Nuevo esquí de gigante masculino para minimizar lesiones y aumentar el espectáculo

La FIS ha establecido unas nuevas normas para el esquí de competición de gigante masculino, reduciendo el radio de giro, con el objetivo de minimizar posibles lesiones y hacer más vistosa esta modalidad

Los nuevos esquís de gigante masculino homologados por la FIS pasan de 35 a 30 metros de radio de giro para prevenir lesiones y dar más vistosidad a la disciplina
Los nuevos esquís de gigante masculino homologados por la FIS pasan de 35 a 30 metros de radio de giro para prevenir lesiones y dar más vistosidad a la disciplina

Cambio importante en la reglamentación del gigante masculino para esta temporada. Se trata del esquí homologado de competición, que pasa de tener un radio de curva de 35 metros a 30, el mismo que se utilizaba hasta 2012.

La FIS ha dado un paso atrás atendiendo a las quejas de los esquiadores. Cuando se cambió en 2012 de 30 a 35 se hizo para evitar lesiones, sobre todo en el tren inferior. Pero se ha visto que el de 35 seguía provocando lesiones, esta vez no en las piernas sino en la espalda. Los más perjudicados eran los esquiadores más jóvenes.

La medida de los nuevos esquís se acorta en dos centímetros, siendo la espátula más larga (se pasa de un máximo de 98 mm a 103) mientras que la cola debe oscilar entre los 94 y 96 mm.

Esquí de 35 metros de radio de curva y el de 30 que se utiliza a partir de esta temporada en las competiciones de gigante masculino  Crèdit ©Agence Zoom
Esquí de 35 metros de radio de curva y el de 30 que se utiliza a partir de esta temporada en las competiciones de gigante masculino Crèdit ©Agence Zoom

Una decisión consensuada

Markus Waldner, máximo responsable de la competición de la Copa del Mundo masculina, asegura que “no es un retorno al pasado porque estamos hablando de un nuevo esquí. Puede recordar al anterior de 2012 pero es un material distinto”. Añade Waldner que a tal decisión se ha llegado por consenso; no se trata de una imposición de la FIS.

“Después de varias reuniones con fabricantes y deportistas de élite se ha decidido cambiar la normativa. Y este es el aspecto más significativo porque se ha llegado después de un diálogo constructivo”, añade Waldner.

En estas reuniones han estado presentes estrellas como Kjetil Jansrud o Mikaela Shiffrin. El noruego, un ‘gigantista’ reconvertido a la velocidad, reconoce que ha encontrado grandes ventajas. “Con este material he vuelto a sentir placer esquiando un gigante. Me da la sensación de conducir un F-1”, explicó Jansrud a ‘L’Equipe’. Y Waldner lo destaca diciendo que “esto es lo que queremos, lograr un gigante que permita participar a los velocistas y también a los ‘slalomistas’. El diálogo ha sido muy positivo y creemos que va a ser un cambio significativo, sobre todo para los jóvenes”.

Waldner concluye asegurando que el nuevo esquí es más seguro que el anterior y lo argumenta explicando que “para girar el esquí vigente hasta la pasada temporada se necesitaba bastante fuerza, complicaba la vida a los esquiadores y comportaba problemas en la espalda. Las respuestas de los esquiadores que han entrenado con el nuevo material este verano han sido muy positivas”.

Juan del Campo opina que el nuevo esquí de gigante es más fácil de manejar FOTO: RFEDI
Juan del Campo opina que el nuevo esquí de gigante es más fácil de manejar FOTO: RFEDI

Las opiniones de Ortega y Del Campo

Teniendo en cuenta que la distancia entre puertas es entre 26 y 27 metros, está claro que será más fácil encararlas y, además, podrá hacerse a una mayor velocidad. Albert Ortega los ha probado en los entrenamientos estivales y confirma la teoría. Sus sensaciones han sido buenas y explica que “el esquí es más fácil a la hora de entrar en curva, el giro es más progresivo. Al ser un radio más corto es más fácil lograr un giro cerrado y coger más velocidad a la salida de la puerta. Pero que nadie se llame a engaño, los mejores seguirán siendo los mejores”.

Ortega ve más fácil la adaptación de los ‘slalomistas’ al gigante que la de los velocistas. “Creo que les va a ir un poco mejor porque te pide una técnica más de slalom que de súper G”, apunta el esquiador catalán. A nivel personal el cambio le va a ir mejor “porque soy un tipo nervioso y este nuevo esquí te pide estar más activo y tiene reacciones que te ayudan”, señala Ortega.

Juan del Campo también tiene su opinión y manifiesta que “el nuevo esquí es más fácil de manejar. El de 35 metros iba bien en buenas condiciones de nieve. Pero con huella o nieve rota se te iba recto. El nuevo te deja jugar más, inclinar más, te permite un mayor control y entras y sales más rápido de curva. Te pide una línea más agresiva, da un mayor margen para jugar con la curva y puedes meter la presión en los dos esquís mientras que con el anterior tenías que ir siempre muy pendiente del esquí exterior y empujando”.

El vasco de 23 años detalla que “con el esquí antiguo con un fallo estabas vendido. El nuevo te da un mayor margen de error, permite crear velocidad; es un concepto parecido al slalom. Te pide ser reactivo, esquiar muy fino y, dentro de esta suavidad, ser explosivo porque las acciones son más cortas y potentes. Con el otro había que ser más constante”.

Del Campo cree que “los buenos seguirán siendo buenos pero me parece que las diferencias se acortarán. Los que se crucen en las curvas saldrán beneficiados; es un esquí que conviene más a los especialistas en slalom, es más técnico, mientras que el anterior iba mejor a los velocistas”.

Alexis Pinturault cree que la jerarquía no cambiará pero que las diferencias entre los mejores se ajustarán
Alexis Pinturault cree que la jerarquía no cambiará pero que las diferencias entre los mejores se ajustarán

Para Pinturault es una decisión acertada

También se ha pronunciado al respecto Alexis Pinturault, uno de los grandes especialistas en la disciplina y bronce en gigante tanto en los Juegos de Sochi como en el Mundial de Vail. “Hay que forzar menos en curva, es un esquí que requiere menos potencia y más explosividad. Creo que es una decisión acertada aunque me parece que la jerarquía va a cambiar muy poco. Los que estaban delante seguirán estándolo. Pero las diferencias se van a ajustar”. Su compatriota Thomas Fanara está de acuerdo y apunta que “es un esquí más fácil de gestionar. Es como pasar de conducir un coche sin dirección asistida a otro que sí la tenga”.

Habrá que esperar al próximo domingo, cuando Beaver Creek acogerá el primer gigante de la temporada tras la suspensión del de Soelden, para que las teorías se confirmen o se desmientan y saber si las diferencias entre los mejores se han acortado.

Deja un comentario