El adiós forzado de Paul de la Cuesta

Paul de la Cuesta ha anunciado su retirada de la competición. Una grave caída entrenando el descenso de Wengen en enero de 2015 acabó con la presencia del donostiarra en las pistas

Paul de la Cuesta no volverá a competir tras lesionarse de gravedad en Wengen en enero de 2015 FOTO: Alessandro Trovati-Pentaphoto
Paul de la Cuesta no volverá a competir tras lesionarse de gravedad en Wengen en enero de 2015 FOTO: Alessandro Trovati-Pentaphoto

 

Paul de la Cuesta ha hecho pública su retirada de la competición, una decisión esperada teniendo en cuenta que desde el 13 de enero de 2015, cuando entrenando el descenso de Wengen perdió el control y se fracturó tibia y peroné de la pierna izquierda, sus problemas en la recuperación han sido constantes.

El esquiador donostiarra ya empezó a hacerse la idea cuando en el verano del año pasado comprobó que su movilidad seguía siendo muy reducida. «Tras seis meses sin andar ya empiezo a hacerme a la idea de que me iba a ser muy difícil reanudar mi trayectoria deportiva. Todo se complicó mucho pero lo que no esperaba es que me quedase una secuela así; creía que podría volver a la normalidad», empieza explicando De la Cuesta.

Ha pasado cinco veces por el quirófano y seguro que le queda alguna visita más a la mesa de operaciones. Pero no quiere relatar su calvario quirúrgico y cuando se le pregunta por ello corta con un tajante «no quiero hablar de este tema. Bastante lío tengo».

De sus años compitiendo se queda con la gente que ha conocido y añade que «mi experiencia personal ha sido muy positiva porque el esquí me ha aportado disciplina y sacrificio y me he formado como persona». Ahora dice que ya camina normal «pero entre comillas. Me falta mucha flexión dorsal a nivel de tobillo».

Kitzbuehel, la espina clavada

En el momento de la caída no fue consciente de su gravedad. «Pero cuando intenté levantarme y vi que no me aguantaba empecé a darme cuenta. Y cuando me vi el tobillo con dos grandes bultos ya comprendí que la cosa era muy seria». Las lesiones siempre son inoportunas pero en el caso De la Cuesta lo fue más «porque estaba en mi mejor momento y creo que podía haber empezado a mejorar resultados, estaba cerca de acabar entre los treinta mejores. Dos semanas después de mi caída llegaba el Mundial de Vail en el que había depositado muchas esperanzas y me quedó la espina clavada de no poder participar en Kitzbuehel, la clásica del descenso».

De la Cuesta en el descenso de Beaver Creek, un mes antes de romperse tibia y peroné en Wengen FOTO: Alessandro Trovati-Pentaphoto
De la Cuesta en el descenso de Beaver Creek, un mes antes de romperse tibia y peroné en Wengen FOTO: Alessandro Trovati-Pentaphoto

No ha vuelto a calzarse unos esquís aunque señala que «me apetecería probar este año. Pero antes necesito una bota adaptada a la medida de mi tobillo». De la Cuesta agradece el apoyo que le ha prestado la RFEDI «y ellos saben que ya tengo otro camino marcado distinto al del esquí».

Paul está en cuarto de odontología y hacia esa actividad está decidido a encaminar su vida profesional. «Mi padre es dentista y a veces le ayudo. Pero mirando es como más he aprendido». Desde que lesionó empezó a colaborar con Eurosport, algo que agradece porque «me mantiene conectado con el circuito y seguir ligado al esquí».

En esta temporada cree que los velocistas lo van a tener difícil para impedir un sexto Globo consecutivo de Marcel Hirscher. «Las lesiones han mermado a los especialistas de descenso y super G. A ver si Svindal se recupera rápido. Ha llegado algo justo y ha empezado hace poco a esquiar. Pero en velocidad no hay un referente tan claro como Hirscher en las carreras técnicas. Pinturault debería ser más consistente en slalom para poder ganar la general, aunque creo que seguirá ganando gigantes y ha mejorado mucho en velocidad. Pero creo que le falta ir a más en slalom y ganar con mayor solvencia».

El circuito femenino no lo sigue tan al detalle pero opina que «si no está Lindsey Vonn la candidata número uno para mí es Lara Gut, a expensas de ver cómo recupera Anna Veith. En féminas hay más variedad que en hombres».

Del esquí alpino español dice que «hay un buen equipo de jóvenes y están trabajando muy bien. Puente, Salarich o Del Campo tienen futuro y margen de progresión. Lo mismo que Núria Pau y Júlia Bargalló«.

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