Iñurrategi, Vallejo y Zabalza rescatan al alpinista italiano Annovazzi en el Gasherbrum II

Los heroicos montañeros vascos, que el pasado fin de semana daban por concluido sin éxito su intento de enlazar las cumbre del G-I y G-II, han rescatado al montañero italiano Valerio Annovazzi, que llevaba cuatro días sin poder moverse del Campo 3 del G-II.

Inurrategi, Vallejo y_Zabalza no pudieron llegar a la cima del Gasherbrum, pero vuelven como héroes
Inurrategi, Vallejo y_Zabalza no pudieron llegar a la cima del Gasherbrum, pero vuelven como héroes FOTO: Eldiaro.es
Los montañeros vascos Alberto Iñurrategi, Juan Vallejo y Mikel Zabalza daban por concluida la subida al Gasherbrum el fin de semana pasado. La expedición sin éxito, tras su intento de enlazar las cumbres del G-I y G-II del Himalaya, han rescatado al montañero italiano Valerio Annovazzi.
El italiano llevaba cuatro días sin poder moverse del Campo 3 del G-II. Iñurrategi, Vallejo y Zabalza se encontraban en el Campo Base preparando el regreso. Al llegar una expedición comercial, tras hacer cima por la vía normal del Gasherbrum II, se dieron cuenta que faltaba Annovazzi.
Al preguntar por él, aseguraron que la última vez que le habían visto fue en el Campo 3, a unos 7.100 metros. Comentaron también que el montañero italiano decía cosas incoherentes. Así lo señaló la expedición vasca WOPeak17.
Los alpinistas vieron la tienda del italiano a través del teleobjetivo de Arkaitz Saiz, el fotógrafo de la expedición vasca. Al comprobar que aún se encontraba en el Campo 3 fueron a buscarle.

Iñurrategi, Vallejo y Zabalza realizan un rescate milagroso 

La idea de los tres montañeros fue ir del tirón y alcanzar su posición lo más rápidamente posible. De esta forma, lograron su objetivo en aproximadamente 12 horas.
El italiano de 59 años había hecho cima en el G II por la ruta normal. Al regresar estaba deshidratado y tenía síntomas de congelaciones. Annovazzi no se había atrevido a salir, tras haber pasado cuatro días, a más de 7.000 metros y sin apenas comer ni beber.
Los tres vascos le dieron comida, agua y medicamentos y decidieron bajarle inmediatamente al C 2 (a 6.500 metros), donde durmieron.
Los cuatro han descendido por su propio pie. Aunque sí han asegurado al italiano por seguridad.

«Ningún helicóptero en estas condiciones climatológicas podía llegar hasta aquí», han dicho los tres montañeros. Y han añadido, «para nosotros esto es el ejemplo máximo del alpinismo en el que creemos. Estamos felices porque ésta es la mejor de las cimas. La vida es la cumbre más importante. Después del bajonazo de la expedición, estamos tremendamente satisfechos».

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