté de subir y bajar. Situaciones como esta hace que trances complicados en la vida sean un juego de niños. Inspeccionar a conciencia una bajada te permite desarrollar cualidades que luego puedes aplicar en la vida. Un alto nivel de memorización y confianza en uno mismo son las claves”, concluye el estadounidense.

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