Ted Ligety lucha para defender su oro olímpico de gigante en Pyeongchang

Conocido como Mister GS, Ted Ligety quiere acabar su carrera compitiendo a un buen nivel. Y por eso sueña con defender su título olímpico en febrero pese a las lesiones de espalda que han condicionado su carrera

Ted Ligety quiere llegar en condiciones a los Juegos de Pyeongchang para defender su oro olímpico en gigante
Ted Ligety quiere llegar en condiciones a los Juegos de Pyeongchang para defender su oro olímpico en gigante

Ted Ligety apenas disputó cinco carreras la pasada temporada. Fue de más a menos, de la quinta plaza en Soelden (su mejor resultado) al abandono en Alta Badia. Este año lleva tres, dos abandonos y la séptima plaza de ayer en el gigante de Beaver Creek donde ha ganado cinco veces en esta disciplina. Exceptuando sus abandonos en su primera participación, en 2005, y en 2015, el de ayer ha sido el peor gigante de Ligety en una Birds of Prey que conoce como pocos. En este vídeo se le ve entrenando en la pista de Beaver Creek


El domingo ilusionó a sus seguidores al marcar el segundo mejor tiempo en la primera manga por detrás del alemán Stefan Luitz. Incluso mejoró el ‘crono’ de Marcel Hirscher, vencedor final. Pero en la segunda manga desapareció toda la fluidez que exhibió en la primera. No la decisión y la agresividad, que le sirvieron de poco para evitar caerse del podio y acabar séptimo. «Es una de mis bajadas favoritas y por eso estoy tan en desacuerdo con la séptima plaza. Es de lejos el peor resultado que he tenido en un gigante en Beaver Creek. Con esta nieve tan agresiva, cualquier desviación supone perder mucha velocidad y ceder demasiado tiempo«, admitió tras la carrera.

Ligety no pudo rematar la gran primera manga en el gigante de Beaver Creek, donde marcó el segundo mejor tiempo, y acabó el séptimo
Ligety no pudo rematar la gran primera manga en el gigante de Beaver Creek, donde marcó el segundo mejor tiempo, y acabó el séptimo

Un físico muy castigado

Con un palmarés impresionante -cinco globos de gigante, dos títulos de campeón olímpico (combinada en 2006 y gigante en 2014) y cinco de campeón del mundo (tres de gigante, uno de combinada y otro de super G)-, Ligety ha tenido que superar una dura carrera de miserias físicas. ‘Mister GS’ (slalom gigante, siglas en inglés), como se le conoce porque de sus 25 victorias en la Copa del Mundo 24 han sido en esta disciplina, ha tenido que afrontar problemas en la espalda con varias hernias de disco, un cartílago de la cadera muy dañado, desgarro del cruzado anterior derecho y un empeoramiento de sus hernias que le llevaron al quirófano el pasado enero.

Casi inmediatamente después de ser operado la mejoría fue evidente. En abril empezó a entrenar y ahora ya ve el futuro con optimismo e incluso no descarta defender con solvencia su último oro olímpico en Pyeongchang en febrero. «Tener un año sin problemas de salud es algo que me motiva para empezar a dar mi mejor esquí. Para mí es un gran alivio porque si puedo mantenerme sin lesiones sé que puedo ir muy rápido», explica Ligety, que trató de soportar el dolor compitiendo la temporada pasada.

Pero pronto vio que era insoportable. «Cada vez que saltaba un ‘bump’ el dolor era de nueve sobre diez. Cada puerta superada me suponía una gran dificultad. Era extremadamente frustrante pero esta es la vida del atleta», detalla el campeón de Salt Lake City cuya última victoria la obtuvo en el gigante de Soelden el 25 de octubre de 2015.
Las vértebras dorsales de Ligety empezaron a crujir justo después de romperse el cruzado anterior entrenando en Oberjoch (Alemania) en enero de 2016. Y completó el cuadro con un cartílago de cadera muy castigado.

Ligety celebrando su oro olímpico de gigante en Sochi. Quiere llegar en condiciones de defenderlo en Pyeongchang este febrero
Ligety celebrando su oro olímpico de gigante en Sochi. Quiere llegar en condiciones de defenderlo en Pyeongchang este febrero

De los Juegos de Pyeongchang prefiere no extenderse demasiado. Ha pasado mucho tiempo fuera de las pistas como para verse incluido en la lista de favoritos que encabeza, según él, Marcel Hirscher. Es consciente que el rendimiento de sus rivales ha ido a más mientras él ha estado inactivo. Por eso tiene claro que «tengo que mejorar mi esquí. Los que hoy están ganando han superado el nivel que yo tenía hace un par de años, cuando ganaba carreras. Tengo que hacer más y mejor que cuando estaba en plenitud. Es bueno que el deporte evolucione y eso me empuja a esforzarme aún más y tratar de encontrar la manera de ir más rápido». Dice sentirse en plenitud, sin dolores y sus sensaciones durante los entrenamientos de pretemporada las califica de «sólidas».

Ligety con Mia, su esposa, y Jax, el bebé de ambos
Ligety con Mia, su esposa, y Jax, el bebé de ambos

Familia y competición

El nacimiento de Jax, su hijo, a finales de junio le aporta una mayor dosis de responsabilidad. Desde Nueva Zelanda, donde estaba en un ‘stage’ de entrenamiento, escribió en su cuenta de Instagram que «la vida se hace dura cuando has de viajar», en alusión a la añoranza de la vida en familia.

Por eso su mujer Mia y su bebé le acompañarán a partir de enero por el circuito blanco, incluyendo el viaje a la cita olímpica surcoreana a mediados de febrero. «Si pones en un lado de la balanza la competición y en el otro la vida en familia, el equilibrio es difícil. Yo quiero ambas cosas», asevera.

La paternidad tira y los esquís también y Ligety, de 33 años, cree haber hallado la fórmula. «Soy mi propio jefe, así que puedo entrenar las horas que deba hacerlo y cuando llegue al hotel ahí estará mi familia y podré ver cómo crece Jax». El final de su carrera no está lejos y lo sabe. Ha lanzado, con bastante éxito, Shred, compañía que fabrica gafas de sol, guantes y otros complementos. «El camino está cerca de acabarse. Pero no el año que viene o el siguiente. Iré temporada a temporada. Quiero irme estando en lo alto», concluye.

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